El endeudamiento de las familias riocuartenses: ya son 200 los casos atendidos por la Defensoría
Daniel Franjíe encabezó una presentación conjunta con los defensores de Santiago del Estero y Catamarca ante el presidente del Banco Central para reclamar mayor control sobre las tasas de refinanciación y las prácticas de cobro abusivas.
El endeudamiento de las familias riocuartenses se convirtió en una preocupación creciente para la Defensoría del Pueblo local. Daniel Franjíe, titular de ese organismo, reveló que este año ya se registraron cerca de 200 casos de personas que no pueden afrontar sus compromisos financieros, una cifra que contrasta con los 50 reclamos con los que cerraron el año pasado.
Deudas que se vuelven impagables
El capital adeudado que las familias llevan a la defensoría supera los 600 millones de pesos. Sin embargo, cuando se analizan los planes de refinanciación que les proponen las entidades, ese monto trepa a más de 1.500 o 1.600 millones de pesos, lo que vuelve las deudas prácticamente impagables.
Franjíe firmó junto a los defensores del pueblo de Santiago del Estero y de Catamarca una nota dirigida al presidente del Banco Central. En ella señalaron dos problemas centrales: las tasas de refinanciación desproporcionadas y el hostigamiento que sufren los deudores por parte de quienes gestionan el cobro. Según explicó el defensor, muchas entidades financieras tercerizan esa tarea, y en ese proceso se producen situaciones abusivas: llamados incesantes durante las 24 horas, los 7 días de la semana, no solo al deudor sino también a su entorno familiar, amigos y lugar de trabajo.
"El cobro no se puede exigir de cualquier forma ni pretender cualquier monto y el dador no pierde su dignidad por tener una deuda. Tiene un compromiso que cumplir, pero no pierde su dignidad."
Bancos, billeteras virtuales y jóvenes endeudados
En cuanto al origen de los reclamos, los casos que más llegan a la defensoría corresponden a deudas con bancos, que incluyen tarjetas de crédito, seguidos por las billeteras virtuales. Franjíe destacó que, desde que el tema ganó visibilidad pública, algunos bancos comenzaron a bajar sus tasas y a ofrecer planes más accesibles, aunque consideró que esa conducta debería extenderse a todas las entidades financieras, en especial a las tarjetas de crédito y las billeteras virtuales.
La carta al Banco Central también abordó la situación de los jóvenes, en particular el endeudamiento vinculado a los juegos en línea. Franjíe acuñó el concepto de "construcción de ciudadanía en la era digital" para referirse a la necesidad de capacitar a los ciudadanos frente a los avances tecnológicos y la proliferación de ofertas crediticias en aplicaciones móviles. Aun así, aclaró que atribuir el problema únicamente a la falta de educación financiera sería un error conceptual: a su entender, existe una falla sistémica que permite que personas sin capacidad de endeudamiento accedan igualmente al crédito, algo que el Banco Central debería investigar.
Pedido de control al Banco Central
Sobre el rol del Estado, Franjíe fue preciso: por ahora, el reclamo se limita a que el organismo regulador ejerza mayor control sobre las tasas y las prácticas de cobro, sin necesidad de asistencia directa a los deudores. Sostuvo que las tasas que se venían aplicando no se correspondían con los niveles de inflación ni con parámetros razonables, y que corregir eso es el primer paso antes de evaluar cualquier otra forma de intervención.
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