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Madurga: "Me traje un gran recuerdo de Río Cuarto"

El "muñeco", ídolo del Boca de los 60 que pasó por Estudiantes, cumplió 78 años e hizo un repaso de su carrera en un mano a mano imperdible en donde habla de todo: Boca, Di Stéfano, Pelé, Diego, el "león" y más

El fútbol argentino ha dado grandes jugadores a lo largo de sus más de cien años de historia, muchos de los cuales han escrito sus páginas principales. Con sus apariciones estelares, toques distintivos y/o goles claves han definido jugadas, partidos, campeonatos, que quedarán en la retina del hincha.

Y vaya que sabe de esto último Norberto Rubén Madurga, alias “el muñeco”, hombre fundamental en la definición del Torneo Nacional 1969 al convertir dos tantos para Boca ante River, en el Monumental y en el marco de la última fecha del certamen. Goles que aún se gritan en Brandsen 805, pues el hincha los recuerda con cariño aún, pese al paso del tiempo.

Madurga cumplió el pasado jueves 78 años, varios de los cuales dedicó a construir una gran carrera en el fútbol. En virtud del acontecimiento PUNTAL diálogo con el “Muñeco”, quien gentilmente brindó su tiempo para repasar su trayectoria.

-Usted ha tenido una amplia trayectoria en el fútbol, especialmente en Boca Juniors. ¿Cuáles son los recuerdos más lindos que tiene de la misma?

-Bueno, el haber llegado a jugar en la Primera División de Boca fuecumplir uno de los sueños que tenía cuando era chico. Y no solo la primera de Boca sino llegar a estar en la Primera División del fútbol argentino. Se me dio la posibilidad esa y después la aspiración máxima que puede llegar a tener cualquier jugador de cualquier club de integrar la Selección Argentina. La verdad que se me dio eso.

-Dentro de lo que fue en Boca le tocó integrar y campeonar y siendo figura incluso en el gran equipo del Nacional 1969 en el cual usted convierte los goles ante River en el Monumental. Ese equipo era dirigido por el gran Alfredo Di Stéfano. ¿Cómo era Don Alfredo a la hora de hablarles en el vestuario, viviendo el fútbol y dirigiendo el mismo?

-Di Stéfano vino con una idea europea después de jugar tantos años en Europa y de ser la gran figura que fue con mucha experiencia y bueno, era una persona que le gustaba el fútbol ofensivo y era muy hábil para explicarle a la delantera cómo actuar. Influenciaba mucho en la delantera y siempre tenía la confianza en el equipo, aparentemente no se fijaba nunca en los rivales sino que trataba de destacar cada una de las virtudes que había en cada uno de nosotros y sacarle el máximo provecho. Creo que tuvo por un lado la virtud y por otro lado la ventaja de que con algunas lesiones de algunos jugadores importantes también se vio un poco obligado a recurrir a chicos que, en un momento dado, nos juntamos y sentíamos el mismo fútbol y se dio la construcción de un equipo que en la historia de Boca debe haber sido uno de los que mejor ha jugado al fútbol.

-Ése equipo dentro de los compañeros que usted tuvo contó con el gran Rojitas. ¿Cómo lo podría describir en cuanto a lo que fue como jugador?

-Rojitas fue el atrevido del potrero que hacía en la cancha, en el fútbol profesional, lo que hacía en el potrero. Un atrevido en el buen sentido de la palabra no, porque el jugador de fútbol tiene que tener ese atrevimiento para demostrar verdaderamente dentro de la cancha y ante tanta gente lo que verdaderamente sabe hacer. Hay Jugadores que se cohíben, se quedan, y hay otros que triunfan por sus condiciones, y Rojitas era uno de esos. Las condiciones las tenía y trasladó a la cancha lo que hacía en el potrero.

-Dentro de lo que fue ese paso por Boca y también por la Selección tuvo la posibilidad de cruzarse con el gran y mítico Pelé. Incluso Pelé llegó a decir que lo había solicitado a usted para que vaya a jugar tanto al Santos como al Cosmos. ¿Qué le generó eso en su momento?

-Me generó un gran orgullo personal que el mejor jugador del mundo en ese momento se fijara en mí y que después hiciéramos una cierta amistad, pero que me haya visto las condiciones como para jugar en el Santos o en el Cosmos después para mí fue un gran orgullo. Lamentablemente no cedió, primero por una cuestión de dinero con Boca en un momento en que estábamos en huelga y pidieron fortunas. Vino Ramos Delgado, argentino que era jugador del Santos en ese momento; me vino a ver y como estábamos en huelga me dijo que por qué no iba Boca a tratar de pedir el pase por mi cuenta. Pero Boca me pidió una barbaridad y a los meses me vendió al Palmeiras por una cifra récord en el fútbol argentino pero por menos de esa cantidad que me había pedido, o sea que se me frustró la posibilidad de haber jugado al lado del Rey.

-Aprovechando que menciona al Palmeiras y lo que fue esa transferencia récord quiero consultarle: ¿cómo fue esa experiencia?

-Fue buenísima, porque tuve la suerte de que después de cinco años de que Palmeiras no ganaba nada ganamos los cinco títulos que disputamos ese año 72. Tuve la suerte de que pude salir con el equipo campeón paulista, brasileño. Lo que pasó es que yo nunca había salido de mi país y escribía tres o cuatro cartas por día, me volvía loco, y a pesar de todos los consejos que me dieron, a pesar de que me fuera tan bien económicamente también, tenía problemas acá, extrañaba mucho a pesar de que me trataban bien y de que vivía en un gran edificio. Me acuerdo que Bernardo Gandulla, mi descubridor, mi maestro, me mandaba cartas y me decía “mirá que es poco tiempo, el fútbol dura poco, pensá” y bueno yo recién me casaba, me fui a Brasil, extrañaba todo, me la pasaba escribiendo y escribiendo y tal es así que después, cuando volví al año siguiente, planteé que tenía problemas familiares, que tenía problemas acá, y me dejaron venir, estuve cuatro meses acá y me giraban el sueldo igual. Y a pesar de que no lo quería recibir me lo mandaban igual hasta que fui y le dije “no quiero cobrar más porque no me gusta que me regalen la plata y ustedes me la están regalando”, ellos pensando que yo iba a volver, pero les dije “yo lo único que quiero es que le den la posibilidad a un equipo de Argentina”, aunque era muy difícil en ese momento por el cambio de que me compraran. Lamentablemente me hablaron de Boca cuando vine y todo pero había elecciones en Boca en ese momento y dijeron que volvía el hijo pródigo y todo, pero no habían conversado nada. Y así estuve un año y medio parado, que después pasé a integrar acá el equipo de las estrellas y me uní a ellos hasta que después de un año y medio pedí el pase por poco dinero y fui a jugar a Banfield.

-Tras esa experiencia posteriormente recala en Estudiantes de Río Cuarto, equipo de nuestra Ciudad en el cual disputa el Regional 1977 integrado por grandes jugadores y dirigido por el gran “Rata” Rattín. ¿Cómo fue esa experiencia de jugar aquí en Estudiantes e incluso ser dirigido por otro ídolo y referente de su puesto como él?

-Fui a jugar por el “Rata". Yo estaba con el pase, me vino a pedir para que fuera a jugar y me llevó y llegamos a la final del Regional ahí. Jugamos en San Juan y perdimos la final, que si no pasábamos a jugar en el Nacional. Lamentablemente perdimos ahí y no pudimos ingresar al Nacional pero me traje un gran recuerdo de allá, dejé mucha gente amiga, grandes compañeros con algunos de los cuales todavía tengo algún contacto. Y bueno, fue así, el tiempo había pasado y tuve que aceptarlo.

-Actualmente Estudiantes se encuentra en la Primera Nacional del fútbol argentino y ha estado muy cerca de jugar en Primera, perdió dos finales por muy poco ¿Cómo vive esta actualidad del equipo que en su momento le tocó integrar en otros tiempos?

-Sí, lo vi...Me hubiera gustado mucho, la gente de Estudiantes me trató muy bien. Lamentablemente sobre el final Estudiantes se cayó pero yo creo que más que nunca está encaminado para poder en el futuro integrar un torneo nacional.

-¿Qué recuerdo le genera su paso por la Ciudad? Usted hacía mención respecto a los afectos que ha generado y siente que ha dejado aquí y siempre ha dicho sobre la importancia de la persona y de ser recordado más por ello que por el jugador. ¿Qué sensaciones le trae ese momento vivido en Río Cuarto?

-Fue un momento de mi etapa futbolística, aceptando que no era el nivel de Primera porque era otra cosa, pero el trato de la gente conmigo, la verdad, muy bien. He dejado muchísimos amigos, el tiempo pasa y uno siempre recuerda con cariño el paso por ahí. Por eso digo que con algunos muchachos que jugaban ahí tengo algún contacto pero también he ido a ver jugadores a Río Cuarto y he estado con algunos de mis ex compañeros.

-En relación a eso, en aquella etapa llegó a enfrentarse contra Diego en un amistoso que vino Argentinos a disputar a Río Cuarto al Candini. ¿Qué recuerda de haber enfrentado a Diego?

-Empatamos 0a0...Diego recién empezaba, era muy chico, muy jovencito. Me acuerdo que ese equipo de Argentinos también lo integraban grandes jugadores que jugaban muy bien al fútbol, con mucha técnica, que después volvía enfrentar en el fútbol uruguayo...pero eran los comienzos de Diego, recién empezaba.

-¿Cómo podría describir a ese Diego incipiente que asomaba?

-Uno se da cuenta cuando un jugador tiene condiciones. Yo creo que cualquiera se da cuenta cuando un jugador tiene las condiciones que tenía él, se da cuenta que iba a triunfar en el fútbol. También, otro atrevido, pero con unas condiciones extraordinarias. Era de esperarse que triunfará en el fútbol por sus condiciones.

-Redondeando, le ha tocado tener una carrera que de alguna forma lo ha vinculado con tres grandes leyendas del fútbol como lo son, en este caso yendo por orden, Don Alfredo Di Stéfano, Pelé y Diego Armando Maradona. ¿Qué siente de haber atravesado distintas etapas que lo llevaron a coincidir con jugadores considerados leyendas de todos los tiempos?

-Es algo que no me lo hubiera imaginado nunca de chico. En parte puede ser un sueño, pero más que sueño se presentó como una realidad que no era la esperada cuando uno era un chico lleno de ilusiones de que uno pudiera vivir eso y bueno, se me dio y estoy orgulloso porque a través de mi carrera pude conocer a todos esos mayores, pude alternar con ellos, pude convivir con ellos y para mí fue una experiencia extraordinaria y también un gran orgullo poder haber llegado yo también futbolísticamente a poder alternar con ellos por haber emprendido el camino del fútbol.

-Volviendo a su vínculo histórico con Boca, se ha desempeñado como captador de talentos en esa área del club.¿Cómo ha sido esa experiencia con el club de sus amores?

-Yo estuve un tiempo largo sin ira las canchas después de que dejé el fútbol y volví de la mano de Rojitas, al ir a las peñas de Boca. Estuve seis años yendo a casi todas las peñas del país. Cuando entra Bianchi de manager me dice “¿no te gustaría estar en un cargo acá para ver chicos, en algo que te gusta hacer y que queremos que vos estés?”. Y entré en el área de captación, con algunos intervalos por gente que vino a Boca y no me tuvo en cuenta, pero trabajé con los chicos en el área de captación y para mí es una satisfacción que me tengan en cuenta y como siempre digo, a veces no vale tanto lo que uno fue como jugador sino lo que a uno lo consideran como persona. Verdaderamente es el orgullo que tengo de mi vida de saber que creo que soy una buena persona y que eso es lo que queda más allá del jugador.

-Cerrando esta nota, ¿Cómo lo ve a Boca en este presente como bicampeón del fútbol argentino y que actualmente lo comandan Riquelme y Ameal en la dirigencia e Ibarra como entrenador?

-Se lo ha discutido un poco a Boca por su forma de jugar pero creo que los títulos marcan algo insoslayable, que es que Boca de cuatro o cinco títulos ganó tres. O sea que en la parte futbolística Boca está bien. Y sabemos que en Boca es difícil porque salir segundo es un fracaso y uno tiene la necesidad en Boca de ganar o ganar, es el lema de Boca. Y quizás no demostrando un gran fútbol pero Boca ha logrado títulos que lo ponen allá arriba de un montón de equipos que están disputando hoy el torneo mayor del fútbol argentino.

-Norberto, desde ya le agradecemos por la deferencia de su tiempo, de sus palabras y le deseamos lo mejor en este nuevo año.

-Muchísimas gracias, le mando un saludo muy grande a toda la gente de Río Cuarto por la que guardo un gran cariño, donde tengo muchos amigos, y les deseo lo mejor para las fiestas, un próspero año nuevo y que la paz y la felicidad reinen en todo el país.