Lunes 3.- Boudou dictó su “clase” sobre lawfare en la UBA:“La democracia no tiene destino”.- Nos vamos a permitir, si se nos disculpa, discrepar con Amado en este punto. Por terrible que sea la conspiración mediático-judicial financiada por los poderes concentrados para perseguir a los líderes populares, si tenemos profesores como los de Ciencias de la Comunicación de la UBA, con esa predisposición a formar comunicadores esclarecidos a través de docentes de lujo como él, acaso no todo esté perdido y haya un destino para la democracia y para nosotros. Se nos ocurre que el próximo disertante podría ser el Pata Medina, otra víctima del lawfare que volvió a entrar en circulación, aunque quizá a él le tengan reservada una clase en la Facultad de Derecho, donde también hace falta aleccionar desde chicos a los jueces del futuro. Tal como esperábamos, la charla de Amado no tuvo desperdicio, pero vale la pena detenerse en su demoledora acusación a la “mesa judicial” macrista por la condena mediática que después convalidó la justicia injusta. Cómo será de taimada la mesa judicial que funcionó entre 2016 y 2019 que llegó a enviar a 2011 a un androide llamado Vandenbroele para comprar con malas artes una fábrica de hacer billetes, ocuparle a Boudou el depto de Puerto Madero y pagarle las expensas y el cable para hacer creer que había una relación entre los dos, entre otras pruebas inventadas que los pseudoperiodistas colonizados repetían como loros. No vemos la hora de que sean periodistas lúcidos y esclarecidos como los que serán una vez graduados los asistentes a la clase de Boudou los que nos cuenten la justa.
Martes 4.- La Corte Suprema falló a favor de las clases presenciales en la Ciudad de Buenos Aires.- Frente a la fuerza didáctica de las palabras de Boudou, los responsables máximos de la dirección del lawfare asimilaron el golpe y demostraron que no están donde están nada más que para convalidar sentencias mediáticas, castigar a nosotros los buenos y garantizar la impunidad de ellos los malos, sino que también son cómplices del genocidio planificado por ese pelado que pone cara de asombro para disimular su perversidad. Sí, porque Rodríguez Larreta pretende diseminar el virus por los cien barrios porteños para que, una vez agotados los hospitales y las clínicas del lugar con más hospitales y clínicas por metro cuadrado del país, los jadeantes contaminados acudan al bien provisto sistema sanitario del conurbano bonaerense para ocuparle las camas y robarle el oxígeno al bueno de Axel Kicillof. Es “la decrepitud del derecho convertido en sentencia”, como bien lo definió Alberto, nada que ver con esas otras disposiciones judiciales juveniles y rozagantes como la que convalidó la doble pensión para Cristina, la que le devolvió la administración de su conglomerado hotelero-inmobiliario, la que cerró sin necesidad de juicio ni más tramiterío la causa dólar futuro y estaría por hacer lo mismo con la causa por encubrimiento del atentado a la Amia, la que redujo la condena de Amado por haber estudiado organización de eventos y le permite cumplirla en su humilde hogar para preservar la relación con sus mellicitos, la que le devolvió al Pata Medina su injustamente segada libertad, la que se toma todo el tiempo necesario para decidir qué magistrado es el que va a verificar que Alperovich nunca violó a una sobrina ni se robó una vaquita, en fin. Debemos reconocer que para que la justicia decrépita no luzca tan avejentada hay muchos jueces que se esfuerzan por bajarle el promedio de edad.
Miércoles 5.- “Grábense esta foto, esta es la foto de la unidad”.- Es que los conspiradores que quieren convertir a los niños en edad escolar en bombas biológicas que esparcen el virus por todas partes con la burda excusa de que la educación es importante, como si desde aquella máxima de los libros y las alpargatas no hubiera quedado en claro que si hay alguien a quien la educación le importa más que cualquier otra cosa somos nosotros, no son la única amenaza para nuestro propósito de poner a la Argentina de pie. También están los que difunden falsedades sobre supuestas disputas internas en el seno del Gobierno, como si el hecho de que un ministro respaldado por el Presidente eche a un subsecretario, y el subsecretario no se vaya, fuera una señal de algo más que una pequeña diferencia de matices en cuanto a las políticas oficiales que deben seguirse. Son cuestiones muy menores:si aumentamos las tarifas o las dejamos como están, si arreglamos con el FMIo no arreglamos nada, si hacemos lo que dispone Cristina o adivinamos lo que Cristina quiere que hagamos sin molestarla con nuestras dudas y vacilaciones, esas pavaditas. Así que grábense esta foto, eso sí, aclarando en el epígrafe que no se trata de la previa de una fiesta clandestina diurna, ni de esas criminales aglomeraciones en las que las madres de los chicos intercambian fluidos en las puertas de los colegios, sino de la gente que nos cuida con la ley en la mano, con la palabra justa y, sobre todo, con el ejemplo. El distanciamiento social te lo debo para instancias más rutinarias, no vamos a andar con mariconadas en medio de un encuentro fundacional.
Jueves 6.- “Mejor que no haya hablado Cristina porque si llega a hablar nos pega un paseo a todos”.- La respuesta del ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat (es así, no vamos a caer en la ordinariez de llamarlo Ministerio de Vivienda), Jorge Ferraresi, a los suspicaces que querían buscarle el pelo al huevo al multitudinario acto del día anterior buscando significados ocultos en el silencio de la jefa, puede llamar a confusión con su aire de haber sido pronunciada con cierto alivio, lo que no es exacto ya que, como también enfatizó, “siempre uno tiene ganas de que hable Cristina”. Y sí, siempre uno tiene ganas de que nos pegue un paseo, diría Jorge, como quien te pega un sopapo, pero de esos sopapos cariñosos que nos sacude por nuestro propio bien, para espabilarnos y que funcionemos mejor los funcionarios que no funcionamos, para que solo le tengamos miedo a Dios y a ella un poquito. O no tan poquito. Igual creemos que Cristina de algún modo habló por vía indirecta, seguramente fue su comparación por Twitter de los integrantes de la Corte Suprema con los militares golpistas de otras épocas (¿qué diferencia hay entre desaparecer gente, torturar a prisioneros y robar chicos con pretender darle indicaciones al gobierno nacional y popular sobre lo que no puede hacer?), lo que inspiró al intendente de Ensenada a extraer del desván donde se guardan las frases más exitosas de la historia argentina el memorable “Si quieren venir que vengan” del majestuoso general Galtieri para desafiar y presentarles batalla a quienes se opongan a los designios del pueblo. Para quienes no conocíamos a este Secco, está claro que en el firmamento de la política nacional ha nacido una estrella, a lo mejor Cristina, generosa como es, guardó silencio para no opacar su brillo.
Viernes 7.- Fernández y Guzmán viajan a Europa en busca de respaldo para la negociación con el Club de París y el FMI.- Además de dejar a la oposición temblando de miedo frente a la beligerancia galtierista -aquí mismo vamos a desmentir terminantemente que haya sido sostenida con whisky como la original-, este era precisamente el propósito de la demostración de unidad de dos días antes. Ya que Alberto y Martín iban a encarar una gestión complicada frente a interlocutores generosos a la hora de prodigar sonrisas y apretones de manos pero durísimos para largar un mango, nada mejor que cubrirles las espaldas con gestos que refuerzan su autoridad, cosa de dejar en claro que cualquier cosa que diga el Presidente queda supeditada a la revisión de su vice, y cualquier plan que despliegue el ministro será corregido por algún fiel subordinado que lejos de irse cuando lo echan siempre estará atento a encarrilar el rumbo ante posibles desviaciones, como la insólita pretensión de subirles la luz a los residentes en Recoleta y los countries bonaerenses a una mínima fracción de la que nos cobra Epec a los cordobeses. El éxito de la gira está garantizado, aunque bueno, no está mal la idea de pasar por el Vaticano, ya que estamos, por las dudas que haga falta un respaldo adicional.

