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Para qué sirven los datos de un censo

Población, trabajo, estudios, ocupación, tipo de vivienda, fuentes de energía, conexión a los servicios básicos, son algunas de las cuestiones en las que indaga un censo nacional como el que se desarrolló la semana pasada. Ahora bien, ¿qué hace el Estado y las instituciones con toda esa información?

Desde hace unas semanas todos nos hemos convertido en expertos “opinologos” de censos, desde la modalidad, pasando por la designación de feriado nacional, hasta el diseño del cuestionario. Muchas personas en 2010 no eran jefes o jefas de hogar y hoy lo son, tuvieron que sentarse a responder el cuestionario de unas 60 preguntas de manera virtual o contestarlas junto con el censista. Después de eso escuchamos comentarios cómo, qué fin tiene la pregunta de si trabajé una hora la semana pasada, o (aunque parezca raro) muchas personas se preguntaban qué le importa al Indec si duermo en una habitación o en un living, entre otros cuestionamientos.

¿Para qué sirven los resultados?

Los resultados nos permitirán conocer las principales características demográficas y socioeconómicas de la población que reside en el territorio nacional y sus condiciones habitacionales. Además, será clave para saber cómo cambió la estructura de la población en la última década.

La información estadística que surge a partir del operativo sirve para diseñar políticas públicas esenciales en diversos ámbitos. También la utilizan las personas y empresas para investigar, planificar y llevar adelante proyectos basados en información oficial.

Según Indec los datos de un censo se usan principalmente para cuatro funciones principales; a saber; son un insumo básico para la formulación, ejecución y evaluación de políticas sociales y para la asignación de las partidas presupuestarias que recibirá cada provincia; sirven para establecer el número de representantes ante las legislaturas: nacional, provincial y municipal (esto último tiene que ver a nivel nacional con la composición de la Cámara de Diputados que tiene representantes por provincias en proporción a su cantidad de habitantes), además los datos de un censo permiten cubrir las necesidades de información, actores sociales y entidades representativas, y también son una fuente de información para la investigación científica en el área de las ciencias sociales y comparación de datos en el nivel nacional e internacional.

Representantes

Los totales de población de cada jurisdicción política -territorial y administrativa- permiten establecer el número de diputados que corresponde a cada provincia, según lo establece la Constitución Nacional (Artículos 45 y 47 - 2º Parte del Capítulo 1º). De la misma manera, en cada jurisdicción provincial, permite establecer el número de los representantes del pueblo ante sus legislaturas.

Actualmente la Cámara de Diputados tiene una conformación según los resultados del Censo Nacional de 1980. Según chequeado.com la ley que respalda esta conformación es de 1983, la “Ley Bignone”, que fijaba 254 diputados, y luego se sumaron 3 más en 1991 cuando Tierra del Fuego se provincializó. La ley designa un diputado cada 161 mil habitantes o fracción mayor de 80.500 y además cuenta con dos reglas más que compensan; a saber: sumarle a ese número tres diputados más para todas las provincias independientemente de su población, y establecer aparte un doble “piso” que asegura al menos cinco diputados para todos los distritos (lo que beneficia a los que las cuenta les da menos) y que asegura que ninguno tenga un número inferior al que tenía en el período democrático interrumpido en 1976 (cláusula de no regresividad representacional, o “nunca menos”).

Presupuesto

Los resultados de los censos son insumos básicos para establecer las partidas presupuestarias que le corresponden a cada provincia, formular políticas y administrar programas en esferas como la educación; la alfabetización; el empleo y los recursos humanos; la planificación de la familia; la vivienda; el desarrollo urbano y rural; la planificación del transporte y la red vial; la urbanización y el bienestar social. Permite asimismo estimar la población con necesidades básicas insatisfechas (NBI) y son la base a partir de la cual se realizan las proyecciones de población.

Mercado

El Censo tiene aplicaciones importantes para los particulares y las instituciones comerciales, industriales y laborales. Para lograr estimaciones de la demanda de una variedad cada vez mayor de bienes y servicios entre los consumidores es preciso contar con información acerca de la magnitud de la población en diversas zonas, su distribución por edad y sexo. Estas características influyen sobre la demanda de viviendas, muebles, alimentos, vestido, servicios de recreo, atención médica, etc. Además la existencia a nivel local de mano de obra para la producción y distribución de los bienes y servicios puede ser importante cuando se ha de decidir el emplazamiento y la organización de las empresas.

Investigación

Sus datos son esenciales para el análisis, evaluación científica y la comparación regional y mundial: la composición de la población; el crecimiento pasado y previsto de la misma; cambios en la distribución de la población urbana y rural; la evolución por sexo y edad de la estructura de la población; las diferencias de la fecundidad, las características de las migraciones, etc.

¿Cuál es la diferencia con la Encuesta Permanente de Hogares (EPH)?

La EPH es un programa nacional de producción sistemática y permanente de indicadores sociales que lleva a cabo el Indec, que permite conocer las características sociodemográficas y socioeconómicas de la población. Según el Instituto, los datos obtenidos en esta encuesta se proporcionan regularmente, entre otros resultados, las tasas oficiales de empleo, desocupación, subocupación y pobreza.

La principal diferencia de una encuesta con un censo es la representatividad de la muestra, en una encuesta solo selecciona una parte o muestra representativa de la población total, mientras que un censo es un método de recopilación de datos que involucra a toda la población. Por eso las encuestas se hacen de manera más frecuente ya que demandan menos costos y menor logística.

Por otro lado, cuando se realizan encuestas se generan una menor cantidad de datos para procesar, en comparación con un censo, donde se ven representados datos de toda la población a detalle. Por eso los Estados lo realizan para conocer a fondo las características de la población nacional.

Los resultados del Censo permitirán generar el marco muestral maestro para la producción de las estadísticas de la próxima década, que incluye el diseño de encuestas específicas y la actualización de indicadores demográficos, sociales y económicos. La información censal también aportará los datos necesarios para realizar proyecciones y estimaciones de la población en la Argentina.

Por Fernanda Bireni