A diferencia de las caravanas de todos los años, con la pandemia los Reyes Magos debieron modificar su visita a los más pequeños para esta fiesta, y lo hicieron usando barbijo y respetando la distancia social. Los tradicionales festejos que llevan años en la ciudad, como lo son el del comedor “Ilusiones”, que cumplió 21 años ininterrumpidos, y el de la vecinal Roque Sáenz Peña, con su primera década de celebraciones, fueron los más convocantes.
Leonardo Grangetto, presidente de la vecinal del oeste de la ciudad, destacó que este año reemplazaron la caravana por un festejo en el playón frente a la sede, donde se armó un pesebre con la presencia de los Reyes Magos. “Se hizo una cola afuera para que les entregaran los caramelos. Juntamos donaciones de golosinas de los vecinos que arman más de 1.800 bolsitas”, indicó el vecinalista, y señaló que si bien comenzaron tarde a hacer la colecta, y no contaron con muchos días del salón abierto al público, lograron ampliamente los objetivos: “Hasta último momento fueron los vecinos a participar”.
Explicó que este año decidieron no juntar juguetes, “porque cada vez somos más los que pedimos y menos los que donan, porque los precios se han ido muy elevados”, sostuvo. Son muchos los pequeños que se acercan a la caravana de la vecinal, “siempre vienen de varios barrios, se llegan de muchos sectores limítrofes”, sostiene Grangetto, quien en esta oportunidad, a diferencia de las anteriores, “cuando a veces al repartir en caravana le damos más veces a uno que otro, en esta ahora sabremos cuál es el número concreto de chicos a los que llegamos”, sostuvo.
Con el escenario dispuesto frente a la sede, se marcó un recorrido por el que los pequeños buscaban sus golosinas, y siguiendo una cola en la que se respetó el distanciamiento social, las familias podían sacarse una foto con los Reyes. “Los actores buscan dar el mensaje del uso del barbijo, queremos que estemos todos así y que se identifiquen con esto. Queremos concientizar ante el hecho de que la gente se ha relajado”, indicó el presidente de la vecinal, que agregó: “Por lo mismo que no hacemos la caravana, queremos mantener el vínculo con la gente respetando los protocolos de seguridad”.
- Es una edición especial de la celebración y por esto decidieron mantenerla a pesar de la pandemia.
- Sí, se cumplen 10 años, desde la primera en 2011, cuando no teníamos ni equipo de música. Cada vez se suma más gente, y vimos que caminar con ellos es muy bueno, Hacerlo sencillo, pero que los chicos la pasen bien. Hay cada vez más proyectos similares, y es algo que está muy bueno, quizás respetando el sector de cada uno, que los vecinos se encarguen de juntar sus donaciones, para que también la gente del barrio se acostumbre a formar parte de este proyecto.
Finalmente, Grangetto reflexionó: “Nosotros sólo entregamos con la ropa puesta, pero los vecinos del barrio son los que realmente hacen la movida con la entrega, colaborando con las golosinas o los juguetes. Es una posibilidad de compartir con los vecinos y saber qué necesita cada uno”.
Más ilusiones
Por su parte, Lorena Toledo, referente del comedor “Ilusiones”, destacó la importancia que tuvo llevar a cabo la edición número 21 de la tradicional caravana que ha llevado el merendero a toda la ciudad, desde Cola de Pato, asentamiento en el que trabajan a diario, a importantes instituciones como el Cottolengo, el Hospital, clínicas y la Maternidad, sumado a otros barrios, para llenar de alegría a los más pequeños.
“Este año hicimos la caravana por la ciudad sin hacer paradas, para evitar el amontonamiento que normalmente se produce por las personas que esperan a los Reyes”, explicó Toledo, y señaló que llevaron bolsitas de golosinas para los niños que estaban esperando la caravana en su recorrido, totalmente higienizadas para evitar cualquier contagio.
“Tomamos todos los recaudos, todos los voluntarios estaban con guantes y barbijos, mientras que los Reyes iban a caballo, también cuidándose y evitando el contacto”, señaló, mientras que destacó que hicieron más de 6 mil bolsitas de golosinas para todo el recorrido. “Muchos vecinos hicieron su aporte, con caramelos y con donaciones de dinero para la compra de más golosinas”, sostuvo.
- ¿Qué significa festejar así esta edición tan especial?
- Es la edición 21, y se da en un año raro que nos encuentra en una situación complicada por la pandemia. La gente siempre nos espera para sacarse una foto, pero no se pudo en esta oportunidad, lamentablemente.
- ¿Harán entrega de juguetes como otros años?
- Mañana (por hoy) se entregan juguetes en Salto Malvinas, Islas Malvinas y Cola de Pato. En total se repartirán 1.000 juguetes. Temíamos no poder hacerlo porque están caros y la gente no colaboraba. Pero por suerte podemos hacerlo, incluso será más sencillo de llevar a cabo por las medidas, porque se hace casa por casa, y así el contacto será menor.

