En diálogo con Puntal, Vanina Bertorello, una de las coordinadoras del proyecto, destacó que junto a sus hermanas, todas jugadoras de distintos equipos dentro de Urú Curé, coincidieron en la preocupación por la falta de iniciativas en su disciplina respecto de las personas con discapacidad. “Unimos nuestras pasiones y conocimientos para dar origen a esta propuesta que fue inmediatamente acompañada y apoyada por Urú Curé”, resaltó Bertorello.
Explicó que fueron asesoradas por otros equipos que ya están trabajando con experiencias similares desde hace tiempo, como es el caso del club Córdoba Athletic, de Córdoba capital. “El proyecto de hockey inclusivo es mixto y para personas con discapacidad, pero pensando en un espacio que incluya a todos, con el mensaje de que podemos jugar todos juntos, adentro y fuera de la cancha”, precisó la referente.
Bertorello comentó que para que un equipo salga a la cancha mucha gente trabaja por detrás “con y sin discapacidad, muchos que hacen su aporte”, dijo. La escuela Caburé lleva su nombre con relación a Urú Curé (“Lechuza Solitaria”), porque es un tipo de lechuza más pequeña sobre la que se dice que tiene poderes sobrenaturales.
- ¿Qué valores se busca fomentar desde esta experiencia?
- Muchas veces las personas con discapacidad van perdiendo sus grupos de desarrollo social, por lo que se busca generar desde el club y la práctica del deporte llegar a jugar en equipo y avanzar en lo que es el crecimiento social. Se plantea hacer hincapié en esto, que se entablen vínculos y cuidar esos lazos.
- ¿Cómo se ha constituido el equipo de trabajo?
- Nosotras hicimos una convocatoria entre las compañeras del club para quienes quisieran colaborar. Así fue como se sumaron una profesora de Educación Especial, una psicóloga y la entrenadora. Así vamos cubriendo cada arista del proyecto para constituir este grupo.
En el marco de esta propuesta, declarada de interés Legislativo, se realizan los entrenamientos todos los viernes, de 18 a 19.30 en Soles del Oeste. Si bien hoy se realiza la presentación oficial, a cargo de la subcomisión de Hockey del club, desde hace aproximadamente un mes que vienen juntándose con 16 alumnos de todas las edades que se acercaron a aprender el deporte. “Estamos contentas, esperábamos esta respuesta porque conocemos la necesidad que tienen las familias de poder acceder a espacios como este”, indicó Bertorello.
Consultada sobre cómo trabajan la técnica del hockey con el manejo del palo y la bocha, la integrante de Caburé detalló: “Es un deporte que implica mucha coordinación, pero de igual modo todos los jugadores nos dejaron sorprendidas, porque enseguida adquirieron la postura y respetaron las pautas de los entrenamientos”.
En este sentido, recalcó que les da mucha alegría ver casos de jugadores con autismo severo, que en pocos entrenamientos ya se encuentran en la cancha. “Lograron vencer la barrera de la no comunicación y se vinculan con el juego”, sostuvo, mientras que remarcó: “Es una experiencia que nos llena de alegría”.
Luis Schlossberg. Redacción Puntal