Salud |

Cardiología: preocupa la expansión del uso de cigarrillos electrónicos

El incremento del consumo, según afirman desde la Sociedad Argentina de Cardiología, se da especialmente entre adolescentes, jóvenes, personas con enfermedad cardiovascular o factores de riesgo cardiovascular, embarazadas y personas no fumadoras

La Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) expresó su preocupación por el aumento del consumo de cigarrillos electrónicos y dispositivos como, entre otros, vapeadores, calentadores de tabaco y bolsas de nicotina. “Estos productos son frecuentemente presentados como alternativas ‘más seguras’ o como herramientas de reducción de daño. Sin embargo, la evidencia disponible indica que no son inocuos, contienen o pueden vehiculizar nicotina —una sustancia altamente adictiva con efectos cardiovasculares— y pueden exponer a los usuarios y al ambiente a compuestos potencialmente tóxicos”, afirman desde la SAC.

Además, considera que la estrategia sanitaria prioritaria debe seguir siendo la prevención de la iniciación, la protección de niñas, niños y adolescentes, el tratamiento integral de la dependencia al tabaco y la nicotina mediante intervenciones con eficacia demostrada, y el fortalecimiento de políticas públicas de control del tabaco y de productos emergentes de nicotina. Más aún cuando la disponibilidad, diseño, sabores, marketing digital y percepción de bajo riesgo de este tipo de productos pueden favorecer la iniciación al consumo de nicotina y perpetuar la dependencia.

“Desde la perspectiva cardiovascular, la expansión de estos dispositivos constituye un nuevo desafío sanitario. La nicotina produce activación simpática, incremento de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial, disfunción endotelial y potenciales efectos proarrítmicos y protrombóticos. A ello se suma la exposición a partículas ultrafinas, metales pesados, carbonilos y sustancias químicas inhaladas cuyos efectos a largo plazo aún no se encuentran completamente establecidos”, afirmó la doctora María Inés Sosa Liprandi, médica cardióloga, miembro Consultor del Área Corazón y Mujer “Dra. Liliana Grinfeld” de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC).

“Vapear está asociado consistentemente con asma, bronquitis, aumento de la tos e inflamación pulmonar, y el “pulmón de palomitas de maíz”, que es cuando se produce una cicatrización irreversible de las vías respiratorias, vinculada a saborizantes como el diacetilo.

“También esta descripto el EVALI (por sus siglas en inglés: E-cigarette or Vaping product use-Associated Lung Injury) que consiste en una lesión pulmonar potencialmente mortal asociada al cigarrillo electrónico o al vapeo. El acetato (aceite) de vitamina E que se usa a veces para espesar los productos para vapear, puede dañar la función pulmonar. El daño pulmonar directo puede ocurrir a causa de los productos químicos, los vapores y los metales”, agregó la especialista.

Relevamiento

Los datos más recientes del “Séptimo Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas en Estudiantes de Enseñanza Secundaria. Argentina 2025”, realizado por el Observatorio Argentino de Drogas (SEDRONAR), evidencian un crecimiento preocupante del consumo de vapeadores y cigarrillos electrónicos entre adolescentes argentinos.

Entre los hallazgos más relevantes, del estudio, que incluyó 117.833 estudiantes secundarios y representa a más de 2,1 millones de adolescentes escolarizados en Argentina, se destaca que el consumo de vapeadores o cigarrillos electrónicos alcanzó una prevalencia de vida del 35,5%, ubicándose como la tercera sustancia de mayor consumo entre adolescentes, solamente por detrás de las bebidas energizantes y el alcohol, y superando incluso al tabaco convencional.

El informe muestra además que el consumo de tabaco convencional descendió respecto de décadas previas, mientras emergen con fuerza nuevos dispositivos de administración de nicotina, particularmente vapeadores y cigarrillos electrónicos. Esta transición epidemiológica genera especial preocupación sanitaria debido a la percepción errónea de inocuidad asociada a estos productos, su fuerte penetración en adolescentes y jóvenes, y su capacidad de inducir dependencia nicotínica temprana.

La elevada prevalencia observada en población escolar resulta especialmente alarmante considerando que gran parte de los usuarios son menores de edad y que la exposición temprana a nicotina se asocia con alteraciones del neurodesarrollo, mayor probabilidad de adicción sostenida y riesgo aumentado de progresión hacia otros productos con nicotina y tabaco combustible.

“La preocupación se incrementa debido a que muchos de estos productos circularon durante años en mercados informales, sin trazabilidad, control de calidad ni fiscalización efectiva de su composición. La comercialización ilegal, el contrabando y la fabricación artesanal facilitaron el acceso de adolescentes a dispositivos con concentraciones variables de nicotina y otros compuestos potencialmente tóxicos”, indicó la doctora Sosa Liprandi.

Recomendaciones

La SAC considera prioritario reforzar estrategias integrales de prevención orientadas a adolescentes y jóvenes, incluyendo educación sanitaria, restricción estricta de publicidad y marketing digital, control de acceso de menores, vigilancia epidemiológica continua y fortalecimiento de programas de cesación tabáquica y de dependencia a nicotina basados en evidencia científica.

“Frente a la rápida expansión de productos emergentes de nicotina, la Sociedad Argentina de Cardiología reafirma su compromiso con la prevención cardiovascular, la protección de la infancia y adolescencia, la cesación tabáquica basada en evidencia y la defensa de políticas públicas libres de conflicto de interés”, insistió el doctor Sergio Baratta, presidente de la SAC.

La SAC sostiene que la política sanitaria sobre productos de tabaco y nicotina debe formularse sin interferencia de la industria tabacalera, de vapeo o de nicotina. Toda participación en debates técnicos, regulatorios o educativos debe declarar conflictos de interés financieros, institucionales o comerciales.

Los vapeadores, cigarrillos electrónicos, dispositivos de tabaco calentado y bolsas de nicotina no deben ser promovidos como productos seguros. La prioridad sanitaria debe ser reducir la exposición poblacional a nicotina y tóxicos, prevenir la iniciación y acompañar a las personas fumadoras hacia la cesación completa.