La última semana los registros térmicos fueron bajo cero en Huinca y zona y eso hizo ajustar aun más la economía de cientos de vecinos que buscan alternativas para calefaccionarse. El recurso al que se recurre suele ser la leña, seguida del gas envasado y, por último, la electricidad, mientras se espera la habilitación de la primera etapa del gas natural, prácticamente ya concluida. El presupuesto con el que debe contar una familia para calentarse durante todo el mes, según un relevamiento de Puntal, supera los 10 mil pesos en el caso de la madera y mediante una garrafa pequeña el valor mensual está por encima de los 11 mil pesos. A su vez, la electricidad, que es el recurso menos utilizado por ser el más oneroso, registró boletas con un costo cinco veces mayor al de los otros sistemas.
Por estos días las noches huinquenses se tiñen por el humo de las salamandras o estufas hogar, la gente recurre a este recurso para paliar las bajas temperaturas.
Hoy comprar 100 kg de leña de baja o mediana calidad (olmo o eucaliptus) cuesta unos 2.500 pesos, cantidad que alcanza para alimentar una salamandra por unos 4 o 5 días de frío. Es así que los llamados “leñeros” están actualmente con mucha demanda y se los suele ver por las calles de la ciudad abasteciendo a los domicilios.
Muchos optan por ir a buscar leña los fines de semana y así evitar mayores costos. La segunda opción es el gas envasado para estufas alimentadas a garrafas de 10 kilos, las cuales en un comercio se venden entre 2.700 a 2.900 pesos y tienen una duración estimada de cinco a seis días en periodos de mucho frío.
Para quienes recurren a la electricidad para calefaccionar sus hogares con el uso de splits o caloventores, el presupuesto es realmente alto y, según comentaron algunos ciudadanos, las últimas facturas llegaron con montos que superaron los 50 mil pesos mensuales.
Esperando el gas natural
En la localidad del departamento Roca se aguarda con ansias la habilitación de la primera etapa del gas natural, prácticamente ya concluida en zona céntrica y que en total esta fase inicial comprende más de 4.600 metros de redes domiciliarias.
La empresa Cecsa ya ha finalizado con las cuadras en esta primera etapa que arranca en calle San Martín (llegando al Ipem 274) hacia el oeste y llegan al Ipem 141 hasta Laprida entre Juramento y Eva Duarte (zona centro de la ciudad).
Cabe recalcar la importancia de que el frentista realice el gabinete para la colocación de los medidores de gas, que tienen que estar puestos en la línea de edificación de la vivienda para que cuando pase la obra se le pueda dejar conectada la prestación, más allá de que no se haya realizado aún la conexión interior del gas.
En la red prevista a construir en esta primera parte, la prioridad está puesta en proveer del servicio a las instituciones escolares.

