La dirigente libertaria se pronunció en medio de la polémica generada por la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil y por el silencio que mantiene la Casa Rosada respecto del resultado del balotaje presidencial celebrado el último fin de semana.
La posición de Bullrich contrasta con la del presidente argentino, quien respaldó activamente la candidatura de Bolsonaro durante la campaña y aún no felicitó públicamente a Lula por su victoria.
“La voluntad popular se respeta”
A través de un mensaje público, Bullrich sostuvo que las diferencias políticas no pueden desconocer el resultado electoral.
“La gente decide en las urnas y su voluntad se respeta”, señaló.
La senadora admitió que mantiene profundas diferencias ideológicas con el nuevo gobierno brasileño, pero remarcó que Argentina y Brasil tienen intereses estratégicos comunes y deben preservar los canales de cooperación institucional.
Sus declaraciones llegaron en un momento especialmente delicado para la relación bilateral, luego de meses de tensión diplomática entre ambos gobiernos.
Críticas a la situación de Flávio Bolsonaro
Bullrich también se refirió a la situación judicial que enfrenta Flávio Bolsonaro y cuestionó la utilización de los tribunales para apartar adversarios políticos.
“Es importante que la democracia no sea binaria: el que gana gobierna y el que pierde va a la cárcel”, afirmó.
En ese contexto, expresó reparos sobre el rol de una eventual Justicia parcializada y advirtió contra la utilización de procesos judiciales para eliminar a dirigentes opositores.
La postura aparece alineada con los cuestionamientos realizados por sectores del bolsonarismo tras la derrota electoral.
Un nuevo gesto de diferenciación
Las declaraciones son interpretadas dentro del oficialismo como un nuevo capítulo de la creciente diferenciación política que Bullrich viene exhibiendo respecto de algunas posiciones adoptadas por Milei. En las últimas semanas ya había marcado distancia en cuestiones institucionales, judiciales y legislativas.
Ahora lo hizo sobre un tema especialmente sensible para el Gobierno: la relación con Brasil, principal socio comercial de Argentina.
Un vínculo bilateral bajo presión
La relación entre Milei y Lula se encuentra deteriorada desde mucho antes de las elecciones brasileñas.
Durante la campaña, el mandatario argentino respaldó abiertamente a Flávio Bolsonaro y lanzó duras críticas contra el líder del Partido de los Trabajadores.
Tras la victoria de Lula, la expectativa permanece centrada en cómo quedará la relación política entre ambos gobiernos y cuál será la posición oficial de la Casa Rosada frente al nuevo escenario regional.
Mientras tanto, Bullrich dejó una definición que marca una diferencia de enfoque dentro del propio oficialismo: reconocer el resultado electoral brasileño y defender el respeto a la voluntad popular, más allá de las disputas ideológicas con el gobierno que asumirá en Brasil.