“Bienvenido, campeón”. La bandera argentina con la frase impresa fue la primera imagen que vio Genaro Pirles cuando llegó a Córdoba capital. Quienes la portaban eran su mamá Patricia y su padrastro Fernando, que lo fueron a buscar a Córdoba.
“Fue una locura”, recalca Genaro, el joven que se alzó con la medalla de oro representando al país en los Juegos Parapanamericanos en Colombia en la disciplina parapowerlifting. Pero mayor fue su sorpresa al llegar a Serrano.
Luego de varias horas de viaje arribó y encontró a su pueblo revolucionado. Con banderas con su nombre, gente en cada esquina esperándolo para saludarlo, pasacalles, la sirena de Bomberos y una camioneta para recorrer el pueblo.
Genaro aún no dimensiona su logro. Y ayer, luego del viaje y la recibida, descansa para retomar su rutina diaria de concurrir al colegio y retornar a los entrenamientos. Quedan varias competencias por delante representando a Argentina y el abrazo de su pueblo lo llenó de energía.
En Colombia compitió con deportistas paralímpicos de distintos países y en la final, ante su rival brasileño, logró su mayor triunfo levantando 97 kilogramos de pesas y el podio en esta disciplina y la medalla de oro que, tal lo prometió, se la trajo “a casa”. También, una de plata.
Genaro es un guerrero de la vida y, tal como lo relatara ya Puntal, a los 7 años sufrió la amputación total de una de sus piernas en un accidente ocurrido en 2014 en Huanchilla, cuando andando en bicicleta cayó bajo las ruedas de un camión regador. Su lucha fue inmensa. Tuvo que superar numerosas intervenciones. Pero para el adolescente todo fue un aprendizaje. Y así lo transmite en su forma tranquila de hablar y de solo pensar en lo que viene.
“Paraste todo el pueblo”
Sobre el recibimiento en Serrano, Genaro dijo: “La verdad es que no me lo esperaba. Llegué a Córdoba, y me fue a buscar mi mamá y mi padrastro me trajo una bandera argentina. La verdad, fue un espectáculo allá y me comentaban algo: ‘Lo que va a pasar en Serrano cuando vuelvas’, ‘Paraste todo el pueblo’, me decían. Yo estaba como que nada y pensaba que me estaban mintiendo”.
Y finalmente, al ingresar a la localidad, una gran sorpresa le deparaba. “Estaba toda la gente agradeciéndome, la autobomba con la bocina. Una locura. Vino mi familia de Adelia María, acá también la recibí. Vinieron mi abuela, uno de mis tíos y demás familiares. Me crucé con mis amigos de acá del pueblo. La verdad es que no me esperaba que fuera tan así”, admite Genaro.
Tras recorrer las calles, llegó hasta la Municipalidad, donde el intendente municipal Enrique Busso hizo entrega de un decreto municipal. Luego, y por un rato más, los festejos continuaron en la plaza del pueblo junto con sus compañeros del sexto año del Instituto San Alberto y San Enrique, familiares y amigos.
Siendo ya parte de la selección nacional, Genaro se prepara para nuevas competencias.
“Lo que sigue ahora son los Juegos Cordobeses, que aún no sé muy bien la fecha. Si clasifico, de ahí iría a los Juegos Evita (en los que ya compitió en 2019 y 2022 con muy buen desempeño) y que se hacen en Mar del Plata”, detalló el joven, nacido de Huanchilla pero serranense por adopción.
También tiene previsto participar de un torneo en Misiones, que se realiza en septiembre.
Genaro asume que es ir superando instancias. Pero ya tiene agendado el Proyecto Panamericano, que se realizaría en los próximos años. “En dos años estaría el Proyecto Panamericano. Sería en cuatro, pero como este año viene atrasado unos años, porque debió haber sido en el 2021, está en dos años que son juveniles y también entro”.
“Me dijo mi entrenador que si, le meto pila para el próximo Parapanamericano, también llego al Mundial”, y así lo decreta.
Por su parte, Patricia Bertola, mamá del adolescente, emocionada, disfruta de este gran momento de su hijo, que supo dar batallas a la vida.
“Superemocionada, agradecida de la vida y por sobre todas las cosas verlo con esa sonrisa de oreja a oreja superfeliz. No fue un camino fácil para él ni para nosotros como familia. Pero ahora gracias a Dios todos estamos felices”.

