Federico Capello está de regreso
El riocuartense, que se consagró como el mejor en su categoría en el certamen que se desarrolló en la ciudad de Bakú, en Azerbaiyán, visitó la redacción de PUNTAL junto a su entrenador, Juan Pablo Bruno
El campeón mundial está de regreso. Federico Capello, el riocuartense que se consagró a nivel mundial en Azerbaiyán en la categoría Cruceros de 12 años, volvió ayer a nuestra ciudad y junto a su entrenador visitó la redacción de PUNTAL para brindar algunos detalles de su logro.
- ¿Cuál es la primera sensación que tiene al regresar a su casa con el título mundial?
- Me siento muy feliz. Esto es gracias a un trabajo entre Juan y Mayco (Bruno y Biscaldi, sus entrenadores).
- ¿Cuando comenzó a correr soñaba con ser campeón del mundo?
- Sí. Mi sueño de chico era tratar de quedar entre los tres primeros, y eso lo pude alcanzar en anteriores ediciones, pero me faltaba el de ser campeón del mundo.
- ¿Después de cuántos intentos llega a tener este título?
- Después de seis mundiales.
-¿Cuál fue el primero?
- En Londres, en el 2012, y terminé quinto.
- ¿Y después?
- Al año siguiente corrí en Nueva Zelanda y terminé segundo. En el 2014 competí en Holanda y fui cuarto. En el 2015 se hizo el Mundial en Bélgica y obtuve el séptimo puesto. En el 2016 terminé subcampeón en Colombia y el año pasado, en Estados Unidos, fui W3 (tercero). Y ahora logré las placas W1 y W4.
- ¿Cómo fue, paso a paso, la consagración?
- Gané las tres mangas, después pasé a cuartos, ahí se comenzó a complicar un poco, pero también terminé primero. En semis largué y quedé segundo, atrás de un estadounidense. Y en la final partí mal porque le pegué un poco a la chapa y quedé tercero. Recién en la última recta pasé a un brasilero y llegué segundo, pero como el primero pisó una línea que no se podía lo descalificaron y terminé siendo yo el ganador.
- Ya con el título en la mano, ¿qué otros objetivos quisiera alcanzar?
- Llegar a la selección argentina e ir a un mundial y a un juego olímpico.
- Si bien es hora de celebrar esta obtención, ¿ya tiene en mente ir a defender el título en el próximo mundial?
- Sí (nota de la redacción: su papá, Ariel, asiente con la cabeza). Es en Bélgica y habrá que ir a defender el W1.
- ¿Qué recuerdos tiene de cada país en el que estuvo?
- Cada uno es diferente y cambian sus costumbres. Lo que más me costó esta vez fue la cantidad de horas de diferencia, había siete. Además fue muy raro donde estaba la pista, muy cerca del mar.
“Me acuerdo cuando iba a la pista en una bici negra que le fabricó el abuelo”
Juan Pablo Bruno es el entrenador de Federico Capello. Conoce a su alumno desde que comenzó, con tan sólo cinco años, a hacer piruetas con su bici hasta llegar a ser campeón del mundo.
Bruno, que además es parte del seleccionado argentino, estuvo también en la redacción de PUNTAL:
- ¿Qué significa para usted este título?
- Esto es el fruto del trabajo de tantos años y del apoyo de su familia. Se lo merecía. Es el único piloto de Argentina que se mete en siete finales en forma consecutiva. Este es un gran logro de mantenerse a lo largo del tiempo dentro de los ocho del mundo.
Nos faltaba el último paso, el de ser campeón, este año se le dio y esto es muy bueno para él y para el bicicross de la ciudad.
Yo siempre digo que a su corta edad es un miniatleta por sus buenos habitos, por la perseverancia, por su educación, que es raro encontrar en un deportista.
- ¿Cómo se fueron dando las etapas desde que se subió por primera vez a una bicicleta hasta llegar a ser el mejor del mundo?
- Me acuerdo cuando, con tan sólo cinco años, iba a la pista con una bicicleta negra que le fabricó el abuelo. Hay videos en los que se lo veía de chico ya haciendo coleadas en la galería de su casa.
Eso ya te va marcando que era diferente, te dabas cuenta cuando se subía a la bicicleta y que tenía un plus que otros chicos de su edad no lo tenían.
Después se fue trabajando en la técnica. Siempre fue habilidoso en ese sentido.
La única contra que tenemos es que es bajo con relación a sus competidores, pero hemos trabajado para que su altura no sea un impedimento para llegar a lo más alto y mantenerse en el tiempo.
Además, se ha trabajado en la faz física con Mayco Biscaldi, con una nutricionista y con una psicóloga, que a este nivel se necesita de estos profesionales para poder dar ese salto de calidad.
El día de mañana, como entrenador de la selección argentina de los mayores, me encantaría poder tenerlo entre nosotros.
Darío Pablo Palacio
- ¿Cuál es la primera sensación que tiene al regresar a su casa con el título mundial?
- Me siento muy feliz. Esto es gracias a un trabajo entre Juan y Mayco (Bruno y Biscaldi, sus entrenadores).
- ¿Cuando comenzó a correr soñaba con ser campeón del mundo?
- Sí. Mi sueño de chico era tratar de quedar entre los tres primeros, y eso lo pude alcanzar en anteriores ediciones, pero me faltaba el de ser campeón del mundo.
- ¿Después de cuántos intentos llega a tener este título?
- Después de seis mundiales.
-¿Cuál fue el primero?
- En Londres, en el 2012, y terminé quinto.
- ¿Y después?
- Al año siguiente corrí en Nueva Zelanda y terminé segundo. En el 2014 competí en Holanda y fui cuarto. En el 2015 se hizo el Mundial en Bélgica y obtuve el séptimo puesto. En el 2016 terminé subcampeón en Colombia y el año pasado, en Estados Unidos, fui W3 (tercero). Y ahora logré las placas W1 y W4.
- ¿Cómo fue, paso a paso, la consagración?
- Gané las tres mangas, después pasé a cuartos, ahí se comenzó a complicar un poco, pero también terminé primero. En semis largué y quedé segundo, atrás de un estadounidense. Y en la final partí mal porque le pegué un poco a la chapa y quedé tercero. Recién en la última recta pasé a un brasilero y llegué segundo, pero como el primero pisó una línea que no se podía lo descalificaron y terminé siendo yo el ganador.
- Ya con el título en la mano, ¿qué otros objetivos quisiera alcanzar?
- Llegar a la selección argentina e ir a un mundial y a un juego olímpico.
- Si bien es hora de celebrar esta obtención, ¿ya tiene en mente ir a defender el título en el próximo mundial?
- Sí (nota de la redacción: su papá, Ariel, asiente con la cabeza). Es en Bélgica y habrá que ir a defender el W1.
- ¿Qué recuerdos tiene de cada país en el que estuvo?
- Cada uno es diferente y cambian sus costumbres. Lo que más me costó esta vez fue la cantidad de horas de diferencia, había siete. Además fue muy raro donde estaba la pista, muy cerca del mar.
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Juan Pablo Bruno es el entrenador de Federico Capello. Conoce a su alumno desde que comenzó, con tan sólo cinco años, a hacer piruetas con su bici hasta llegar a ser campeón del mundo.
Bruno, que además es parte del seleccionado argentino, estuvo también en la redacción de PUNTAL:
- ¿Qué significa para usted este título?
- Esto es el fruto del trabajo de tantos años y del apoyo de su familia. Se lo merecía. Es el único piloto de Argentina que se mete en siete finales en forma consecutiva. Este es un gran logro de mantenerse a lo largo del tiempo dentro de los ocho del mundo.
Nos faltaba el último paso, el de ser campeón, este año se le dio y esto es muy bueno para él y para el bicicross de la ciudad.
Yo siempre digo que a su corta edad es un miniatleta por sus buenos habitos, por la perseverancia, por su educación, que es raro encontrar en un deportista.
- ¿Cómo se fueron dando las etapas desde que se subió por primera vez a una bicicleta hasta llegar a ser el mejor del mundo?
- Me acuerdo cuando, con tan sólo cinco años, iba a la pista con una bicicleta negra que le fabricó el abuelo. Hay videos en los que se lo veía de chico ya haciendo coleadas en la galería de su casa.
Eso ya te va marcando que era diferente, te dabas cuenta cuando se subía a la bicicleta y que tenía un plus que otros chicos de su edad no lo tenían.
Después se fue trabajando en la técnica. Siempre fue habilidoso en ese sentido.
La única contra que tenemos es que es bajo con relación a sus competidores, pero hemos trabajado para que su altura no sea un impedimento para llegar a lo más alto y mantenerse en el tiempo.
Además, se ha trabajado en la faz física con Mayco Biscaldi, con una nutricionista y con una psicóloga, que a este nivel se necesita de estos profesionales para poder dar ese salto de calidad.
El día de mañana, como entrenador de la selección argentina de los mayores, me encantaría poder tenerlo entre nosotros.
Darío Pablo Palacio