Siete años de prisión para Eduardo Rodrigo, ex titular de CBI
El Tribunal Oral Federal Nº 2 de Córdoba además le fijó una multa de 30 millones de pesos. Lo encontraron culpable de "intermediación financiera fraudulenta, lavado de activos y evasión".
El titular de la financiera Cordubensis (CBI), Eduardo Rodrigo, fue condenado hoy a siete años de prisión y una multa de $30 millones por el Tribunal Oral Federal Nº 2 de Córdoba, en el juicio que afrontaba por irregularidades.
La condena se aplicó por encontrarlo culpable de "intermediación financiera fraudulenta, lavado de activos y evasión", al finalizar el juicio que comenzó el 5 de noviembre pasado.
Rodrigo ya estuvo más de tres años preso y no volverá a prisión porque la sentencia no está firme, por lo que él mismo dijo a los medios que “al menos” no volverá a Bouwer.
Sin embargo, admitió: “Ha sido quizás la peor experiencia que estamos viviendo en nuestras vidas; nunca me imaginé estar acá y que todo se desencadenaría como fue”.
El tribunal estuvo presidido por Jorge Fabián Asís e integrado por Carlos Julio Lascano y Jaime Díaz Gavier, mientras que la acusación estuvo a cargo del fiscal Carlos Gonella, ex titular de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac).
Además, Miguel Vera, uno de los arrepentidos en la causa, recibió una condena de seis años y medio de prisión por los mismos delitos y una multa de $ 25 millones.
En total, 16 personas fueron acusadas en el juicio, de las cuales tres fueron absueltas y las otras 13 recibieron condenas, siendo la máxima la que le aplicaron a Rodrigo.
La investigación comenzó luego de la muerte del vicepresidente de la firma, Jorge Suau, tras la huida del país del principal responsable de la empresa, Rodrigo.
Ello generó una fuerte corrida que desmoronó la empresa y afectó a todos los que participaban de manera directa o indirecta de esas actividades.
El cuerpo de Suau fue encontrado el 14 de febrero de 2014 en el interior de su camioneta a un costado de la ruta provincial 45.
En setiembre de 2014, la Justicia provincial declaró la quiebra de la financiera CBI a partir de la denuncia promovida por ahorristas que no pudieron recuperar sus depósitos colocados en la compañía luego de cerrar sus puertas a mediados de febrero de ese año.
La compañía cerró sus puertas y dejó un importante número de ahorristas que no pudieron recuperar su dinero.
CBI Cordubensis estaba habilitada únicamente para operar con cajas de seguridad y no como entidad financiera, ya que no contaba con la autorización del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
La condena se aplicó por encontrarlo culpable de "intermediación financiera fraudulenta, lavado de activos y evasión", al finalizar el juicio que comenzó el 5 de noviembre pasado.
Rodrigo ya estuvo más de tres años preso y no volverá a prisión porque la sentencia no está firme, por lo que él mismo dijo a los medios que “al menos” no volverá a Bouwer.
Sin embargo, admitió: “Ha sido quizás la peor experiencia que estamos viviendo en nuestras vidas; nunca me imaginé estar acá y que todo se desencadenaría como fue”.
El tribunal estuvo presidido por Jorge Fabián Asís e integrado por Carlos Julio Lascano y Jaime Díaz Gavier, mientras que la acusación estuvo a cargo del fiscal Carlos Gonella, ex titular de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac).
Además, Miguel Vera, uno de los arrepentidos en la causa, recibió una condena de seis años y medio de prisión por los mismos delitos y una multa de $ 25 millones.
En total, 16 personas fueron acusadas en el juicio, de las cuales tres fueron absueltas y las otras 13 recibieron condenas, siendo la máxima la que le aplicaron a Rodrigo.
La investigación comenzó luego de la muerte del vicepresidente de la firma, Jorge Suau, tras la huida del país del principal responsable de la empresa, Rodrigo.
Ello generó una fuerte corrida que desmoronó la empresa y afectó a todos los que participaban de manera directa o indirecta de esas actividades.
El cuerpo de Suau fue encontrado el 14 de febrero de 2014 en el interior de su camioneta a un costado de la ruta provincial 45.
En setiembre de 2014, la Justicia provincial declaró la quiebra de la financiera CBI a partir de la denuncia promovida por ahorristas que no pudieron recuperar sus depósitos colocados en la compañía luego de cerrar sus puertas a mediados de febrero de ese año.
La compañía cerró sus puertas y dejó un importante número de ahorristas que no pudieron recuperar su dinero.
CBI Cordubensis estaba habilitada únicamente para operar con cajas de seguridad y no como entidad financiera, ya que no contaba con la autorización del Banco Central de la República Argentina (BCRA).