Patricia Buelink Carranza, del área de Turismo de la Municipalidad de Río Cuarto, comentó a Puntal que la historia de la familia Andrew atrae significativamente a las personas que realizan visitas guiadas por El Durazno y el Cementerio de la Concepción.
“En los citytour que realizamos a la Escuela Agrotécnica Salesiana Don Bosco, anteriormente conocida como la estancia San Ambrosio, y en la visita guiada pedestre al Cementerio, se nombra a la familia inmigrante de Inglaterra de apellido Andrew, porque es parte de la historia de la zona (en este caso, de la zona rural de La Gilda). En las épocas de máximo esplendor, el inmigrante Samuel Andrew fue el primer capataz de la mencionada estancia, siendo los dueños Ambrosio Olmos y Adelia María Harilaos de Olmos, quien al morir en 1949 deja en su testamento el casco de la estancia y 5.000 hectáreas de campo como herencia a la Comunidad Salesiana. En tanto, en la parte más antigua del Cementerio, en la zona de los mil panteones, se encuentra la cripta (sistema de enterramiento subterráneo) de la familia Andrew, que es nombrada durante la visita guiada por ser parte de la historia de San Ambrosio y por lo que ocurrió con Edgard y el Titanic”, describió Buelink Carranza.
-¿Es una historia que siempre genera interés entre la gente?
-Es una historia que llama la atención por la vida de la familia para la que trabajaban los Andrew, por la riqueza, la opulencia de la época y las costumbres del momento. Sobre los Andrew interesa el hecho de que ellos mandaban a sus hijos a formarse en educación superior a Europa. Por supuesto, la historia particular de Edgard y su trágico final interesan muchísimo. La cripta de la familia en el Cementerio denota que hace mucho tiempo no se la visita. En definitiva, se trata de una historia local, de nuestra zona y es única. Es decir, no hay otra historia como esta, por eso el interés.
-¿Queda algún recuerdo de la familia Andrew en la estancia?
-Mariela Bessone, comunicadora de la institución, me transmitió que hay anotaciones de los Andrew y fotos en lo que se llama libro copiador, pero están sin acceso al público. En el Archivo Histórico Municipal hay fotos de la familia, de Edgard y de la casa del capataz, que era la que usaban de vivienda.
N. Ch. Redacción Puntal

