Pasada la media hora del complemento, después de haberse movido por todo el frente de ataque desde el silbatazo inicial y exigido a la defensa local, el delantero uruguayo fue reemplazado por Ander Herrera. La modificación de Claudio Úbeda no fue solamente para darle equilibrio al equipo, cuidar la ventaja y manejar los hilos del partido con la pelota en los pies, sino para cuidar un físico al límite.
"Miguel ya estaba en el entretiempo con un dolor en el pubis y por eso fue el primer cambio", explicó el DT azul y oro en la conferencia de prensa. El próximo sábado, desde las 19.30, el Xeneize recibirá al Rojo en La Bombonera y la presencia de la Bestia es una verdadera incógnita.
Merentiel será evaluado lo que resta de la semana (esta mañana, desde las 11, el plantel entrenará en La Cisterna, predio de Palestino) y el cuerpo técnico definirá a último momento si lo considera para este choque clave del Torneo Clausura o le da un descanso, para que pueda llegar en óptimas condiciones al duelo copero del próximo martes frente a Barcelona de Ecuador, por la segunda fecha del Grupo D, y al Superclásico con River del domingo 19 de abril en el Monumental.
Quien también salió tras haber fundido motores fue Adam Bareiro, autor del segundo grito xeneize. Su cambio, sin embargo, fue solamente "por cansancio" y llegaría sin problemas al clásico. En caso de no jugar su compañero charrúa, el N°9 paraguayo perderá a su gran socio ofensivo. En ocho partidos juntos, marcaron nueve goles (cinco Bareiro, cuatro Merentiel).
En lo que va de este 2026, la Bestia se perdió tres encuentros en Boca, los primeros del campeonato local, por un desgarro en su gemelo sufrido en un amistoso de pretemporada. En su afán por no dar una pelota por perdida y buscar el arco rival hasta el último segundo, suele competir al máximo y el físico, de vez en cuando, le pasa factura.