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"En Río Cuarto, iniciaremos libres de chicharrita la próxima campaña"

Ulises Gerardo, agrónomo e investigador, adelantó que la nueva campaña en la zona de Río Cuarto comenzará libre de chicharrita porque entre la primera helada y el comienzo de las labores hay una ventana en la que no habrá plantas de maíz vivo en la región

“El frío puede influir en la población de chicharritas, pero más relevante aún es la falta de alimentación. No hay que pensar que la va a matar el frío, la va a matar el hambre. Si no hay maíz, no se reproduce ni puede alimentarse”, sintetizó el agrónomo, investigador y docente de Zoología Agrícola, Ulises Gerardo, a Tranquera Abierta con respecto “al cisne negro” del ciclo maicero.

El experto adelantó que la nueva campaña en la zona de Río Cuarto comenzará libre de chicharrita porque entre la primera helada y el comienzo de las labores hay una ventana en la que no habrá plantas de maíz vivo en la región.

Gerardo remarcó que lo fundamental para el próximo ciclo “es romper el puente verde”. A eso le sumó la necesidad de contar con curasemillas, para lo cual “ya hay anuncios de muchos semilleros de que duplicarán la dosis de curasemilla que tenían en sus híbridos”. El agrónomo remarcó que “la recomendación es que nunca lo haga el productor a eso, porque hay híbridos que no toleran el recurado”. En tercer lugar, si hay chicharrita en estado vegetativo, que se advierte con monitoreo, hay que aplicar insecticida foliar. Por último, para lo cual debe haber una estrategia zonal, es evitar la siembra escalonada de los productores y así cortar el puente verde.

Gerardo remarcó que “ni la bibliografía, ni los especialistas pudieron anticipar qué iba a pasar porque nunca hubo 40 chicharritas por planta como este año; y hubo lotes con 70 chicharritas por planta; algo inmanejable”.

¿Por qué pasó?

Hay cuatro factores fundamentales que explican la explosión de chicharritas. Primero que los últimos inviernos fueron bastante benignos, con temperaturas por encima de lo normal principalmente donde la chicharrita es endémica y aun hasta el norte de Córdoba. En el norte de Santa Fe, por ejemplo, hubo inviernos de esas características también y como se siembra maíz muy temprano para los tambos, permitió que haya maíz todo el año en forma escalonada: el tambero, el temprano, el tardío y las plantas guachas. Tener maíz todo el año es terrible para esto porque la chicharrita come y se reproduce en el maíz. Y puede vivir hasta 100 días, pero en promedio unos 70 u 80 días y con maíz disponible hay generación tras generación. Se suma otro elemento que son las corrientes de vientos cálidos ascendentes, que comunmente llamamos soplete y que la distribuye a muchos kilómetros. Pasó algo similar con el pulgón amarillo del sorgo cuando llegó a la zona de Río Cuarto. Pensemos que el pulgón puede viajar con esas condiciones hasta mil kilómetros y la chicharrita, unos 500 kilómetros. Sin esas condiciones, la chicharrita puede trasladarse 20 kilómetros diarios.

¿Dónde estuvo lo peor?

El daño bien marcado se da desde el norte del país hasta la ruta 19, entre Córdoba y San Francisco. Ahí hay pérdidas terribles de rendimiento. Desde esa línea, bajando unos 40 kilómetros, si bien hay lotes con alto daño, empieza a atenuarse porque llegó más tarde. Y por último hay una línea de Río Tercero hacia el sur, en donde si bien hay presencia de chicharrita y algunas plantas rojizas en los lotes, el golpe de calor fue lo peor para el maíz, que se entregó antes y en donde posiblemente la chicharrita haya colaborado en tener una planta menos vigorosa. La problemática de este año es que explotó y hubo mucha población. Pero nosotros vamos a arrancar la próxima campaña libre de chicharrita. Pensemos que en general heló el 10 de mayo; al 10 de agosto son 90 días en los que no hay maíz disponible porque las plantas guachas se helaron, y lo que no se trilló, se secó. En ese tiempo, toda la chicharrita se murió.