Para todas las disciplinas y rubros en general, este año ha sido, no sólo atípico, sino también olvidable, en el que los objetivos y las metas propuestos quedaron absolutamente postergados.
No obstante, pensando en el regreso y el retorno de varias disciplinas, con el rigor protocolar que esto tiene hoy, hace que pensemos con optimismo, al menos, el tiempo que toca transitar. El básquet es fiel reflejo de la esperanza y la preparación comienza a asomar y de a poco salir del ostracismo en la que se vio hasta hace una semana.
Javier Brasca es el presidente de la Subcomisión de Básquet de Estudiantes y en exclusiva para Puntal analiza lo que fue este tiempo tan especial sin activdad y los objetivos que se vienen a futuro:
“Esto se da a nivel municipal. El COE Regional nos había otorgado el permiso una semana antes de que empezara la fase uno y ya habían empezado algunos clubes. Nosotros quisimos esperar un poco y ahora que ya volvimos de fase estamos más tranquilos. Arrancamos el miércoles con todos los protocolos que habían armado los profes Lucía Pispieiro, Candela Ruffino, Aldana Ontiveros y Pelo Ávila con actividades en el club de gimnasio y calistenia, que son las que están habilitadas, para que los chicos vuelvan a los lugares cerrados”.
-En líneas generales y a pesar de la obviedad, ¿cómo ha sido el año para ustedes?
-El año es totalmente negativo, lo que tratamos de hacer desde la dirigencia y el apoyo del club es mantener la cantidad de chicos que teníamos y tratar de que ellos no dejaran de jugar al básquet, de que sigan en la familia de Estudiantes. Todo eso, con el Zoom y los entrenamientos, se pudo lograr, las corridas en el río o ambientes abiertos y tratar de que los chicos se queden en el club. La parte económica influyó mucho en todo esto, se perdieron sponsors, los recursos que teníamos nosotros como subcomisión que dependemos mucho de que el fútbol funcione, porque teníamos algunos encargados de las cantinas también. Eso era un recurso que nos venía muy bien para pagar todo el gasto del básquet y sobre todo porque nosotros tenemos un compromiso, con la colocación de un piso nuevo en la cancha que no lo pudimos estrenar. Esta semana que empezó la actividad los chicos se encontraron con un piso nuevo, donde no ha sido picada la pelota todavía y tampoco la podrán picar, ese es el problema.
-Imagino que en todo esto el rol de los padres, madres y familia en general es fundamental para tratar de que los chicos y chicas sigan en el club.
-Esto si no tenés un grupo de padres que siga apoyando es muy difícil. Gracias a Dios tenemos un grupo de padres fantástico que siguen aportando la cuota social, hicimos un par de eventos para recaudar fondos en los que fuimos apoyados y es fundamental en el club. Ellos mismos nos pidieron que volviéramos cuando se dio la habilitación de fase uno, de volver a la actividad y que hiciéramos lo necesario para eso. Por una cuestión de que veían a los chicos con un desinterés para los entrenamientos y accedimos todo a pedido de ellos. Esto quiere decir mucho, que te den el permiso de que el chico vuelva al club que no es poco, porque hay todavía muchos contagios. Para eso hay que firmar una declaración jurada, ahí se ve el compromiso del padre con el club y gracias a Dios me tengo que sacar el sombrero con los padres que tenemos en la Subcomisión de Básquet y los que son allegados al deporte.
-Pensando en el torneo Asociativo y la Liga Provincial, pareciera que no tendremos competencia.
-Me parece que sobre ese tema ya hay un no escrito. Nosotros teníamos una invitación especial para jugar un tres por tres que iba a ser en San Luis ahora en octubre, pero se suspendió y podría hacerse más adelante, es el mismo que jugamos el año pasado por invitación de la CABB. Estábamos esperando el permiso para ejecutar entrenamientos con pelota, que eso te lo otorga la CABB por el hecho de participar de alguna competencia nacional, pero está todo caído. A nivel local no creo que pueda haber alguna actividad más que un tres por tres, me parece que no va a haber nada, habrá que pensar en el año que viene siempre y cuando esto mejore y vuelva algo de normalidad. Si no, me parece que el año que viene seguirá igual.
-Y para el año que viene faltan tres meses y la situación pareciera no mejorar mucho.
-Esto se ve en todos los deportes también, todo está por verse. De hecho el fútbol puede organizar porque las empresas televisivas son las que aprietan un poco para que pueda empezar el futbol. El básquet no tiene esa suerte y más a nivel local, calcula que si no hay un permiso a nivel nacional, lo que pueda pasar acá se hace imposible.
-En términos dirigenciales, ¿cuánto han aprendido ustedes con toda esta situación?
-Nosotros como dirigentes tuvimos que aprender todo. Es muy fácil cuando vos tenés la actividad desarrollada y tenés el sponsor y competencia, cuando no tenés la actividad empieza lo malo. Nosotros empezamos a trabajar en diferentes sectores del club, donde hicimos proyectos que los ejecutamos con dos o tres personas porque no se podía estar con tanta gente. La cancha se terminó justo cuando empezaba la cuarentena en marzo y fuimos tres padres a pintar el escudo grande, hicimos algunas modificaciones, siempre entre dos o tres, y aprendimos un poco más a ser dirigentes de adentro y con escasos recursos. Esperemos ahora si se puede mover un poco más, porque hay un par de proyectos que los empezamos antes de la pandemia y queremos terminarlos. Uno es un gimnasio debajo de la tribuna alta, donde los chicos iban a hacer un precalentamiento antes de ir a la cancha, para sacarle un poco de horas a lo que es el mismo lugar; también está la idea de hacer un playón, tenemos la autorización del presidente para hacerlo al aire libre. Buscamos los recursos para poder proyectar eso.
-Si bien hace tiempo que no se invierte en jugadores foráneos, será para todos los clubes apostar a los chicos de la ciudad ante este contexto.
-Sí, acá en Río Cuarto en los últimos años nadie apostó a un jugador de afuera, el último fue Banda Norte. Todo es a nivel local, Sampacho puede tener alguna que otra aspiración. Acá en Río Cuarto son todos locales y se apuesta al semillero, nosotros siempre pregonamos jugar todo lo que estaba a nuestro alcance, el año pasado volvimos a jugar la Liga Provincial después de seis años y este año iba a ser lo mismo con chicos U-17 que pasaron a U-19 y con proyección a jugar algo más. Siempre les damos la proyección a los chicos para que jueguen en el club, es nuestra idea, de que los chicos jueguen y se diviertan.
Javier Albarracín. Redacción Puntal

