Charlas y capacitaciones, ejes para la contención de trabajadoras sexuales
Lorena Rocha, referente del colectivo que nuclea a quienes se encuentran en el rubro, destacó como fundamental una ayuda del sector privado y el aporte del Estado en acciones de reinserción laboral
Ante manifestaciones de organizaciones sociales sobre el aumento del trabajo sexual en Río Cuarto, desde el colectivo que nuclea a estas trabajadoras coinciden en un incremento de mujeres en las calles por la crisis económica y destacan las acciones que se realizan para darles contención. Charlas con profesionales, talleres en oficios y acciones sociales son algunas de las propuestas que esta ONG está llevando adelante.
Lorena Rocha es referente del Colectivo de Trabajadoras Sexuales de Río Cuarto y, en diálogo con Puntal, no sólo que alertó sobre un incremento en el número de personas en la actividad, sino que también resaltó que desde la organización buscan darles una respuesta a sus necesidades.
“Desde el colectivo tratamos de encontrar soluciones para las trabajadoras, por eso articulamos con otras organizaciones y con el Municipio”, explicó Rocha, quien precisó que el conjunto de trabajadoras sexuales ha aumentado “debido a que volvieron las que se habían retirado, las mujeres de entre 40 y 50 años, de familia, que tuvieron que volver al trabajo porque la crisis afectó mucho al colectivo”.
- ¿Sobre qué ejes consideraron fundamental trabajar desde el colectivo?
- Lo primero que definimos fue trabajar sobre la persona, sobre poder valorarnos a nosotras mismas y tener conciencia de que podemos hacer cosas más allá del trabajo sexual, en lo laboral y lo personal. Estamos haciendo cursos de formación en oficios para que las chicas tengan una experiencia para salir adelante.
- ¿Qué tipo de talleres realizaron?
- Hemos hecho de panadería, de cocina saludable, huerta, charlas con psicólogos, con médicos sobre la importancia del cuidado de la salud, sobre el uso de preservativos, campañas de vacunación, incluso actividades sociales con la gente del barrio.
Rocha sostuvo que quienes se encuentran en el trabajo sexual tienen “una prostitución de carencia”. “Somos personas que vivimos el día a día, no es que tenemos grandes cosas materiales por más que estemos bien, es una prostitución decadente, se sobrevive al otro día, no se tiene un futuro”, puntualizó.
Del mismo modo, consideró que no reciben acompañamiento de fondo desde ningún espacio: “Nadie se preocupó de lo que es la prostitución en general, no se entregaron herramientas fuertes para poder sacarlas de las calles”, indicó.
Más medidas
Este fin de semana se publicó en Puntal un informe sobre el aumento del trabajo sexual, con el agravante de que había muchas mujeres que se iniciaban en la actividad. La crisis económica afecta a todos por igual, a quienes tienen trabajo formal e informal, pero para aquellos que no mantienen una seguridad financiera la dificultad para llegar a fin de mes se hace mayor, más cuando no hay acciones de real contención.
Consultada sobre las medidas tomadas años atrás con la prohibición de los avisos clasificados en medios gráficos y el cierre de las whiskerías, Rocha señaló que fueron acciones que afectaron en gran medida al colectivo por no considerar la actividad que realizan como un trabajo: “Siendo que es uno de los trabajos más viejos; no hablamos de nada desconocido, es algo que no se visibiliza y desde el colectivo tratamos de que se revea esto y a nuestras compañeras poder decirles que tienen un futuro, algo para dejarles a nuestras hijas e hijos”.
- ¿Este futuro que se plantean sería fuera del trabajo sexual?
- Exactamente, nuestro colectivo es de trabajadoras porque están trabajando, pero en una prostitución empobrecida. Ellas tienen ganas de sobrevivir, pero como sociedad debemos ayudarlas.
- ¿Consideran que hay una estigmatización de la sociedad a la hora de pedir trabajo?
- Sí, pero pienso que no debería influir, tenemos que tener en cuenta que la persona se quiere reinsertar en la sociedad. El modo de hacerlo es sin juzgar, aportando un granito de arena necesario para poder superarnos en la vida como personas.
- ¿Es clave el aporte del sector privado?
- Sí, de todos, pero en especial del Estado, que debe acompañar al colectivo, que es muy vulnerado, pero a la vez visible ante la sociedad. Por esto, nosotros hacemos actividades de acompañamiento social a las familias que dependen de este trabajo, por ahora a 30 y esperamos poder ayudar a más. Siempre pensando en que puedan salir de ahí, que se haga una actividad de contención.
Rocha manifestó que desde el colectivo tienen previsto para el 2020 la instalación de un comedor comunitario en barrio Alberdi: “Para las compañeras que trabajan en el sector y estamos contactando a Amar nacional para la instalación de una sede en Río Cuarto”, comentó la referente.
Por otra parte, mencionó que algunas de sus compañeras ya se encuentran trabajando en el sector privado: “Con empresas que pudieron entender el mensaje que damos y con compañeras que comprendieron que el trabajo sexual tiene que ser un mal tránsito en la vida que debemos superar, a nadie le gusta ser prostituta”, recalcó.