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El maní cordobés explicó el 85% de la cosecha total de la Argentina

Es una de las grandes economías regionales de la provincia y terminó cerrando una buena campaña, luego de transitar un primer período de sequía. El volumen final fue levemente inferior al ciclo previo por menor siembra.

Las cifras finales de la última campaña de maní terminaron con una caída en el volúmen por una menor superficie implantada, pero compensado por los mejores rendimientos por hectárea, según el último informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba que ayer informó sobre el desempeño de ese grano tanto en la provincia como en La Pampa, San Luis y Buenos Aires.

“En la zona manisera que comprenden la provincia de Córdoba, San Luis, La Pampa y Buenos Aires la producción fue de 1.373.700 toneladas. Este volumen manifiesta una leve caída con respecto a la campaña 2018/19 y se debe principalmente a la disminución en la superficie, ya que el rendimiento fue ligeramente mayor”, indicó el informe.

En Córdoba se sembraron 260.000 hectáreas en la campaña 2019/20, lo que representa el 85% del maní de la región. La mayor superficie se concentra en el sur provincial, destacándose los departamentos de Río Cuarto, Juárez Celman y General Roca como los de mayor área sembrada. Aun así, se observa que el cultivo está avanzando en otras zonas, encontrándose superficie incluso en los departamentos del extremo norte.

El promedio ponderado sucio y húmedo se ubicó en 45,1 quintales por hectárea, siendo el sudeste provincial la zona más favorecida. Respecto al año pasado el valor promedio es muy similar, mientras que este año el promedio fue un 36% superior al promedio histórico.

Con este rendimiento el volumen producido fue de 1.168.100 toneladas en caja, producción 8% menor al ciclo anterior. El motivo de esta disminución fue principalmente la caída en un 10% de la superficie con respecto a la campaña 2018/19, ya que el rendimiento ponderado fue ligeramente mayor.

El estudio de la Bolsa destacó además que la falta de humedad de la primavera en 2019 llevó a un leve retraso en la siembra. Posteriormente la sequía continuó afectándolo en todas las provincias que forman parte de la región manisera. Las lluvias de febrero permitieron luego que el cultivo atravesara su período crítico con mejores condiciones, gracias a su crecimiento de tipo indeterminado. Posteriormente la falta de agua en el otoño permitió un excelente secado del maní arrancado, logrando minimizar las pérdidas antes de la cosecha y obteniendo un rendimiento similar al de la campaña 2018/19.

Por el lado de la sanidad, el estudio de la Bolsa destacó que en la campaña 2019/20 los mayores daños fueron causados por la arañuela roja (Tetranychus urticae), plaga favorecida por altas temperaturas y baja humedad. La arañuela estuvo presente en toda la zona manisera, aunque causando mayores inconvenientes en la provincia de San Luis y el oeste de Córdoba. En cuanto a enfermedades, se reportaron casos de viruela temprana (Cercospora arachidicolade) en baja severidad e incidencia del carbón del maní (Thecaphora frezii), principalmente en el centro de Córdoba. Esta última enfermedad suele presentar complicaciones al cultivo en el fin de ciclo, por lo que la falta de humedad del otoño resultó beneficioso para evitar mayores pérdidas.