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La región se recupera tras el fuerte temporal del fin de semana

En Bulnes precipitaron 180 milímetros y en Moldes, Malena, Chaján y San Basilio los registros estuvieron ampliamente por encima de los 100. En tanto, hubo anegamientos, árboles caídos y evacuados en Alejandro

El fuerte temporal que se abatió desde la tarde del sábado y extendió durante la madrugada de ayer en toda la región del sur cordobés, dejó múltiples inconvenientes en varias localidades que resultaron con anegamientos y caída de árboles y postes eléctricos por el viento. Uno de los pueblos más afectados fue Bulnes, cuyo registro pluviométrico llegó a los 180 milímetros. También poblaciones como Coronel Moldes o Sampacho resultaron con problemas, dada la bajada de agua desde el pueblo antes mencionado. En tanto, en zona de Alejandro Roca, si bien la lluvia no fue copiosa, hubo una familia evacuada, y en La Carlota fuertes ráfagas generaron destrozos.

El intendente de Bulnes, Martín Toselli, señaló en diálogo con Puntal que los mayores daños que produjo la tormenta fueron en la infraestructura vial.

“Fue una lluvia impensada que nos provocó importantes deterioros en la red vial del pueblo. Por ejemplo, en la avenida San Martín se aflojó todo el pavimento y hoy es irrecuperable, porque el agua socavó y corrió con mucha fuerza. Habrá que pavimentar todo de nuevo”.

A su vez, el mandatario -quien estuvo reunido con el Comité de Crisis local en el mediodía de ayer- recibió el llamado del gobierno provincial, que se puso a disposición de la Municipalidad local. Así, personal especializado de Acción Social colaboró con la asistencia de 15 familias afectadas.

La localidad amaneció con árboles caídos, barrancas en las calles y un sinnúmero de problemas que generó el anegamiento completo de las arterias de circulación.

Toselli informó que se hicieron grandes cárcavas en las calles Vicente López y Planes, Falucho y en la desembocadura de las calles Mitre y Roca, donde está el loteo “Lo tengo”.

En relación a las obras que se estaban realizando para mejoramiento del canal aliviador, el intendente subrayó que el comportamiento fue óptimo, “pero no hay obra de infraestructura cuando caen más de 100 milímetros en cuarenta minutos y después sigue lloviendo, sumado al agua que llegó desde la zona rural. Desbordó todo. Las calles paralelas al canal tenían 70 centímetros de agua hasta esta madrugada y hubo desmoronamientos de pozos negros”.

En tanto, agradeció el trabajo de bomberos y policía de la zona. “La ruta que nos atraviesa se cortó porque pasó el agua y sigue cruzando mucha cantidad entre Bulnes y Coronel Moldes”, dijo.

Respecto a los evacuados, fueron asistidas tres familias, una en la iglesia y otras dos en familias vecinas. En sus casas ingresó mucha agua, por lo que a medida que se evalúen los daños, volverán a sus hogares.

Ayer llegó a Bulnes el ingeniero Javier Romanelli, de la Secretaría de Hidráulica de la provincia, para evaluar los daños junto al presidente del Consorcio Caminero. También otros funcionarios provinciales se pusieron en contacto con Toselli, como el ministro de Seguridad, Alfonso Mosquera; el ministro de Desarrollo Social, Carlos Massei; la delegada de Desarrollo Social del sur de Córdoba, Adriana Oviedo, y el delegado del Ministerio de gobierno Roberto Koch, de la ciudad de Río Cuarto.

“La verdad, este año es para el olvido. Esta inundación tiene ribetes históricos, anteriormente nos castigó la pandemia del coronavirus y en realidad todo esto ha sido para ponernos a prueba de como los bulnenses pudimos salir en las emergencias”, afirmó el intendente.

En toda la región

Las aguas que bajaron desde Bulnes tomaron caminos dispares. El canal aliviador envió la masa líquida hacia Coronel Moldes, pero otra parte se fue al cauce del arroyo Sampacho provocando un serio anegamiento en la ruta 35 y su intersección con E 86 en el llamado “acceso a Coronel Moldes”. Allí hubo que instrumentar un esquema de prevención vial ya que el desborde por el agua era total.

Anegamiento en el cruce de Coronel Moldes por ruta 35

Por su parte, en las regiones al oeste de Chaján, la red vial rural quedó destruida por las correntadas.

En tanto, Bomberos Voluntarios de San Basilio acudieron a un llamado de emergencia, ya que las aguas que bajaban de las regiones de Los Jagüeles y de Bulnes provocaron inconvenientes. A un par de familias se les inundó la vivienda. Con el paso de las horas la situación se tranquilizó, manifestaron los servidores públicos.

Las Albahacas, con servicio de agua restringido

La Comuna de Las Albahacas se vio en la obligación de apagar las bombas de succión de agua de suministro al pueblo ya que el río creció y arrastró sedimentos provocados por los últimos incendios.

La titular del Ejecutivo, Miriam Agüero, informó que debido a esta situación se le entregó a cada vecino agua envasada que fue donada para la acción de los bomberos. Además se recibió de Acción Social de la provincia, a través de su representante Adriana Oviedo, un nuevo cargamento a los fines de contar con el vital elemento hasta que las aguas bajen y se aclare de tal forma que sea potable.

Algo similar ocurrió en Achiras, con una fuerte crecida del río en la noche del sábado, que llegó a niveles de magnitud. La Municipalidad recomendó prudencia en uso del agua potable. Por un lado, la lluvia vino muy bien porque sube el nivel de captación, pero hay que esperar que los sedimentos de los incendios se alejen para recobrar la calidad del agua que consumen los vecinos.

Evacuados en Alejandro

En Alejandro Roca y La Carlota el temporal generó también inconvenientes. En esta primera población, los bomberos reportaron más de 40 pedidos de ayuda de diversos vecinos, quienes requirieron asistencia durante la tormenta.

Varias calles resultaron anegadas por los más de 90 milímetros que cayeron y el agua ingresó en casas particulares.

Desde la Policía se informó que alrededor de las 2 de la madrugada se debió evacuar a una familia completa porque se inundó su propiedad. Así, una mujer y sus tres hijos fueron trasladados desde su vivienda, ubicada en calle Intendente Diego Madris, a la Guardería Municipal, donde fueron puestos a resguardo.

En La Carlota cayeron unos 70 milímetros pero las fuertes ráfagas generaron destrozos y árboles caídos. Uno de los sectores más afectados fue el paso de ruta 4.

En cercanías de la localidad, a la altura del kilómetro 96, una dotación de bomberos debió asistir en horas de la madrugada para realizar tareas de corte de ramas y limpieza de la calzada, logrando liberar el tránsito.

Asimismo, en el acceso norte de la población, un galpón fue afectado por la voladura de uno de los portones de ingreso, que terminó a metros de las instalaciones.

Crecidas en los ríos

En Santa Rosa de Calamuchita se dispuso un corte preventivo de los vados Viena, Arrinconada y Villa Incor debido a que el río presentaba una crecida de tres metros.

En el mismo departamento, en Villa Yacanto precipitaron 110 milímetros y en San Miguel 88 milímetros, con una crecida del río de cuatro metros. En El Tabaquillo y El Durazno se registraron 100 milímetros, sin inconvenientes hasta el momento.

En la zona de Moldes, el caudal de agua superó el puente sobre el arroyo El Gato que se encuentra en el sector.