“La gran noticia fue que pudimos volver a jugar una temporada más o menos normal. En ese contexto, la verdad es que tuve un muy buen año. Fue una gran temporada, tanto en lo individual como en lo grupal”, remarca el rugbier riocuartense Lautaro Casado. El tercera línea formado en Urú Curé se encuentra en la ciudad, cumpliendo el aislamiento preventivo, después de haber culminado una nueva temporada en el Viadana de la Liga Italiana. Agrega que el panorama cambió bastante respecto del complejo 2020.
“Necesitábamos jugar y la verdad que haber podido hacerlo durante la temporada completa fue muy bueno. Me sentí muy bien. Siento que fue un año en el que evolucioné bastante”, comenta Casado. Explica que en 2020/21 sólo hubo que posponer algunos partidos por contagios, pero que en general el desarrollo de las fechas de la Liga Italiana fue bastante normal. “Para todos fue muy importante volver a competir con continuidad”, añadió.
El Viadana, equipo en el que milita el riocuartense, quedó quinto en la fase regular, a un paso de los playoffs. La final la van a jugar el miércoles Padova y Rovigo.
“El año a nivel grupal fue muy bueno. El equipo logró amalgamar un grupo nuevo. Tuvimos muchos cambios entre una temporada y otra y supimos hacer bien ese recambio. Nos faltó sumar algunos puntos que se nos escaparon para meternos en semifinales, pero la respuesta en general fue positiva”, comenta. En los 18 partidos que disputó el conjunto de Mantua (Lombardía) ganó nueve encuentros, empató uno y perdió 8.
En lo individual, el riocuartense integró el equipo ideal de la fase regular. Fue elegido como el mejor octavo del año.
“Es un lindo reconocimiento. La verdad que tuve la confianza del entrenador y de mis compañeros. Eso siempre es un apoyo muy importante”, indica. Agrega que una de las claves para ese buen rendimiento fue haber disputado 17 de los 18 partidos de la temporada.
“No tuve lesiones ni ningún problema físico. Eso fue muy importante también. Estar sano toda la temporada me permitió trabajar tranquilo y motivado”, comenta Casado respecto de otro de los aspectos positivos que le dejó esta edición 2020/21 del Top 10 italiano. Añade que las lesiones eran uno de los temores que había, después de lo que fue el parate.
En cuanto al panorama que dejó en Italia antes de venirse, Casado destacó que ya se ven algunos reflejos de recuperación.
“La verdad que este año fue más tranquilo que el año pasado. Durante la primera ola nosotros tuvimos reducción de salarios y se notó mucho la crisis económica. Esta temporada las cosas se acomodaron un poco”, explica el riocuartense.
Como contrapartida, Casado reconoce que encontró una situación muy compleja en Argentina. “No puedo agregar mucho yo respecto de cómo está el país en lo económico y social. Sí te puedo decir que en lo deportivo, sobre todo el campo amateur, las cosas están muy complicadas. No es como en el fútbol, que se pueden hisopar cada vez que jugás”, comenta el formado en Urú Curé.
Casado tiene dos años más de contrato en el Viadana y su futuro, después de las vacaciones, estará nuevamente en Lombardía.
“En el club me tratan como si estuviera en casa. Me siento muy cómodo. Además, lo que tiene el rugby profesional es que te podés dedicar por completo”, explica.
“La idea es seguir creciendo desde lo personal y lo profesional. Ojalá el año que viene podamos volver con algún título bajo del brazo”, dice Casado respecto de lo que serán sus objetivos para la temporada que viene.

