Sin embargo, a poco de andar, las productoras de etanol y de biodiésel plantearon las dificultades que presentaba el texto surgido del Congreso y comenzaron a reclamar rápidamente su modificación. Tomó más de 5 años que esos cambios puedan materializarse.
Aquel marco normativo dispuso incluso un retroceso efectivo en el corte del biodiésel que pasó del 10% al 7,5%.
Ahora, con el respaldo de las productoras y buena parte de los legisladores de las provincias en las que están radicadas las plantas, el proyecto presentado por la senadora Patricia Bullrich logró sortear el último escollo que se había presentado la semana anterior: la resistencia de las pymes aceiteras contra el capítulo de biodiésel, que tiene previsto recortar su participación. Fue el motivo por el que se postergó el tratarmiento la semana anterior, cuando la algunos legisladores retacearon el respaldo ante la posición de las pequeñas aceiteras. En ese momento se decidió dejar sin efecto la reunión de labor parlamentaria y se cayó la sesión.
Ayer, finalmente ese paso se concretó y el proyecto fue incluido para la sesión que comenzará a las 11 de la mañana.
“La inclusión del tratamiento del proyecto de Ley de Biocombustibles elaborado por la senadora Patricia Bullrich y un grupo de senadores en la sesión plenaria del Senado, satisface una fuerte demanda de más de 60 entidades de la agroindustria, la academia y el trabajo, además de la Unión Industrial de las 10 provincias del Norte Grande argentino, expresada en las últimas semanas mediante comunicaciones y declaraciones públicas de sus representantes”, remarcaron las productoras mediante un comunicado conjunto.
“Todas esas entidades consideran agotado el régimen que rige al sector desde hace años y que el consenso alcanzado en torno al proyecto que tiene despacho de comisiones de Energía y Minería y de Presupuesto y Hacienda del Senado, interpreta las necesidades normativas que permitirán fortalecer la producción nacional, sustituir importaciones, generar empleo e impulsar una política energética moderna, federal y sustentable”, sostuvieron.
Vale recordar que el proyecto establece llevar el corte obligatorio de etanol en las naftas del 12% al 15%. Las empresas pretendían que ese nuevo porcentaje sea mayor porque aseguran que actualmente el corte real ya está en el 15% a partir de un permiso otorgado por la Secretaría de Energía para que las petroleras aumenten voluntariamente 3 puntos el corte. Con ese aval, en los surtidores el etanol ya representa el 15% de un litro de nafta. Sin embargo, al mismo tiempo celebran que ese porcentaje deje de ser voluntario y pase a ser el piso obligatorio. Esa situación muestra que la capacidad de producción ya está alineada con esa demanda del 15% y no será necesario llevar adelante inversiones para alcanzarlo. Pero sí es una señal para que algunas empresas aceleren igualmente inversiones para ampliar producción o incluso se construyan nuevas plantas pensando en el mediano plazo.
En ese sentido, la comunicación conjunta de las empresas se destacó que el nuevo proyecto “desregula la actividad, fomenta la competencia, y contiene una visión de crecimiento que elimina el cepo productivo que la actual ley impone y otorga una previsibilidad indispensable para atraer nuevas inversiones, ampliar plantas existentes y consolidar trabajo industrial en las economías regionales”.
En el caso de Córdoba, la expectativa es mayor aún porque entienden que todo lo que se agregue de etanol surgirá del maíz, ya que el originado en caña de azúcar cuenta con un limitante de materia prima.