La iniciativa de controlar con alcohotest el ingreso de alumnos al Ipea 291 de General Cabrera en lo que es el festejo por el último primer día de clases tuvo éxito: ninguno de los chicos controlados registró alcohol en sangre.
La vuelta a las aulas se dio con total normalidad en ese establecimiento que decidió unir esfuerzos entre docentes, personal de Tránsito municipal y la Policía de la Provincia de Córdoba.
El control se realizó en lo que es la tranquera de ingreso al establecimiento escolar y se encofó en los chicos que este año cursarán el último del secundario y que, generalmente, se reúnen en "previas" a esta vuelta a clases.