Apuntan a que los casos se ameseten y no se dispare el número de infectados
El intendente Juan Manuel Llamosas y el secretario de Salud, Marcelo Ferrario, recorrieron ayer la Central de Monitoreo Epidemiológico que funciona en el Centro de Salud de calle Cabrera. En la oportunidad, y frente a la presencia de los medios de comunicación, señalaron que apuntan a que la cantidad de casos de Covid-19 se ameseten y que no se dispare el número de contagios.
“Ya nadie habla de pico de casos. Nosotros hablamos de número de casos y en base a eso tomamos las acciones necesarias. Apostamos a un amesetamiento. Eso no quiere decir que la curva baje, sino que mantengamos la misma cantidad de casos diarios. En algún momento, van a bajar, pero también vamos a tener brotes como está teniendo Europa. La curva va a ser en serrucho, como pasa en varios lugares. Va a haber momentos en los que tengamos un mayor número de casos y momentos en los que van a bajar”, explicó Ferrario.
Por su parte, Llamosas dijo que se está haciendo lo que se tiene que hacer y destacó el trabajo mancomunado entre las distintas instituciones de la ciudad, así como el gran aporte que están realizando todos los voluntarios.
“En esta nueva normalidad debemos convivir con el virus. No queremos retroceder como ciudad. Nosotros debemos compararnos con Córdoba capital y, pese a que ellos han tenido una gran cantidad de casos en los últimos dos meses, no han retrocedido de fase”, explicó el intendente.
En cuanto a la situación epidemiológica de la ciudad, la mayoría de los infectados de Covid-19 tiene el virus activo, aunque se especula con que en los próximos días varias personas recibirán el alta.
En ese sentido, Ferrario precisó que los únicos que necesitan tener dos hisopados negativos para acceder a esa condición son los trabajadores de la salud.
Paralelamente, el funcionario municipal dijo que, de acuerdo a la población de Río Cuarto (unos 180 mil habitantes), el virus alcanzó al 0,19% de los ciudadanos.
Geriátricos
A su turno, el teniente coronel Nahuel Pulleiro afirmó que todas las semanas se están haciendo test rápidos a los trabajadores de los geriátricos, ya que los adultos mayores que residen allí forman parte de la población más vulnerable.
“Se hicieron test en los 59 asilos de la ciudad y no hubo ningún inconveniente. Ahora vamos a avanzar en los testeos en los lugares en donde se realiza hemodiálisis y en la Senaf, donde se trabaja con niños en situación de vulnerabilidad”, remarcó el representante del Ejército.
Por otro lado, cabe recordar que la gran mayoría de los infectados de la ciudad está cursando la enfermedad en domicilios particulares y que sólo 11 personas están internadas en establecimientos sanatoriales.