En consonancia con la baja en el número de contagios de coronavirus que se viene dando desde hace dos semanas en la ciudad, las consultas de pacientes con síntomas registran una caída tanto en el sector público como en el privado.
Sin embargo, la demanda de camas es dispar. Desde el Nuevo Hospital San Antonio de Padua indicaron a Puntal que “se viene notando una disminución en las internaciones en el área Covid”. Lo propio se ha informado desde algunas de las clínicas de Río Cuarto.
Sin embargo, en el caso del Policlínico Privado San Lucas, la situación es diferente. El doctor Eduardo Matos afirmó a Puntal que esperan que el panorama cambie en algunas semanas cuando empiece a impactar la reducción en los infectados.
Las muertes también empezarán a caer a partir de la baja en las internaciones.
“Las internaciones no han disminuido, al contrario, hemos tenido un incremento en relación a las camas que estaban ocupadas hace 15 días. Las consultas puede que hayan bajado un poco, pero es porque muchos pacientes vienen directamente a internación, como sucedió en la segunda ola. Lo que estamos viendo ahora es la repercusión del pico que se dio hace tres semanas. Por eso, es esperable que en las próximas semanas empiece a disminuir la demanda de camas. Más allá de eso, la situación está controlada y no hay riesgo de saturación. Además, los casos que llegan a internarse son más leves que los de la segunda ola”, indicó Matos.
Todos los especialistas coinciden en afirmar que el buen nivel de cobertura de la campaña de vacunación ha sido (y es) clave para que los pacientes infectados no desarrollen cuadros graves que compliquen la disponibilidad del sistema sanitario.
Por eso, a pesar de que en enero se registró casi el 30% de los casos (más de 11 mil) de toda la pandemia en Río Cuarto, tanto el Hospital como las clínicas privadas estuvieron lejos del colapso.

