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"No falta plata, falta confianza; las cajas de seguridad están llenas"

El flamante presidente de la Fedecom, Fausto Brandolin, asegura que la demanda viene en baja y que las perspectivas son negativas hasta agosto. Para entonces, tiene "esperanza en que se dé un fenómeno inverso al de 2019"

El flamante presidente de la Federación Comercial de Córdoba (Fedecom), Fausto Brandolin, asegura que en la Argentina no hay un problema de recursos y lo argumenta con un dato: “Las cajas de seguridad de los bancos no tienen más lugar; hay listas de espera”. Por eso asegura que si bien espera meses más difíciles que los actuales, tiene “esperanza de que en agosto, las Paso generen un efecto contrario al de 2019”.

Además, remarcó que es necesario “sacarle la pata de encima al sector privado, bajar la presión tributaria y avanzar con una reforma laboral que no quite derechos a los trabajadores, pero que alivie la situación de las pymes”.

En diálogo con Puntal, el dirigente empesario de Jesús María, que asumió la semana pasada la conducción de Fedecom, destacó que presentarán a los candidatos a gobernador de la provincia y a los presidenciables de la Nación una serie de puntos para impulsar la actividad durante sus gestiones.

“Estamos atacados por mucha presión impositiva, tenemos leyes laborales que son obsoletas y es imperioso modificar eso, no para quitar derechos sino para facilitar la relación del comercio o la pyme con el trabajador. Especialmente porque son parte fundamental de la vida de las empresas”, indicó Brandolin.

Y agregó: “Por otro lado hoy tenemos empleados que están al límite de la pobreza cuando eso nunca fue así. Medido en dólar blue, los salarios no llegan a 400 dólares mensuales. Eso, por otro lado, va generando en las ciudades un círculo de pobreza generalizada. Porque el empleado gana poco, la empresa no gana y hay un circuito que se retroalimenta”.

¿Van a plantear esto a los candidatos?

Bueno, hay un cambio inminente de gobernador porque Schiaretti llega al final de su gestión, y lo mismo a nivel nacional. Por eso lo que queremos es poner en discusión pública todos estos temas. Por eso vamos a trasladarles estas preocupaciones a los candidatos y al mismo tiempo poder escuchar las propuestas que tienen para el sector. Nosotros estamos para ayudarlos porque a menudo vemos que no entienden cómo funciona el comercio y la pyme. Ellos ven los números que esconden muchas complejidades como la gran evasión impositiva o la economía en negro.

¿Cómo afecta esa realidad?

El que evade no tiene ningún costo y los demás corremos con toda la mochila. Si pagara todo el mundo lo mismo sería más fácil. Todas esas cosas son las que queremos plantear ahora porque esto no da para más. Se tienen que dar cuenta de que así no funciona.

¿Cómo planean esa presentación a los candidatos?

La idea es encontrarnos también con los equipos técnicos de los candidatos para explicarles todo esto. Porque si el comercio no fluye, no fluye el empleo. Hoy las charlas con los colegas pasan porque uno cerró una sucursal y está más tranquilo, otro que se achicó para dejar de renegar o directamente bajó la persiana para estar en paz. Eso no puede ser; tiene que ser al revés. Nosotros tenemos que tener la cabeza en ver cómo crecemos, cómo vendemos más, cómo producimos más. Si el sector privado hizo algo en la historia del país fue aportar, trabajar y apostar siempre. Y estamos hablando en este caso del comercio que es uno de los sectores que más empleo ofrece.

¿Por dónde pasan las soluciones?

Primero buscamos que quien tome decisiones entienda cómo funciona el sector y qué dificultades tiene. Que saque un poco de burocracia, de trabas, que nos saquen la pata de la cabeza y nos faciliten las cosas. Porque hoy para vender online tiene que haber un estudio contable atrás para poder cumplir con todo, incluso en algunas provincias en donde las condiciones son aún peores, como Misiones o Tucumán. Y el comercio va por ahí, es algo que vino para quedarse; hay que subirse a ese tren. Pero nos tienen que facilitar y no trabar tanto el camino.

Esas charlas entre colegas que buscan achicarse, ¿son reales?

En la realidad de todos los días se ve un esfuerzo por achicarse, recortar para vivir más tranquilo. En nuestro caso llegamos a tener 4 o 5 sucursales de venta de electrodomésticos y ahora con la venta digital concentramos en una sola caja. Y necesitamos que se comprenda ese contexto y esa situación.

¿Cómo está hoy la situación del comercio?

En estos últimos meses la demanda viene en caída por una cuestión lógica: los sueldos se achican cada vez más por la inflación. Pensemos lo que ocurre con los alimentos, en un proceso inflacionario que es un horror.

Los precios les están ganando la carrera con comodidad...

Muchos rubros están ya con el dólar a $500, si lo comparamos con datos históricos de precios. Electrodomésticos es uno, sin dudas.

¿Cómo es eso?

Nosotros tenemos como referencia el valor de un colchón que vendemos mucho y que en los ‘90 costaba 87 dólares más IVA, unos 100 dólares en total. Y hoy cuesta 57 mil pesos. Un kilo de carne en los ‘90 costaba 3,30 o 3,40 dólares, lo que cuesta hoy. Y pongo los ‘90 porque con la estabilidad uno se acuerda más los precios.

Hoy eso es imposible...

Ese es un problema que tenemos hoy porque nos echan la culpa a los comerciantes, a las pymes, que son los que inflamos los precios. Pero si nosotros inflamos los precios quedamos fuera de competencia, y no podemos estar sin vender porque vivimos de eso. Pero lo cierto es que hoy cuesta ir a comprar algo y saber si nos están cobrando bien, poco o mucho, porque no hay referencias.

¿Cómo vive el comercio este proceso inflacionario en ascenso?

Hay una intranquilidad tremenda porque vender hoy en este contexto es muy riesgoso. Porque no se sabe si cuando se vende mucho no se vendió mal; se queda intranquilo el comerciante hasta que vuelve a reponer. Por eso el problema de la inflación le pega a los consumidores, pero también a los comercios. Lidiar con la inflación en un negocio es muy complejo.

Recién recordó las palabras del presidente Fernández, que apuntó contra el comercio por la inflación...

Sí, soy muy respetuoso de las instituciones, pero la verdad es que muchas veces dan vergüenza algunas cosas que se dicen. Y ofenden a un montón de gente que trabaja y da mucha bronca. Por eso insistimos en que es necesario que quienes gobiernan llamen a gente que sabe, que conoce de los temas para que sepan cómo funcionan las cosas.

¿Cómo imagina los próximos meses?

Me parece que se va a ir poniendo peor hasta agosto. Tengo la esperanza de que ese mes, con las Paso, suceda lo contrario a lo que ocurrió en agosto de 2019, cuando todo se disparó. Porque espero que el que gane muestre las cartas y lleve tranquilidad. Porque hay que decirlo claramente, no hay un problema de plata porque se ve que hoy en los bancos no hay lugar para llevar dinero en cajas de seguridad. No hay lugares disponibles, hay lista de espera. Dólares hay para hacer dulce, pero quién los va a sacar en este momento, en este contexto para invertir. Por eso, si viene alguien que dé señales claras, razonables, con un programa que dé confianza, la situación va a cambiar. Porque insisto en que no hay un problema de falta de plata.