Juan Manuel Llamosas dice que todavía no hay nada definido. Pero da pistas. Sostiene que seguirá priorizando la salud pero, a la vez, asegura que hay que buscar un camino para volver progresivamente a la nueva normalidad.
En su despacho, ayer a la mañana, el intendente trazó un balance de la vuelta a Fase 1 que vence mañana, declaró que la gente cumplió con el aislamiento masivamente y habló de un retorno paulatino a las habilitaciones y la actividad.
- El gobierno municipal tomó una decisión que no era fácil: volver a Fase 1 en un país que lleva seis meses de cuarentena. ¿Qué evaluación hace de estos días en que se volvió al aislamiento estricto?
- Primero, la decisión que tomé fue sobre la base de la recomendación de nuestros médicos epidemiólogos, que vienen desde el primer día monitoreando la situación de Río Cuarto y la región. Había que parar porque el virus circula con nosotros, se mueve con nosotros. Y restringiendo la circulación restringís la movilidad y la circulación del virus. Hasta que llegue la vacuna no hay otro remedio en el mundo. Fijate lo que está pasando en Europa, donde vuelve a haber rebrotes después de seis meses, cuando se suponía que ellos iban a llegar al invierno con una situación consolidada. Me refiero a que, no habiendo otra medida, había que restringir la circulación, había que parar. Y los resultados de esa decisión son positivos. Masivamente los vecinos y vecinas de la ciudad han cumplido y están cumpliendo el aislamiento y eso es un muy buen indicio respecto de lo que podemos llegar a obtener en los próximos 15 días en los que, se estima, se verán las consecuencias de este esfuerzo que estamos haciendo todos. En ese plazo se vería el objetivo que nos estamos planteando: que esa curva de contagios se amesete y que tienda a bajar para controlar el brote y estimamos que eso va a suceder entre las 3 y 4 próximas semanas.
- Era un desafío decretar la vuelta a Fase 1 porque es muy diferente una decisión nacional de frenar todo y otra es que esa medida la tome un municipio. ¿En algún momento le generó preocupación el nivel de incumplimiento que se podía generar?
- La verdad es que nosotros esperábamos que iba a haber cumplimiento pero, para bien, hemos visto que ha sido masivo el acatamiento y eso tiene que ver con algún mensaje que intentábamos hace algunos meses darlo pero, claro, no es lo mismo pedírselo a la gente cuando no tenés casos que ahora. Nosotros veníamos diciendo en cada conferencia de prensa que íbamos a tener casos, que iban a llegar, que nos cuidáramos. Ese cuidado indudablemente nos dio resultado hasta el momento en que llegaron los casos y retrasamos la llegada de los casos. Y ese retraso naturalmente nos relajó, nos relajó a todos como sociedad. Porque el debate o la discusión o los planteos durante ese tiempo tenían que ver con qué actividades se terminaban liberando y cuáles no y no se hablaba de la prioridad y la responsabilidad en la salud respecto a las medidas de distanciamiento, el uso de tapabocas, de la no realización de reuniones sociales, familiares, que fueron uno de los puntos que generaron la mayor cantidad de contagios. Los contagios se iniciaron mayoritariamente a partir de reuniones sociales no permitidas, no autorizadas y que veníamos insistiendo en que aun no teniendo casos los íbamos a tener y que no se juntaran, que no compartieran mates, que no salieran a los espacios públicos sin el uso de tapabocas, que mantuvieran la distancia. Pero hubo muchísimas reuniones sociales, familiares, que obviamente nos fuimos enterando todos. Había fiestas de cumpleaños, peñas, asados. No se suspendieron nunca durante ese período y todo eso se fue multiplicando. Se tomaron medidas, avanzamos con medidas de controles en los accesos, controles internos, seguimiento de los casos, protocolos en las distintas actividades. Eso fue retrasando la llegada. En algunos casos los brotes se fueron dando antes, como en Marcos Juárez, Villa Dolores, Traslasierra. En nuestra ciudad, cuando llegaron los primeros casos, se fueron dando también porque no hubo una conducta generalizada de cuidado respecto de ese tipo de reuniones sociales o familiares que fueron aumentando progresivamente la cantidad de casos. Es un virus muy silencioso pero con un enorme poder de contagio, es un enemigo invisible que no sabés de dónde llega pero que tiene una capacidad de contagio terrible. Y hay lugares que nunca habían tenido casos y están teniendo de a 10, de a 20. Nosotros estamos satisfechos de cómo se ha comportado la sociedad y por eso quiero agradecerles a los vecinos y las vecinas el cumplimiento y sé que es un esfuerzo muy grande pero sé que va a dar sus resultados en los próximos días y es por eso que estamos analizando con el equipo cómo continuar.
- ¿Todavía no está definido?
- Todavía no, todavía no porque esto es muy dinámico y estamos haciendo balances diarios y el día lunes vamos a estar anunciando cómo continúan los próximos días en la ciudad pero, siempre, con la prioridad absoluta, desde el inicio, de salvaguardar la salud de todos los riocuartenses. Nosotros somos conscientes de que estas decisiones generan molestia y afectan; sabemos que hay un hartazgo, un cansancio. Pero le pedimos comprensión a la gente y la gente ha tenido comprensión, ha tenido tolerancia, salvo casos muy puntuales. Ha habido comprensión también para nuestro personal de salud, que hoy es el que más agobiado está, el que está poniendo el pecho, el que está poniendo el cuerpo, el alma, y a ellos también la medida de restringir la circulación y retroceder tiende a cuidarlos. Por supuesto, para nosotros es muy importante la opinión no sólo de nuestros especialistas médicos de la salud pública, de la Municipalidad y la Provincia, sino también de la salud privada, que han ido prendiendo luces amarillas y luces de alerta en este último tiempo respecto de la situación. Y estamos trabajando en conjunto, entendiendo que la salud es una sola y no sólo en Río Cuarto, sino en el sur de la provincia, porque hoy la escalada es provincial, nacional; estamos viendo cómo está creciendo y sabiendo que estamos entrando, a nivel general, en las semanas más complejas.
- La Cámara Mercantil pidió que, aunque sea, ya planteando una opción para cuando venza la Fase 1, se los deje trabajar algunas horas. Y el secretario de Salud de la Provincia, Pablo Carvajal, dijo que lo mejor sería volver paulatinamente. ¿Esa es una de las opciones que se analizan, que desde el martes haya un término medio entre la Fase 1 y la vuelta al estado anterior?
- Posiblemente. Nosotros en el análisis no descartamos ninguna hipótesis porque somos conscientes de que, priorizando la salud, tenemos que buscar que progresivamente Río Cuarto vuelva a la nueva normalidad. Y para eso tiene que haber una progresividad y tiene que generar las menores consecuencias posibles para gente como nuestros comerciantes, nuestros emprendedores, nuestros trabajadores informales, nuestro sector productivo. Pero, fundamentalmente, nosotros queremos empleados y trabajadores sanos y empleadores también sanos. Por eso, cuando tomamos esta compleja decisión lo hicimos pensando también en esa nueva normalidad. Para que lo más pronto posible podamos recuperarla necesitábamos una pausa, necesitábamos resguardarnos unos días para que después podamos lograr, en el menor tiempo posible, recuperar esa nueva normalidad y que no tengamos que ir teniendo zigzagueos tan rápidos en un proceso que nos va a llevar tiempo hasta que llegue la vacuna en el mundo. Debemos generar la mayor previsibilidad posible en un contexto en que la previsibilidad es muy difícil porque esto es muy dinámico. Situaciones que hasta hace poco no pasaban pasan muy rápido. Veamos lo que ocurre en Santa Fe, en Rosario, en Jujuy, en lugares donde no tenían casos y ahora tienen y entonces hay que tomar las medidas en función de los que saben, de los que conocen y que conocen también cómo es la evolución del comportamiento del virus en determinadas situaciones similares. En Río Cuarto vamos a lograr controlarlo. Tengo mucha expectativa en que así va a ser y en que vamos a sobreponernos a esta situación en poco tiempo y vamos a poder recuperar esos abrazos que tanto extrañamos, esa cercanía con nuestros seres queridos. Pero lo que queremos es compartir con ellos sanos, poder trabajar sanos, poder desarrollar nuestras actividades sanos y eso es muy importante. Por eso el mensaje que planteé fundamentalmente a los jóvenes es que cuiden a los padres, a sus abuelos, a sus seres queridos. Entiendo, cómo no voy a entender, el cansancio, el hartazgo, el querer salir, hacer sus actividades, pero hoy debemos preservar la salud de nuestros abuelos, nuestros tíos, nuestros padres, de las personas que están enfermas y la están pasando mal. Por eso quiero también saludarlos a ellos, decirles que vamos a dejar todo, que vamos a seguir poniendo el cuerpo y el alma en este trabajo y en este esfuerzo para acompañar a las familias, para asistirlas, para estar atentos a lo que les pasa. También quiero dar las condolencias para quienes, lamentablemente, han perdido un ser querido.
- Río Cuarto tuvo ese período de 100 días sin casos, es decir, tuvo mayor tiempo para prepararse. ¿Por qué se habló tan rápido de colapso del sistema sanitario, por qué salieron las clínicas en pocas semanas a plantear un panorama sombrío y que había riesgo de colapso?
- Fijate que la dinámica de la pandemia ha sido similar en muchos lugares. No avisa cuando llega y cuando llega lo hace fuerte y en escala. Aquí, en el sur de la provincia, comenzó con un brote en Mackenna y desde Mackenna empezó a derramarse a todas las localidades hasta que llega a Río Cuarto. Y eso genera la escala de Río Cuarto como epicentro neurálgico del sur de la provincia. Hay un intercambio y una circulación masiva de personas del sur y del interior que llegan a Río Cuarto. ¿Qué nos permitió este tiempo? Fundamentalmente generar más respiradores, más camas críticas en nuestro sector público y en nuestro sector privado, generar más capacitación, generar a partir del plan que presentamos más testeos, más diagnósticos, descentralizar los diagnósticos, hoy está funcionando. No era una cuestión sencilla. La Universidad realiza tareas de investigación y hoy está haciendo diagnóstico. Ahora está con un trabajo articulado con el Hospital, en el que se requieren distintos actores, determinado instrumental, determinados reactivos, que hoy por el contexto que vive el mundo no son fáciles de conseguir. Pero, bueno, ya tenemos hoy nuestra Universidad que está procesando hasta 96 muestras por día. Estamos viendo si podemos avanzar también en un nivel mayor, pero ya es una muestra que nos permite ir desocupando camas teniendo resultados en el mismo día. Estamos haciendo más de 1.500 testeos por día. Estamos buscando el virus, con acciones masivas: más de 42 programas Identificar en los barrios. Estamos haciendo 4 por día. Esto significa que, mientras más buscás, más casos vas a tener. Pero mientras más buscas más podés identificar y cortar la cadena de contagios aislando a los contactos estrechos de los positivos y, de esa manera, ir generando un cuidado mayor. Pero también generamos en este tiempo los lugares de aislamiento, no sólo en Higueras, en los departamentos de la Universidad, la Escuela de Enfermería para geriatrizados, también hospedajes donde se está aislando a la gente. La gran mayoría se está aislando en su domicilio, pero tenemos todas estas alternativas si hicieran falta. Generamos en el Centro de Salud un sistema de georreferenciación y trazabilidad de casos. Toda esa estructura logística, con muchos voluntarios, con más de 100 personas que nos están acompañando y a quienes quiero agradecer porque es de destacar que pongan su salud en riesgo, dejen de lado su familia y sus actividades para cuidar a otro. Todo eso implica, pensando en una ciudad como Río Cuarto, a más de 500 personas controlando los accesos, las fuerzas de seguridad, la Policía, a la que quiero agradecerle porque se necesita la presencia policial para controlar, los enfermeros, el personal médico, el personal de control, incluso el Ejército, el personal municipal, los funcionarios. El Municipio desde hace 6 meses ya no tiene secretarías y subsecretarías; tiene un área vinculada a la salud, control ciudadano y la asistencia y la contención social. Todo se ha trastrocado y se ha alterado. El presupuesto se ha reasignado en función de esta realidad.
- ¿Cómo ve la actitud de la oposición en este proceso? Cambiemos sostiene que el gobierno le transfiere toda la responsabilidad a la gente por el brote y no hace una autocrítica.
- Lo dije en alguna oportunidad. No juzgo, no puedo exigirles a otros lo que no les nace, no les surge. Estos son momentos para trabajar todos juntos. Ha habido situaciones y momentos en los que nos han acompañando, han estado, como cuando anunciamos esta medida. Pero ha habido situaciones en las que ha habido críticas cuando lo que se necesitaba era ponerse a trabajar, aportar ideas. Yo no hubiera actuado, en algunos casos, de la manera en que otros actuaron, pero tiene que ver con la decisión de cada uno. Hoy me toca comandar este barco, liderarlo y estamos todos. Muchas veces no se pone foco en que hoy la prioridad es que salgamos adelante, que recuperemos la nueva normalidad y que cuidemos nuestra salud.
- ¿Río Cuarto vota el 29 de noviembre o primero hay que controlar el brote y después se verá qué pasa con la cuestión institucional?
- Hay un cronograma electoral que ha definido la Junta. Hemos tenido dos fechas que han tenido que suspenderse por la pandemia y la verdad es que digo lo mismo. Nuestra prioridad pasa por cuidar la salud, no sólo controlar el brote sino que hagamos todo lo que tenemos que hacer. Hoy no me pasa por la cabeza pensar en la elección, lo que no significa que no haya que ir a votar en condiciones de tranquilidad y cuidando la salud.

