El avance del coronavirus en el mundo alteró la normalidad de cualquier tipo de actividad ante la necesidad de tomar medidas que contrarresten la proliferación de la pandemia. Y desde la arquitectura sanitaria podemos enriquecernos de distintos aportes que contribuyen a hacer frente a la problemática.
A la premisa #YoMeQuedoEnCasa, que por estos días es el denominador común de cualquier publicación en las redes sobre el tema, se le suman consejos y recomendaciones respecto de cómo podemos repensar el uso de nuestra casa para prepararla de la mejor manera ante las medidas de aislamiento social que promueven las autoridades sanitarias del gobierno nacional.
La arquitecta riocuartense Lucila Marzari tiene una vasta experiencia profesional en proyectos de remodelación y refuncionalización de consultorios médicos, sanatorios y demás áreas para la prestación de servicios médicos. Además, por una situación familiar, ha tenido que experimentar previamente el aislamiento durante más de un año tanto en hospitales como en su propia casa, lo que la hizo conocedora de los pormenores a tener en cuenta tanto a nivel personal como desde el uso y organización de espacios.
En diálogo con Puntal ADC, Marzari enumera una serie de medidas y hábitos a tener en cuenta al momento transitar la cuarentena puertas adentro del hogar.
Definir un único ingreso
Según las dimensiones de la vivienda, puede tener uno, dos o más puertas de acceso desde el exterior. Una de las primeras medidas será definir un único ingreso para quienes lleguen desde afuera y que sirva de espacio de higiene previo a recorrer el interior del hogar.
“Es importante que en casa habilitemos un solo ingreso a la vivienda y destinar ese espacio como lo que se denomina ‘área sucia’ en los hospitales. Un lugar que sirva para que todo aquel que ingrese pueda higienizarse las manos, sacarse los zapatos y cambiarse la ropa”, señala la arquitecta y agrega: “De esa forma se mantiene limpio el resto de la casa y solamente destinamos ese lugar a un lugar sucio que debe limpiarse periódicamente. Arquitectónicamente hablando, sería un espacio de transición para quien viene de afuera deje ahí lo que pueda estar sucio”.
Otra recomendación tiene que ver con la higiene y desinfección de aquellas superficies “difíciles” de limpiar, como alfombras o peluches. Esos lugares deben ser atendidos puntualmente al momento de higienizar un espacio y todo ello complementarse con consejos generales, tales como ventilación de ambientes, limpieza de manos, recambio de la ropa, retiro permanente de residuos, entre otros.
La funcionalidad es clave en la arquitectura sanitaria
La profesional riocuartense Lucila Marzari comenta a Puntal ADC que uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta en el diseño desde la arquitectura sanitaria es la funcionalidad del espacio en su conjunto.
“Dentro de la gran complejidad que tiene el diseño de un hospital, lo más importante es el sistema de circulación y las conexiones entre las distintas áreas del mismo para garantizar, justamente, que funcione bien. Las circulaciones permiten ordenar el espacio y a su vez el movimiento de una cantidad importante de personas llevándolas a las distintas áreas del sanatorio”, señala la arquitecta.
Y agrega: “Es importante diferenciar el espacio de aislamiento de los demás espacios y, dentro de ello, que el primero se encuentre estratégicamente ubicado para que tenga el mínimo tránsito de personas y para que puedan ser controlados los ingresos y egresos, la higiene de las mismas, los filtros de aire y demás aspectos que garanticen la salud del paciente y del personal que asiste a cada persona”.
-En emergencia sanitaria, ¿qué tipo de edificios en general pueden estar mejor preparados para ser adaptados a espacios para la atención primaria de la salud?
-Dada la emergencia que se vive en la actualidad, en caso de que se tengan que sumar más camas para aislamiento, cuarentena o pacientes en buen estado de salud, lo mejor sería adoptar hoteles o geriátricos. Esos edificios cuentan con gran disponibilidad de habitaciones más los servicios necesarios para asistir a personas aisladas. También se podrían adaptar otras estructuras preexistentes con grandes superficies techadas para albergar camas, pero los pacientes en estado crítico deben ser internados en centros de complejidad, tales como los hospitales.
-¿Qué sistemas constructivos son propicios ante la urgencia de contar con más hospitales?
-Es importante aclarar que hay dos realidades muy distintas. Por un lado, tenemos el ejemplo de países desarrollados, como China, que en 10 días construyeron un hospital con mil camas y 30 salas de terapia intensiva seguramente con un sistema industrializado de construcción en seco y en serie. Por otro lado, está nuestra realidad en el país, que es muy distinta y en donde se están utilizando instalaciones temporales de montaje rápido, como carpas o contenedores equipados con lo necesario para la atención de los pacientes que se instalan en sectores contiguos a los edificios sanitarios o en otros espacios destinados a tal fin.
Por último, Marzari agregó que en la arquitectura sanitaria se utilizan materiales propios de la construcción en general pero que tienen características puntuales, tales como que sean lavables y de fácil mantenimiento y que el mismo criterio se adopta al momento de incorporar mobiliario. La iluminación y la ventilación son dos factores clave y pueden estar dados de manera natural o, en su defecto, con artefactos que movilicen ambas funciones. “El diseño de un hospital es un diseño muy complejo, debido a que se aborda desde distintas perspectivas”, concluyó Marzari.
Javier Borghi. Redacción Puntal

