a madre de Nicolás Sabena debió esperar 9 años y 8 meses para conocer el contenido de las llamadas que una de las principales investigadoras de la desaparición de su hijo mantuvo con el jefe de la familia que fue condenada por privación ilegítima de la libertad.
Esta semana, Rosa Sabena leyó la desgrabación de las comunicaciones telefónicas que la cabo Nancy Salinas tuvo con José Francisco Vargas Miserendino, alias “Pepe”, y lo que vio allí no hizo más que reforzar su convicción de que parte de la Policía actuó en connivencia con las personas a las que debía investigar.
“Anoche no pude dormir en toda la noche, no paraba de pensar en el trato amistoso que la Policía tenía con los Vargas Parra, mientras nosotros estábamos desesperados buscando a Nicolás”, confió Rosa Sabena a PUNTAL.
Sabena querelló a dos comisarios y a la cabo Nancy Salinas por presunto favorecimiento a los Vargas Parra, por eso Salinas quedó al filo de ir a un juicio oral y público.
Será la Cámara Segunda de Apelaciones la que confirme o no la orden del fiscal de instrucción Fernando Moine y del juez de control José Varela Geuna para llevar a juicio a la uniformada.
Mientras eso sucede, en el hogar de los Sabena sólo cabe el estupor.
La que sigue es la desgrabación de la llamada que el 3 de noviembre de 2008 la cabo Nancy Salinas recibió del celular 358154235530, de “Pepe” Vargas. Allí se evidencia el trato familiar que la mujer policía y uno de los secuestradores de Nicolás Sabena se dispensan mutuamente.
Salinas: -Hola.
Vargas: -Hola.
S: -Hola.
V: -El Pepe te habla.
S: -Hola Pepe, ¿qué hacés?
V: -Hola mamita, ¿qué hacés?
S: -¿Qué hacés? ¿Qué te hace falta Pepe?
V: -Escuchame hija, vos sabés que llamó la señora... mamá del chiquito.
S: -¿De Sabena?
V: -Sí, de Salinas (se confunde)..., de Sabena.
S: -Sí, del Nico. ¿Qué pasó?
V: -Bueno, y dice que quiere la ropa. Yo te quiero hacer saber a vos, como vos estás a cargo de eso y está Della Mea.
S: -Sí.
V: -Quiero saber... porque vos sabés cómo soy yo... yo soy bueno, bueno pero yo no voy a dejar... por ella.
S: -Sí.
V: -Vos vení a buscarme y la llevás vos... o yo, o yo te la llevo a la Central, como quieras.
S: -Bueno, ¿vos la tenés en tu casa?
V: -La tengo arriba del auto pero no me animé a llegarme porque tengo miedo que ella reaccione mal, porque ella está re equivocada conmigo, yo no hice nada...
S: -Bueno, quedate tranquilo que ahí vamos a autorizar la medida a ver si la vamos a buscar, ¿ah?
V: -Bueno, hija, llamame.
S: -Dale, yo voy para allá.
V: -Bueno, “tamos”, llamame.
S: -Dale, chau, chau.
V: -Chau, querida, un beso a tu viejo.
Una nueva comunicación, esta vez de la cabo Salinas a “Pepe” Vargas, refuerza la familiaridad que existe entre ambos, incluso la policía busca tranquilizarlo cuando le aclara que va a estar ella esperándolo en la Central, de calle Belgrano 50.
Aquí, uno los tramos del diálogo que llamó la atención del fiscal Moine.
Salinas: -Te habla Nancy, de acá de Investigaciones, Pepe.
Vargas: -Sí, hija.
S: -La ropa esa, ¿sabés qué? Tenela vos ahí y mañana a la mañana me la alcanzás, ¿sabés?, temprano. Yo ya hablé con la Doctora y todo... vos no te hagas problema.
V: -Bueno, mamita.
S: -(...) Vos traémela a la Central, voy a estar yo acá. Por eso te llamo, quedate tranquilo.
V: -Dale, besitos a todos en tu familia.
S: -Bueno, Pepe, gracias, gracias...
Entre el 5 y el 7 de noviembre de 2008, José Vargas vuelve a hablar con la cabo Salinas para justificarse por no haber llevado la ropa del joven desaparecido. Lejos de reprocharle algo, la cabo lo trata con cariño y le dice que no hay problema alguno.
Nancy Salinas: -Hola.
Vargas: -Hola, hija.
S: -Peeeepe, me dejaste esperando.
V: -Sí, tuve un problema en el pie, se me cayó un poste encima y ahora tengo que ir para allá, me llamaron recién, que me aguanten, es que estoy re rengo.
S: -Bueno, corazón, yo te aguanto, yo te espero, no hay problema.
V: -Bueno, esperame porque me tienen que hacer unas preguntas, dicen.
S: -Bueno, vos venite que yo estoy acá.
El diálogo continúa, y la policía en varias oportunidades le remarca que será ella quien lo reciba en la Central.
A Salinas también se le atribuyó una comunicación telefónica con José Francisco Vargas Parra, en la madrugada del 9 de diciembre de 2008, horas antes de un allanamiento a los Vargas Parra.
Esa llamada se efectuó a la 1.43, se produjo entre el teléfono corporativo 3584329287 y la línea 3584360720 de Vargas padre. Tuvo una duración de 16 segundos y alcanzó a ser captada por la antena cuyo código es C0474A.
Para el fiscal, la cabo Salinas intentó así favorecer a Vargas Parra o al núcleo familiar de los quinteros, “informándole acerca de las constancias y el rumbo de la tarea investigativa”. Por eso la envió a juicio.
Defendida por el abogado Rolby Valdivieso, Salinas apeló la elevación a juicio y, como el juez de Control ratificó que debe ir al banquillo de los acusados, volvió a apelar.
Ahora son los jueces de la Cámara Segunda de Apelaciones, Andruet, González Castellanos y Bianchi, los que tienen la última palabra.
Rosa Sabena confía en que logrará llevar a juicio a la uniformada. “La investigación que ha hecho el fiscal Moine ha sido excelente y no deja dudas del accionar delictivo de esta mujer”, remarcó.
Lo que Sabena no se explica es cómo Salinas pudo seguir vistiendo uniforme, cuando desde julio de 2015 la Justicia está en conocimiento del contenido de las escuchas.
Tras acceder a las escuchas, PUNTAL habló con la madre de Nicolás. “No se explica cómo una de las principales investigadoras mantuvo una relación afectiva, de amistad, de compañerismo, y familiar con los Vargas Parra. Eso demuestra la connivencia y la protección que existe de parte de ella y de los otros policías que denuncié”, concluyó.
“Anoche no pude dormir en toda la noche, no paraba de pensar en el trato amistoso que la Policía tenía con los Vargas Parra, mientras nosotros estábamos desesperados buscando a Nicolás”, confió Rosa Sabena a PUNTAL.
Sabena querelló a dos comisarios y a la cabo Nancy Salinas por presunto favorecimiento a los Vargas Parra, por eso Salinas quedó al filo de ir a un juicio oral y público.
Será la Cámara Segunda de Apelaciones la que confirme o no la orden del fiscal de instrucción Fernando Moine y del juez de control José Varela Geuna para llevar a juicio a la uniformada.
Mientras eso sucede, en el hogar de los Sabena sólo cabe el estupor.
La que sigue es la desgrabación de la llamada que el 3 de noviembre de 2008 la cabo Nancy Salinas recibió del celular 358154235530, de “Pepe” Vargas. Allí se evidencia el trato familiar que la mujer policía y uno de los secuestradores de Nicolás Sabena se dispensan mutuamente.
Salinas: -Hola.
Vargas: -Hola.
S: -Hola.
V: -El Pepe te habla.
S: -Hola Pepe, ¿qué hacés?
V: -Hola mamita, ¿qué hacés?
S: -¿Qué hacés? ¿Qué te hace falta Pepe?
V: -Escuchame hija, vos sabés que llamó la señora... mamá del chiquito.
S: -¿De Sabena?
V: -Sí, de Salinas (se confunde)..., de Sabena.
S: -Sí, del Nico. ¿Qué pasó?
V: -Bueno, y dice que quiere la ropa. Yo te quiero hacer saber a vos, como vos estás a cargo de eso y está Della Mea.
S: -Sí.
V: -Quiero saber... porque vos sabés cómo soy yo... yo soy bueno, bueno pero yo no voy a dejar... por ella.
S: -Sí.
V: -Vos vení a buscarme y la llevás vos... o yo, o yo te la llevo a la Central, como quieras.
S: -Bueno, ¿vos la tenés en tu casa?
V: -La tengo arriba del auto pero no me animé a llegarme porque tengo miedo que ella reaccione mal, porque ella está re equivocada conmigo, yo no hice nada...
S: -Bueno, quedate tranquilo que ahí vamos a autorizar la medida a ver si la vamos a buscar, ¿ah?
V: -Bueno, hija, llamame.
S: -Dale, yo voy para allá.
V: -Bueno, “tamos”, llamame.
S: -Dale, chau, chau.
V: -Chau, querida, un beso a tu viejo.
Una nueva comunicación, esta vez de la cabo Salinas a “Pepe” Vargas, refuerza la familiaridad que existe entre ambos, incluso la policía busca tranquilizarlo cuando le aclara que va a estar ella esperándolo en la Central, de calle Belgrano 50.
Aquí, uno los tramos del diálogo que llamó la atención del fiscal Moine.
Salinas: -Te habla Nancy, de acá de Investigaciones, Pepe.
Vargas: -Sí, hija.
S: -La ropa esa, ¿sabés qué? Tenela vos ahí y mañana a la mañana me la alcanzás, ¿sabés?, temprano. Yo ya hablé con la Doctora y todo... vos no te hagas problema.
V: -Bueno, mamita.
S: -(...) Vos traémela a la Central, voy a estar yo acá. Por eso te llamo, quedate tranquilo.
V: -Dale, besitos a todos en tu familia.
S: -Bueno, Pepe, gracias, gracias...
Entre el 5 y el 7 de noviembre de 2008, José Vargas vuelve a hablar con la cabo Salinas para justificarse por no haber llevado la ropa del joven desaparecido. Lejos de reprocharle algo, la cabo lo trata con cariño y le dice que no hay problema alguno.
Nancy Salinas: -Hola.
Vargas: -Hola, hija.
S: -Peeeepe, me dejaste esperando.
V: -Sí, tuve un problema en el pie, se me cayó un poste encima y ahora tengo que ir para allá, me llamaron recién, que me aguanten, es que estoy re rengo.
S: -Bueno, corazón, yo te aguanto, yo te espero, no hay problema.
V: -Bueno, esperame porque me tienen que hacer unas preguntas, dicen.
S: -Bueno, vos venite que yo estoy acá.
El diálogo continúa, y la policía en varias oportunidades le remarca que será ella quien lo reciba en la Central.
A Salinas también se le atribuyó una comunicación telefónica con José Francisco Vargas Parra, en la madrugada del 9 de diciembre de 2008, horas antes de un allanamiento a los Vargas Parra.
Esa llamada se efectuó a la 1.43, se produjo entre el teléfono corporativo 3584329287 y la línea 3584360720 de Vargas padre. Tuvo una duración de 16 segundos y alcanzó a ser captada por la antena cuyo código es C0474A.
Para el fiscal, la cabo Salinas intentó así favorecer a Vargas Parra o al núcleo familiar de los quinteros, “informándole acerca de las constancias y el rumbo de la tarea investigativa”. Por eso la envió a juicio.
Defendida por el abogado Rolby Valdivieso, Salinas apeló la elevación a juicio y, como el juez de Control ratificó que debe ir al banquillo de los acusados, volvió a apelar.
Ahora son los jueces de la Cámara Segunda de Apelaciones, Andruet, González Castellanos y Bianchi, los que tienen la última palabra.
Rosa Sabena confía en que logrará llevar a juicio a la uniformada. “La investigación que ha hecho el fiscal Moine ha sido excelente y no deja dudas del accionar delictivo de esta mujer”, remarcó.
Lo que Sabena no se explica es cómo Salinas pudo seguir vistiendo uniforme, cuando desde julio de 2015 la Justicia está en conocimiento del contenido de las escuchas.
Tras acceder a las escuchas, PUNTAL habló con la madre de Nicolás. “No se explica cómo una de las principales investigadoras mantuvo una relación afectiva, de amistad, de compañerismo, y familiar con los Vargas Parra. Eso demuestra la connivencia y la protección que existe de parte de ella y de los otros policías que denuncié”, concluyó.
Alejandro Fara

