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"Me sentí cuestionada por la familia desde el inicio", dijo la jefa de los genetistas

Durante la tercera jornada del jury contra los fiscales del caso Dalmasso, declararon los médicos forenses, la especialista Nidia Modesti y trabajadores judiciales

Ayer se desarrolló en la Legislatura provincial la tercera jornada del jury que tiene entre sus acusados a los fiscales de Río Cuarto Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro, señalados por presunto mal desempeño y negligencia en la investigación.

Durante la jornada expusieron genetistas, médicos forenses y trabajadores judiciales.

La audiencia comenzó cerca de las 9 horas y el primer testigo que habló frente al tribunal fue Lucas Rosales, quien fuera el ayudante fiscal de la Unidad Judicial que actuó en la escena del crimen de ese domingo 25 de noviembre de 2006.

Rosales explicó cómo fue su actuación durante la primera intervención de la Justicia en el homicidio, detallando que Di Santo señalaba a qué testigos citar y le daba directivas, pero aclarando que el fiscal no le indicaba líneas investigativas ni le informaba de futuros movimientos.

También recordó que un día, durante la toma de declaraciones, estuvo presente el Fiscal General de la Provincia Gustavo Vidal Lascano y gran parte de la cúpula del Ministerio Público Fiscal, situación atípica para una investigación. El testigo aseguró que Lascano hizo preguntas a las personas citadas a declarar y luego confirmó que se enviaban copias del expediente hacia la Capital, con destino a la Fiscalía General.

«La causa Dalmasso tuvo más atención que todas las otras causas», ponderó Rosales, en relación a la presencia del Fiscal General y a los integrantes del MPF.

En cuanto a las líneas investigativas que se desarrollaron en ese momento, afirmó: «Uno de los empleados, Gastón Zárate, resultó comprometido en sus declaraciones por contradicciones y un compañero de él dijo que le había confesado el hecho».

El abogado destacó que todos fueron investigados, pero que Zárate «era el más complicado» por las pruebas recolectadas.

Luego fue el turno del médico forense Martín Subirachs, quien intervino esa tarde en la escena y analizó el cadáver de Nora Dalmasso que estaba desnudo, tendido sobre la cama del dormitorio de la hija.

El doctor relató cómo fue su intervención en la toma de muestras en la escena del crimen y la posterior autopsia del cuerpo.

En varias oportunidades de su testimonio Subirachs mencionó que no contaban con recursos para recolectar las muestras y preservarlas correctamente. También citó que hallaron un pelo sobre el cuerpo y un manojo de cabello en la mano derecha de la víctima.

Un momento que suscitó debate entre las partes fue si las relaciones sexuales fueron consentidas o no. El forense aseguró que científicamente no se podía confirmar que hubo violación, pero que tampoco se podía descartar que haya habido violencia sexual, por lo que decidió determinar que las relaciones fueron consentidas.

Descartó que haya sido estrangulada mientras era accedida vaginal y analmente por cinco minutos, como dijo otro médico. Destacó que tres de los cinco forenses rechazaron esa opinión y sostuvieron que era imposible validar que haya habido violación.

El forense también sostuvo que su accionar en la causa estuvo siempre bajo escrutinio, ya que «siempre se intentó menospreciar nuestro trabajo» y «desde la familia siempre nos atacaron».

A continuación, habló el director general de la Policía Judicial, César Fortette, quien declaró brevemente sobre los mecanismos de investigación.

Luego hablaron los camaristas de Río Tercero, Marcelo Ramognino y Guarania Barbero. Ésta última se refirió al funcionamiento de la Cámara, el tiempo en elevar a juicio un caso y demás cuestiones que hacen a la actividad investigativa.

Cerca de las 13.30 horas comenzó a comparecer ante el tribunal Nidia Modesti, doctora en Genética que intervino en la causa.

La especialista explicó cómo se realizan los análisis cuando hay violencia sexual y señaló que cuando se examinaron las muestras del caso Dalmasso se confirmó que no se detectaba semen. Esas pruebas luego fueron enviadas al FBI, cuyos resultados dieron negativo de semen.

La defensa de Pizarro le consultó a la especialista si el Ceprocor, instituto de referencia donde Modesti se desempeña, puede controlar la trazabilidad, a lo que ella respondió afirmativamente. En cuanto al manejo de las pruebas recolectadas, la genetista aseguró que «el equipo de Di Santo fue sumamente cuidadoso».

Durante su alocución, un integrante del tribunal sufrió una descompostura. Se trata del legislador Walter Gispert, del Frente Cívico. La situación motivó una interrupción y por eso se procedió a un cuarto intermedio.

Ya retomando la audiencia, Modesti declaró que Di Santo ordenó muestras de todas las personas que participaron en la escena. «Yo me sentí cuestionada por parte de la familia desde el primer día», afirmó, y luego manifestó haber sentido que se «había excedido con la toma de muestras».

Más tarde le tocó hablar a Mario Germán Vignolo, forense activo en el caso Dalmasso que actualmente se encuentra jubilado. Le preguntaron acerca de cómo fue su participación en la causa y sobre el informe de su autoría. A su parecer, durante el hecho fatal «no hubo violación, fue sexo consentido y en algún momento se pudo haber excedido».

Vignolo señaló que, para él, este homicidio «fue desorganizado, improvisado», y agregó que en su opinión Nora durante el acto sexual estaba consciente. Luego aseguró que los golpes de la víctima fueron producto del momento en el que fue estrangulada, y expresó que para él «no hubo lesiones genitales ni anal».

Para hoy, está prevista la comparencia en calidad de testigos de Alicia Cid y Miguel Rohrer, entre otros, en el marco de la cuarta audiencia del Jury de Enjuiciamiento que se realiza en la sede de la Legislatura de Córdoba.

El jury determinará si los fiscales siguen o son destituidos de sus cargos.