Río Cuarto | Calor | ciudad | 42 grados

La máxima en la ciudad rozó los 42° y se esperan tormentas tras el "finde"

Otra jornada tórrida vivieron ayer los riocuartenses completando una semana de mucho calor. Poca gente se observó ayer en el microcentro. Pileta y el río o quedarse en la casa, las opciones. Crece la compra de aires.

Ayer la máxima en Río Cuarto estuvo cerca de los 42 grados, en otro día de gran calor, en el que se observó poquísima gente circulando por las calles de la ciudad.

En el transcurso de la jornada, la temperatura fue subiendo gradualmente hasta llegar a su pico, esto es el registro mencionado anteriormente.

En los últimos días dicha marca fue de 41 grados.

Por la ola de calor, muchos riocuartenses optaron por quedarse en sus casas, haciendo solamente las salidas mínimas destinadas a las compras básicas.

Pocos vecinos transitaban el centro de la ciudad, donde el sol pegaba fuertemente.

Hubo quienes mojaron sus pies en la fuente de la Plaza Roca mientras que otros salían con paquetes de las casas de artículos para hogar portando aires acondicionados o ventiladores, aprovechando las ofertas en danza.

En los escasos transeúntes que deambulaban por el microcentro las botellitas de agua mineral estaban a la orden del día.

Hidratarse permanentemente fue el mandamiento del día que se cumplió a rajatabla.

También para evitar los golpes de calor se recomendaba comer liviano, no exponerse al sol y no hacer actividad física durante las horas de mayor temperatura.

Quienes pudieron fueron a la pileta o al río para refrescarse y aprovechar el arbolado que en la costanera pulula para contrarrestar los efectos tórridos de los registros extremos.

Una práctica que se hizo recurrente por estos días fue la lectura del pronóstico del tiempo, esta vez para saber cuándo viene la tan ansiada lluvia.

De acuerdo con los vaticinios meteorológicos, podría llover mañana pero lo más seguro es que las tormentas aparezcan el lunes o el martes.

No obstante, el calentamiento global hace que el tiempo sea variable y dinámico y que los pronósticos no siempre acierten.

De todas formas, se está bajo los efectos de La Niña, que genera un clima cálido y seco que provocará estragos en los cultivos.

A esta altura de las circunstancias, los vecinos de la ciudad ruegan que llueva lo más pronto posible, a manera de una plegaria elevada a Santa Rosa, a quien se clama por la primera tormenta de agosto.

En tanto, en la provincia continúa vigente el alerta por riesgo de incendios.

Después de todo, son las reglas de juego: se está en pleno verano y el calor es la variable que regula por esta época del año la conducta de los moradores de esta latitud del planeta.