“El paradigma de la virtualidad nos dice que es totalmente seguro. De hecho, tenemos la plata en el banco donde el Estado no te deja opción: todo hay que hacerlo desde la virtualidad. Y por otra parte, de manera absolutamente voluntaria, nos aferramos a aplicaciones que nos dicen qué tenemos que hacer, cuántos vasos de agua tomar, etcétera. Y el Estado tiene una gran responsabilidad en mandarnos compulsivamente al mundo virtual, pero no la asume ni en la investigación de los casos de inseguridad virtual ni tampoco en un rol fundamental que tiene, que es, que a la hora de votar nos mandan con lápiz y papel. Entonces es ahí en donde se quiebra todo el paradigma de la seguridad virtual”.
Ciberdelitos: para la Defensoría, "el principal responsable es el Estado"
El ombudsman riocuartense, Ismael Rins, consideró que existe un fomento compulsivo hacia lo virtual que en contrapartida no ofrece garantías frente a delitos propiciados por la inseguridad digital. Aumentan las denuncias por estafa

