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Preocupación en los centros comunitarios ante la falta de artículos escolares

Muchos hicieron colectas de guardapolvos, lápices y mochilas, pero las donaciones fueron muy bajas y muchos chicos no tienen elementos para empezar las clases

Ante la llegada de las clases muchos centros comunitarios y organizaciones territoriales lanzaron sus campañas para juntar útiles escolares y guardapolvos pensando en las niñas y los niños de sectores más vulnerados que no cuentan con recursos para afrontar la compra de la canasta. Numerosas colectas se iniciaron en toda la ciudad y el saldo fue similar en todos los barrios: las donaciones fueron muy pobres y hay preocupación por cómo volver a las aulas.

De este modo, el duro pasar económico, producto de la pandemia del Covid-19 y su impacto en la actividad laboral de los ciudadanos, no sólo se observa en los barrios periféricos, sino que también lo hace en las familias de clase media. Aquellos que normalmente colaboraban con los útiles sobrantes del año pasado ahora los reciclan para retomar las clases presenciales y quienes compraban de más para sus hijos, y así poder donar, recortaron los gastos.

Ante este escenario, los bolsones que se entregaron a los pibes de los barrios fueron muy reducidos, muchas organizaciones se concentraron en los alumnos que iniciaron esta semana, aunque lo que brindaron fue poco. Hoy comienzan varios chicos en el nivel secundario y ya evalúan cómo ayudar a los que inician el lunes con una nueva burbuja.

Pese a la lamentable realidad, los centros comunitarios mantienen la búsqueda y siguen con la colecta. De hecho, algunos de ellos como los miembros del merendero “Rayito de Sol”, en barrio Alberdi (sobre el pasaje Mestre) participarán de un encuentro de motoqueros en la jornada de mañana, donde la colaboración para la entrada al evento será un artículo escolar.

“En el anfiteatro griego, sobre la costanera norte del río, acompañaremos la Gran Expo moto, organizada por los Duques del Asfalto, con la entrada que será un alimento no perecedero o útiles escolares”, comentó Analía Ramón, coordinadora del centro comunitario, y explicó que la convocatoria se realizará desde las 10 y hasta las 20 hs.

“Estamos pasando por una situación complicada, porque tenemos muchos casos graves de chicos que no tienen sus útiles o el delantal, es preocupante que el Estado no se haga cargo de esta situación”, indicó Analía, que también solicitó la donación de zapatillas, “para que los chicos puedan empezar las clases como se debe”, aseguró.

Por su parte, Sonia Ocampo, del centro cultural Santiago Maldonado (Fray Cardarelli 27, barrio Alberdi), comentóque continúan con la colecta de útiles ante la baja colaboración de la ciudadanía. Quienes quieran aportar su donación pueden contactarse con los coordinadores del centro al 358-4360248 o a través de las redes del espacio.

“Nosotros no escapamos de la realidad, está muy flojo y por eso seguimos haciendo difusión para que nos ayuden”, comentó Ocampo en diálogo con Puntal, y señaló: “Muchos apenas tienen para sus hijos y no pueden colaborar, aunque es necesaria más empatía y que los vecinos acompañen más a los que menos tienen”.

Finalmente, Patricia García, del grupo Los Orillas, destacó: “Este año fue muy particular, porque siempre empezamos con la campaña a fines de enero o principio s de enero, y mucha gente nos ayuda con artículos escolares y hasta mochilas, guardapolvos de diferentes talles, pero este año no recibimos prácticamente nada”.

Señaló que sólo recibieron algunos cuadernos y lápices a reutilizar, “pudimos armar pequeños módulos, por lo que tuvimos que hablar con las madres que pedían alguna mano así al dinero de la asignación universal lo destinan para alimentos, llevando lo básico de útiles a la escuela”, indicó.

García señaló que muchos alumnos comenzaron con lo poco que tenían y a otros chicos ni los han mandado a la escuela en la semana por no tener los útiles. “Preparamos a los chicos que iniciaron esta semana y estamos armando los bolsones para los niños que comienzan en la burbuja del lunes, con lo grueso de la primaria”, dijo, y sostuvo que con los niños del jardín tuvieron situaciones similares, considerando que muchos no tenían el guardapolvo o la tacita para merendar.