Fotos llenas de simbolismos que generan debate dentro del radicalismo
Las corrientes internas dentro de la Unión Cívica Radical ya se parecen más a grandes olas que van para todos lados que a líneas de pensamiento distintas de cara a las próximas elecciones a gobernador del 2023.
Mientras un sector del centenario partido reclama a gritos la definición de Rodrigo de Loredo para conformar una lista propia y de esta manera “sacarlos del incómodo compromiso de tener que militar una campaña para Luis Juez”, según le manifestó un correligionario de Córdoba Capital al Chasqui.
Otro sector aún piensa que “la frágil estructura propia del exintendente de la ciudad de Córdoba es la oportunidad que tenemos para llegar al próximo gobierno con mayoría dentro del armado de la lista de Juntos por el Cambio, aunque la misma sea encabezada por el propio Juez que no es de la UCR”, textual de un correligionario muy cercano al presidente del partido a nivel provincial.
Esas dos vertientes de pensamiento quedaron muy preocupadas luego de una serie de actividades realizadas este fin de semana por quien parece será su principal rival en las próximas elecciones, el intendente de Córdoba Capital, Martín Llaryora.
Llaryora visitó Marcos Juárez, donde se reunió con el equipo de la candidata de Hacemos por Córdoba para las elecciones del próximo 11 de septiembre, Verónica Crescente, quien irá por la victoria en un distrito clave para la simbología de Juntos por el Cambio.
Además, el intendente capitalino visitó las localidades de Monte Maíz, Canals y Bell Ville.
Precisamente, en esta última actividad se lo vio caminando junto al intendente local Carlos Briner, nada más y nada menos que el intendente radical que mejor mide en su territorio y uno de los más reaccionarios a acompañar tanto a Luis Juez como al propio Rodrigo de Loredo.
Además de la foto, la que “parece la de una fórmula a gobernador y vice”, según marcaron desde el propio radicalismo, se sumó una conferencia de prensa en conjunto en la que a ambos se los vio verdaderamente cómodos.
Para seguir abonando estas teorías, Llaryora cerró el domingo con la inauguración de un imponente Centro Cultural en barrio Guiñazú de la ciudad de Córdoba Capital, donde se lo vio acompañado por otra intendenta radical, en este caso la de Estación Juárez Celman, Myrian Prunotto.
Estas fotos generaron el debate dentro de la UCR, que aún no se olvida de la visita de Martín Lousteau y Emiliano Yacobitti al gobernador Juan Scharetti hace apenas algunos días.
“El rumor de una conformación de un frente integrador entre Hacemos por Córdoba y un sector de la UCR a nivel nacional que se replique a nivel provincial es cada vez más fuerte y eso pone cada vez más nervioso a un sector del radicalismo que piensa que es imposible luchar contra eso en las próximas elecciones”, le contó al Chasqui un viejo conocedor de las internas de la Unión Cívica Radical.
Escudero, el cebador
El pasado miércoles vecinos de Las Higueras organizaron una marcha al frente de la Municipalidad local para pedir por mayor seguridad en la localidad.
La intención de los vecinos era demostrarle su malestar al intendente Alberto Escudero, a quien acusan de inacción ante los crecientes hechos de inseguridad que se están generando en la vecina población de nuestra ciudad.
En el momento de mayor convocatoria de la marcha, el propio Escudero salió de la municipalidad a hablar con los vecinos y dejó a más de uno con la boca abierta.
Escudero se plantó ante los manifestantes y les regaló un mate con una yerbera con las inscripciones de la Municipalidad de Las Higueras.
“La verdad es que no sabemos qué nos quiso decir el intendente, si nos dio un regalo como gesto de buena voluntad o fue una indirecta para decirnos que nos vayamos a tomar mate a casa y no lo molestemos en la municipalidad”, le dijo uno de los manifestantes al Chasqui.
“Lo que queremos es que se ocupe de la cantidad de problemas que tenemos, del mate nos ocupamos nosotros”, finalizó la habitante de Las Higueras.

