Al igual que lo sucedido con sus pares de medicina, el Centro de Bioquímicos de Río Cuarto –que nuclea a nivel regional a profesionales desde Río Tercero hacia todo el sur provincial- también implementó la medida de cobro de un copago a cada paciente, como una forma de paliar la situación económica que los ubicó en una situación desfavorable, fundamentalmente tras la devaluación registrada luego de las Paso.
“Nosotros comenzamos las negociaciones y adoptamos la medida prácticamente en conjunto con el Colegio de Médicos. Respecto de nuestro sector, la medida se asumió en todas las entidades bioquímicas provinciales inicialmente, pero en nuestro caso les dimos un tiempo de negociación a todas las obras sociales, mutuales y prepagas, para no cobrarle de inmediato al afiliado el monto fijado en 3 mil pesos”, señaló ayer el presidente del Centro de Bioquímicos de Río Cuarto, Marcelo Alanis.
De esta manera, se dispuso el plazo de una semana para encarar las negociaciones en pos de buscar una solución conjunta y en ese primer tramo hubo acuerdo con algunas de las 50 prestadoras con las que el Centro de Bioquímicos local mantiene convenios.
A la semana siguiente se comenzó a hacer efectivo el cobro del copago mientras se continuaron las negociaciones y hasta ayer habían alcanzado acuerdos con 36 de esas 50.
“Sobre estos últimos 14 prestadores se sigue cobrando el copago. Ni bien se llegue a un arreglo por el arancel, automáticamente se deja de cobrar”, precisó Alanis.
Para añadir: “Todas están ofreciendo arreglos pero algunas están muy por debajo de lo que estamos necesitando. Nuestra preocupación más grande es que no logramos arreglar con obras sociales que tienen muchos afiliados y que son importantes tanto en la ciudad como en el ámbito de lo que es el centro de bioquímicos. Y en esos casos se torna difícil negociar”.
El presidente del Centro de Bioquímicos de Río Cuarto dijo que desde la institución solicitaron “entre un 20 y un 30 por ciento de incremento de arancel, pero algunos te ofrecen como mucho lo que da la Superintendencia, que ronda el 6 y el 7 por ciento”. “Con esa cifra quedamos muy por debajo de lo que ha sido primero el 22 por ciento de la devaluación repentina tras las Paso y que se suma al 10 por ciento general de lo que va a ser la inflación mensual. Y por eso decimos que un 7 por ciento, es nada”, sostuvo Alanis.
Acortar los plazos
Otra de las problemáticas económicas que venían padeciendo los profesionales de la bioquímica está vinculada a los plazos en los que se efectivizan los cobros de las presentaciones, debido a que hasta finales del mes pasado la mayoría de las mutuales, obras sociales y prepagas mantenían un plazo estipulado de pago de 60 días, desde el momento en el que se presenta la factura, lo que les representaba un grave problema y, a la vez, una inminente situación de desfinanciamiento, si se tiene en cuenta la creciente suba en los precios de los insumos que demanda la actividad al momento de atender algún estudio de laboratorio.
“Teníamos acordado con la mayoría de las prestadoras un plazo a 60 días, pero ahora se pidió lo que se denomina el ‘pronto pago’ a 30 días y hay quienes tienen muy buena intención y nos han dado el pronto pago sin siquiera pedirlo. Por ejemplo, hoy (por ayer) me comuniqué con una obra social y me ofrecieron pagar el 50 por ciento a los 5 días y el otro 50 por ciento a los 30 días y eso te da la pauta de que existe la intención de colaborar, porque tampoco nosotros queremos salir perjudicar a las obras sociales, pero tampoco puedo permitir que se perjudiquen nuestros afiliados”, consideró Marcelo Alanis.
Para recalcar: “La intención de diálogo está, creo que es cuestión de sentarse y negociar. La situación es mala para todos, no solo para nosotros. Pero también soy usuario de una prepaga y a mí me aumentan mes a mes y nadie me pregunta previamente”.

