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Caída del comercio en Río Cuarto: crecen los locales vacíos

CESIS alertó por más locales vacíos, caída del consumo y nuevos cierres en Río Cuarto, con carteles de “liquidación por cierre” en el centro

 

La actividad comercial atraviesa un escenario de fuerte preocupación en Río Cuarto. Desde el Centro Empresario, Comercial, Industrial y de Servicios (CESIS) advierten sobre un incremento en la cantidad de locales vacíos y anticipan nuevos cierres en el micro y macrocentro de la ciudad.

Más locales vacíos y cierres en el centro

“Liquidación por cierre” es, según describió Diego Cambría, gerente del CESIS, una de las frases que más se repite actualmente en las vidrieras comerciales. El dirigente señaló que ya se contabilizan cerca de 250 superficies vacías en la ciudad y que el relevamiento previsto originalmente para septiembre fue adelantado a fines de agosto ante la magnitud de la situación.

Cambría explicó que el fenómeno responde a múltiples factores. Entre ellos mencionó el elevado costo de los alquileres, especialmente en sectores del centro, la aparición de nuevos polos comerciales y el incremento de los costos que implica poner en funcionamiento un negocio.

A esto se suma, según el análisis del CESIS, una marcada caída del consumo y de las ventas, que terminó debilitando los márgenes de los comerciantes. “No hay mucho misterio en esto: hay una caída en el consumo”, sostuvo Cambría, al anticipar que habrá más cierres en los próximos días.

El impacto se extiende al macrocentro

El problema, además, ya no se limita al microcentro. De acuerdo con el relevamiento que comenzó a realizar la entidad, también se observa una disminución de la actividad y un aumento de locales desocupados en distintos sectores de Río Cuarto. La situación resulta más visible en el centro por la concentración de comercios y el mayor movimiento de personas.

El avance de las ventas online

Otro de los factores señalados durante la entrevista fue el crecimiento de las ventas por internet. Cambría explicó que el comercio electrónico permite, en determinados casos, reducir costos fijos y adaptar parte de la estructura de gastos al nivel de ventas.

Sin embargo, consideró que la expansión de las plataformas online también plantea desafíos para los comercios tradicionales, especialmente frente a las diferencias de costos y cargas impositivas que existen entre los distintos modelos de comercialización.

En ese sentido, cuestionó la falta de una reforma integral que permita reducir la presión tributaria y mejorar las condiciones para la producción y el comercio nacional.

Impuestos, apertura comercial y márgenes más ajustados

Cambría también se refirió a la política de apertura comercial impulsada por el Gobierno nacional. Si bien reconoció que se trata de una decisión política con la que se puede estar de acuerdo o no, sostuvo que la apertura debería estar acompañada por medidas internas destinadas a fortalecer a la industria y al comercio argentino.

“Para abrir todo tenés que acompañarlo con políticas internas para que la industria nacional pueda crecer y acomodarse”, planteó.

Entre los principales problemas mencionó la carga impositiva y una reforma laboral que, a su criterio, permanece inconclusa. También puso el foco en el esquema de Ingresos Brutos, al considerar que genera una fuerte presión sobre empresas y comercios que actualmente trabajan con márgenes de rentabilidad mucho menores.

Según explicó, aunque un comercio pueda registrar un nivel elevado de ingresos brutos, eso no significa necesariamente que tenga una ganancia equivalente. En un contexto de ventas en baja y márgenes reducidos, afirmó, los impuestos pueden terminar absorbiendo una parte significativa de la rentabilidad.

Una inversión cada vez más difícil de sostener

El dirigente remarcó además el volumen de capital que requiere mantener un comercio en funcionamiento. Señaló que algunos establecimientos necesitan contar con cientos de millones de pesos en mercadería, mientras que incluso los negocios más pequeños requieren una inversión considerable para mantener sus locales abastecidos.

A esa inversión se suman los salarios, los alquileres, los impuestos y el resto de los costos operativos.

Con este panorama, desde el CESIS anticipan que el relevamiento de agosto podría mostrar un escenario todavía más complejo, con nuevos locales que dejarán de funcionar al cierre del mes.

La postal del centro de Río Cuarto, marcada por carteles de “liquidación por cierre”, “se vende fondo de comercio” y locales vacíos, refleja así una problemática que, según advierten desde el sector empresario, excede a determinados corredores comerciales y comienza a extenderse por toda la ciudad.