Juan José Pizarro y Rodrigo Carón están imputados por la muerte del joven en la madrugada del 5 de julio del año pasado.
Pizarro está acusado de homicidio culposo agravado y calificado por encontrarse inhabilitado para conducir, lesiones graves culposas y dos hechos por lesiones leves culposas.
En tanto, Carón está acusado de encubrimiento por un favorecimiento personal y por entorpecimiento a la investigación, por hacerse cargo de la conducción de la camioneta.
La agente Andrea Altamirano admitió “un grave error”al no realizar el test de alcoholemia a todos los ocupantes de los vehículos involucrados en el violento choque entre una Amarok y un Renault Clío.
También dijo que en el pavimento había una marca de una frenada de la Amarok de once metros antes del impacto con el auto, que era conducido por Joaquín Boni, acompañado por Delfina Guzmán, María Eugenia Pico, Luisina Ballarín, Lucas Alonso y Brondo.
El juicio presidido por el juez Pablo Bianchi de la Cámara en lo Criminal de Segunda Nominación seguirá pasado mañana con nuevos testimonios, entre policías y los involucrados en el choque.
Al término de la primera audiencia, Wilder Brondo, padre de la víctima, insistió en que las pruebas reunidas justifican un cambio de carátula a homicidio simple con dolo eventual, considerando la gravedad de las acciones de los conductores.
“Están todos los elementos probatorios y pruebas clave para que, ojalá, nos den el cambio de carátula”, expresó Brondo.
Brondo sufrió graves traumatismos torácicos y abdominales que le provocaron la muerte tras ser derivado al Hospital San Antonio de Padua.