Desde hoy, durante todos los martes del agosto, a las 21hs. en el C.C. Leonardo Favio, el ciclo de Cine por la Diversidad proyectará películas que revelan la otra cara del deporte. Entrada gratuita.

La mayoría de las veces el deporte se ha asociado al cine documental justificado por el hecho de ser el formato más repetido. Las películas documentales sobre los Juegos Olímpicos son la mejor muestra de ello. Sin embargo antes incluso del cinematógrafo, las primeras imágenes deportivas están asociadas a los experimentos fotográficos de carácter científico realizados en 1873 por el británico Eadweard Muybridge, que analizando objetos en movimiento mediante la descomposición en imágenes sucesivas fotografió movimientos que nunca habían sido visto hasta entonces. Entre ellos destacó la serie de fotografías de un caballo al galope, posteriormente aplicaría esta técnica al movimiento humano tomando como referente a gimnastas. Basándose en el invento de Muybridge la biomecánica deportiva actual sigue usando este sistema a través de la denominada “fotogrametría” para la filmación de movimientos rápidos o de tipo balístico con cámaras de cine de alta velocidad para su posterior análisis cinemático bi y tridimensional en laboratorio.

A medida que se va consolidando el cine, el deporte empezará a formar parte de innumerables tramas argumentales. El rol de un deportista (boxeador, piloto de carreras, futbolista, entre otros) ha sido y sigue siendo el motor para historias de ficción. En la selección de películas para agosto, los directores han puesto la narración al servicio no sólo del deporte sino también de la competición y la cara oculta del éxito deportivo.

Hoy. EL LUCHADOR de Darren Aronofsky (EEUU/ 2008)

En los 80, Randy The Ram Robinson (Mickey Rourke) fue un profesional de la lucha libre. 20 años después se arrastra por cuadriláteros de tercera categoría. Cuando sufre un ataque al corazón en medio de un torneo y debe retirarse, Randy intenta acercarse a la hija que abandonó (Evan Rachel Wood), mientras trata de superar su soledad con una stripper (Marisa Tomei). Darren Aronofsky vuelve a crear un drama desgarrador con unos recursos limitadísimos, demostrando una vez más que es uno de los realizadores más completos y en forma del panorama actual. A esto se le suma el trabajo de Rourke que consigue una genial interpretación construida desde las entrañas.

Martes 13. BLUE CHIPS (Todo por ganar) de William Friedkin (EEUU/ 1994)

El entrenador de baloncesto Pete Bell se encuentra en una delicada situación debido a la mala racha de resultados que atraviesa su equipo. Además, las estrellas de este deporte prefieren fichar por otros conjuntos antes que el de Bell porque les pagan en secreto, aunque lo prohíba el reglamento universitario. Ante la gran presión a la que está sometido, Bell decide quebrantar las normas y contratar nuevos talentos a cambio de algunas compensaciones económicas. Su equipo empieza a ganar, pero el entrenador no tiene la conciencia tranquila.

Martes 20. ÍCARO de Bryan Fogel (EEUU/ 2017)

El escritor, director de Jewtopia (2012) y apasionado ciclista amateur, Bryan Fogel, decidió debutar como documentalista gonzo con una película acerca del efecto de los esteroides en el rendimiento atlético humano, usándose a sí mismo como conejillo de indias, en una evocación del experimento fílmico-gastronómico de Morgan Spurlock, Super Size Me (2004). De esa manera nació Icarus, un trabajo que evoluciona de manera inesperada, espontánea, indulgente y fascinante, a pesar de ser relativamente caótico, desarticulado y oportunista.

Martes 27. BEAUTIFUL BOXER de Ekachai Uekrongtham (Tailandia / 2003)

Desde su infancia, Parinya (Asanee Suwan) se ha sentido una mujer atrapada en un cuerpo masculino. Pese a todo, el camino que decide seguir para hacerse respetar y conseguir el dinero necesario para cambiarse de sexo es, cuanto menos, peculiar: se convierte en uno de los más poderosos luchadores de Muay Thai (kickboxing thailandés) del país, aunque sus combates rozan, en ocasiones, el espectáculo dantesco.