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Chasqui: la mejor recopilación, con lo más picante de la semana

A 120 días de las elecciones locales, ¿cuándo se tratará el tema del "narcotest" en Río Cuarto?

En nuestra ciudad hay temas que parecen ser prohibidos para los dirigentes políticos que llevan adelante la conducción de Río Cuarto. Se trata de esas cosas que no se hablan o se murmullan en los pasillos a media voz para no tener que expresarse públicamente.

Uno de esos temas tabú en nuestra ciudad es nada más y nada menos que la lucha contra la drogadicción, un flagelo transversal a gran parte de la sociedad que necesita señales claras por parte de los diferentes estratos del gobierno para poder combatirlo.

Implementación

Uno de los puntos más importantes que tuvo la campaña a gobernador de Martín Llaryora fue la implementación del “narcotest”, una ordenanza que impulsó en la ciudad de Córdoba y que ahora llevó al gobierno provincial por la que obliga a los dirigentes que quieran asumir algún cargo público a realizarse el test que determine que no consumen ninguna sustancia prohibida.

Si bien la medida generó grandes críticas por parte de la oposición, el proyecto fue aprobado y el propio Llaryora fue uno de los primeros en realizarse el test para demostrar que no tiene problemas de adicciones.

Dar el ejemplo

El argumento de Llaryora y su equipo a la hora de impulsar esta medida fue claro: “Para luchar contra este flagelo, que es la droga, hay que empezar dando el ejemplo por casa y cualquier dirigente que tenga problemas de consumo no está capacitado para dar la batalla contra el narcotráfico”.

Miran para el costado

Lo llamativo en nuestra ciudad es que sistemáticamente, desde que Llaryora logró centralidad política, se vienen adhiriendo a todas las medidas y los planes de gobierno que se toman en Córdoba capital primero y en la provincia después, pero a la hora de hablar del “narcotest” y la lucha contra la droga funcionarios del gobierno municipal y sobre todo los concejales de todas las fuerzas políticas de la ciudad miran para el costado y se alejan silbando bajito de los focos de discusión.

No quedan dudas de que el flagelo de las drogas es una de las batallas más importantes que tenemos por delante como sociedad y, en épocas de profunda crisis económica y social como las que nos toca transitar, es un problema que irá profundizándose sistemáticamente día a día.

Hay que dar el debate

Necesitamos como sociedad dar este debate y que nuestros dirigentes se pongan a trabajar en serio para solucionar este gran problema.

Sería muy bueno para todos que de una vez por todas el Concejo Deliberante de Río Cuarto trabaje de manera consciente sobre este problema y un gran punto de partida sería predicar con el ejemplo, sancionando la implementación del “narcotest” para que todos los concejales y el resto de los dirigentes políticos de la ciudad se sometan a un test que demuestre que están en condiciones de encabezar la lucha contra la droga en la ciudad.

Gesto político

Ycomo gesto político de cara a la sociedad riocuartense sería ideal que los actuales funcionarios, antes de irse de sus cargos, se lo hicieran, como así también los precandidatos a intendente y también aquellos dirigentes que aspiren a ocupar un cargo público en las elecciones municipales, así como ellos presentan todos los años sus declaraciones juradas, en clara señal de transparencia.

Como dice un viejo refrán popular: “El ejemplo comienza por casa”.

Uno de esos temas tabú en nuestra ciudad es nada más y nada menos que la lucha contra la drogadicción, un flagelo transversal a la sociedad.

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