Para las empresas etanoleras de Córdoba no es serio discutir un proyecto de ley para los buocombustibles en 19 días corridos y apenas una docena de hábiles hasta el vencimiento del actual marco normativo que rige hasta el 12 de mayo. Por eso reclaman que “lo más sensato” es dictar una prórroga y “en un tiempo prudencial” sentarse a discutir y aportar ideas para la mejor ley posible.
Eso, y la arbitrariedad que le otorga a la Secretaría de Energía de la Nación el proyecto ingresado ayer a Diputados para administrar el mercado de los biocombustibles son las dos principales críticas que se escucharon de parte de los sectores productores cordobeses que finalmente no fueron convocados para discutir en la previa la iniciativa.
“Vivimos en una incertidumbre total con perjuicios concretos que están ocurriendo porque estas son industrias y uno debe ir tomando decisiones comerciales de compra y venta y en este escenario es difícil tomarlas”, explicó ayer Santiago Acquaroli, gerente de Producción de AcaBio, la etanolera de Villa María que está en plena expansión de su planta.
El directivo de la empresa villamariense desacó que la expectativa de las plantas de etanol era que luego de la ley 26093 que rige hasta el 12 de mayo “los porcentajes de corte de los biocombustibles crecieran”, entre otros argumentos porque “Argentina es deficitaria en combustibles y tiene que recurrir a la importación, algo que podría ser suplido por una mayor porción de biocombustibles en los surtidores”, añadió Acquaroli.
El promedio de los últimos cinco años marca que el país debió importar alrededor de 500 mil metros cúbicos de nafta refinada que insumió la salida de dólares.
“Si queremos reemplazar esto, que con señales claras se podría hacer, necesitaríamos levantar cuatro plantas como la de AcaBio. Pensemos que hasta acá esta empresa invirtió 180 millones de dólares. Habría que multiplicar por cuatro esa inversión para evitar la importación de naftas y la salida de dólares”, puntualizó el directivo en declaraciones al programa radial Buen Día Río Cuarto que se emite por la Digital 91.9. Acquaroli recordó que AcaBio es una cooperativa de la que forman parte unos 20 mil productores agropecuarios.
Y agregó:“El etanol de maíz lleva invertidos prácticamente 600 millones de dólares a lo que hay que sumar lo correspondiente a la caña y al biodiésel. Recordemos que son 54 plantas que producen biocombustibles en distintas provincias. Hoy todo eso está a 19 días de no conocer cómo continuará, lo que engloba también a 65 mil puestos de trabajo entre directos e indirectos. Es todo muy penoso, como si Argentina a esta altura pudiera seguir perdiendo empleo”, enfatizó.
El gerente de producción de la firma villamariense indicó que “no me explico cómo puede ahora una ley lograr consensos y luz para un sector que viene funcionando bien, que puede ser mejorado naturalmente, en un plazo de 19 días”.
“Recordemos que del Senado salió la prórroga por unanimidad por 4 años y ese es el camino. Son leyes importantes porque implican mucha inversión, muchos puestos de trabajo y no se pueden discutir en un plazo express. Estamos en el mundo de la bioenergía y de los alimentos, que son las dos cosas que producen estas plantas. Hay toda una economía alrededor de estas plantas que están a 19 días de no saber cómo sigue”, expresó.
Por último, Acquaroli remarcó que “el mundo va hacia una matriz energética con menos combustibles fósiles, intentando reducir las emisiones. Se habla de electromovilidad, y de muchos otros desarrollos ambientalmente sustentables, pero hasta que ello llegue, lo más concreto es el biocombustible para lo cual la Argentina tiene una capacidad instalada y un desarrollo muy importante. Podría ser otra oportunidad perdida para la Argentina”, concluyó.

