Empresarios, trabajadores y referentes de las actividades económicas que aún no tienen permiso para reabrir sus puertas se manifestaron ayer en una ruidosa y numerosa caravana de automóviles. En su trayecto, unieron el Centro Cívico con la Municipalidad, atravesando además el centro de la ciudad. Además, se sumaron a la protesta los comerciantes autoconvocados, que volvieron a pedir rebajas en la tarifa de Epec.
Una larga fila de alrededor de 150 automóviles se hizo escuchar ayer al mediodía con una ruidosa protesta. Las paradas clave fueron en el Centro Cívico, que fue el lugar de concentración, y la Municipalidad, donde el grupo finalmente se dispersó.
La movilización abrazó a rubros de lo más diversos, con el común denominador de que son todos aquellos que todavía no pueden trabajar porque no han recibido habilitación de las autoridades, en particular del COE Central.
Desde organizadores de eventos a los animadores, hoteleros, locatarios de mobiliario temporal, agencias de viajes, servicios de catering, limpieza, fotografía, agencias de comunicación y muchos más, que dependen directamente de la posibilidad de que se permita la realización de encuentros como fiestas, reuniones sociales y convenciones.
Reunión con autoridades locales
Sin embargo, antes de la movilización, los dirigentes del Río Cuarto Convention & Visitors Bureau fueron recibidos por autoridades municipales. A media mañana, se reunieron con el secretario de Gobierno Abierto y Modernización, Guillermo de Rivas, el de Prevención y Control, Guillermo Natali, y Gonzalo Pastrana, de la Subsecretaría de la Juventud.
Por el buró, participaron la presidenta Paola Menossi y los miembros de comisión directiva Federico Coria, Carlos Bianchi, Daniel Fernández y referentes de rubros asociados.
Los funcionarios detallaron las gestiones realizadas ante la Provincia para la aprobación del protocolo para congresos, ferias, exposiciones, eventos y espectáculos artísticos.
Además, en la reunión se definió -según detalló De Rivas- la conformación de una mesa de trabajo “para avanzar con acciones y gestiones en conjunto que permitan aportar las mejores soluciones a la situación excepcional que estamos atravesando”.
Otros sectores, otros reclamos
Más allá de la discusión en el ámbito institucional, hubo varios otros rubros que se sumaron para engrosar la protesta de ayer. Por caso, los locales con servicios gastronómicos, como los bares y los locales de espectáculos públicos. Si bien estos últimos pudieron seguir operando bajo la modalidad delivery, sus ingresos bajaron en forma drástica.
“No estamos pudiendo trabajar, pero tenemos todas las cargas impositivas igual que antes. Sentimos que todo el esfuerzo lo estamos haciendo nosotros, llevan a la quiebra al sector gastronómico”, indicó Carlos Pugliese, empresario del rubro.
En otro orden, aseguró que ya cuentan con un protocolo para volver a trabajar. “De hecho, 15 días antes de la cuarentena, empezamos a implementar estas medidas de forma preventiva: limpiador de pies en la puerta, higiene de manos, distanciamiento social y otras”, señaló.
Otro de los sectores que se manifestaron ayer fue el de las academias de danzas, particularmente golpeadas por la inactividad este año. Es que, a los 76 días de cuarentena, se le agregan en este caso los dos meses de vacaciones de verano, cuando tampoco generan ingresos.
Se espera que en los próximos días pueda haber definiciones de la Provincia sobre este pedido en particular.
Nicolás Pagliarici, uno de los voceros de la actividad, detalló: “Vivimos una situación compleja, porque durante los meses de enero no tenemos ingresos y comenzamos las actividades recién en marzo. Además, sólo pudimos abrir 15 días, en los que no todos los alumnos se llegaron a inscribir. Venimos de casi 6 meses sin trabajar”.
“Sabemos que las cosas no serán como antes, pero tenemos una necesidad crítica de retomar la actividad, con la cantidad de alumnos que sea, para calmar un poco la situación”, agregó Pagliarici.
Finalmente, los comerciantes autoconvocados también se plegaron a la manifestación de ayer, aunque por motivos diferentes. Se trata de los rubros mercantiles que reclaman por el elevado costo de las facturas de energía eléctrica.
No obstante, toda la caravana hizo un alto específico frente a la sede de atención al público de Epec, al que le piden medidas para el sector, ya que consideran que no están alcanzados por las rebajas para los grandes consumidores. Además, sostienen que tampoco les ayuda la posibilidad de refinanciar facturas adeudadas.
Todos ellos confluyeron en una numerosa y ruidosa caravana que no pasó desapercibida en el mediodía de ayer.

