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Mejora la confianza de los productores pero preocupa La Niña

Junto a lo climático, también advierten como posibles dificultades la incertidumbre económica, referida a inflación, tipo de cambio y nivel de actividad. La mayoría cree que tendrá mejor rentabilidad este ciclo.

La confianza de los productores continúa mejorando luego del piso alcanzado en junio de este año, aunque aún está lejos de ser considerada buena. Así lo explica el habitual informe que elabora la Universidad Austral que realiza un amplio relevamiento de opinión y muestra que los niveles de confianza, tanto respecto a la situación presente como la futura, comienzan a parecerse a los del tercer trimestre de 2019, cuando había comenzado a verse el impacto en la confianza generado en el resultado de las elecciones presidenciales.

Sin embargo hay un cúmulo de preocupaciones que afectan a los productores, entre las cuales se destaca la climática. La presencia de La Niña inquieta porque el déficit hídrico ya se hizo notar con intensidad en la primavera y los pronósticos adelantan que continuará así en verano. “Eso no quiere decir que no vaya a llover, sino que hay muchas probabilidades de que los acumulados finalmente sean menores a los históricos”, explicó Cintia Fernández, del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

Lo cierto es que en el estudio de la Austral, un driver importante de esta mejora está vinculado con la proporción de productores que consideran que hoy es un buen momento para realizar inversiones. En este aspecto el índice de noviembre 2020 es el segundo más alto de la serie desde que se computa esta publicación (octubre 2018).

En general, se mantienen las condiciones que se habían observado en septiembre, donde una brecha cambiaria elevada, la poca atractividad de las colocaciones en pesos, sumada a la recuperación de la rentabilidad (aumento de los precios) y las bajas tasas de interés en términos reales, hace que muchos productores empiecen a considerar con buenos ojos la posibilidad de capitalizarse haciendo inversiones en activo fijo.

https://twitter.com/australrosario/status/1333807669463937024

También es importante la recuperación de la confianza para los próximos cinco años donde por primera vez desde noviembre 2019 el índice está por encima de los 100 puntos, dado que un 52% de los productores pronostican buenos tiempos para el sector.

El clima continúa siendo una seria preocupación para los productores en esta etapa del año. El 70% de los productores manifiesta ver condiciones muy o algo secas en su zona, mientras que apenas un 30% ve condiciones normales o de buena humedad.

Córdoba, Santa fe, Entre Ríos, La Pampa, NEA y NOA son las provincias y regiones que más están sufriendo el impacto de la falta de agua, mientras que la provincia de Buenos Aires está en mejor situación en materia climática. Respecto al relevamiento de septiembre, se observa un empeoramiento en las condiciones, puntualmente en Córdoba, el NEA y la Pampa, con leves mejoras observadas en NOA y Entre Ríos.

Esa situación climática tiene su correlato en menores rendimientos esperados. Si se observan los principales cultivos, en trigo -donde ya se ha iniciado la trilla por lo que hay poco espacio para mejoras- un 63% de los productores esperan tener menores rindes que el año pasado.

Los cultivos de verano recién se están sembrando, pero ante las condiciones secas de partida y viendo los pronósticos, 59% de los productores creen que verán menores rindes en soja, y 56% en el caso de maíz.

Sin embargo, cuando se consulta por los márgenes de ganancia esperados, la mayoría de los productores ve resultados mejores o mucho mejores, o bien iguales a los del año pasado. Un 41% de los productores en soja y un 35% de los productores en maíz, estiman tener márgenes mejores o mucho mejores. Alrededor del 35% de los productores en ambos casos espera márgenes similares a los del año pasado. Esto se explica por la fuerte suba de precios que se observó en los últimos meses, que compensaría la expectativa de menor productividad.

Es levemente diferente la situación en trigo, donde el conjunto de los productores tiene expectativas de márgenes peores o mucho peores que el año pasado (41%). Debemos destacar que venimos de una campaña previa muy buena, tanto en rindes como en precios de trigo.

Preocupaciones

El clima constituye la principal preocupación de los productores agropecuarios (20%) para el próximo año, muy posiblemente condicionado por la situación actual de clima que atraviesan los cultivos. No obstante, todo lo referido a incertidumbre política y económica sigue teniendo un peso importante. La incertidumbre económica, referida a inflación, tipo de cambio y nivel de actividad fue señalada por 14% de los productores, en tanto la incertidumbre política por el 9%. También tienen relevancia otros aspectos que se repiten, tal como el financiamiento y acceso al crédito (8%) y las retenciones y presión impositiva (8%) entre las principales preocupaciones.

Si se compara esta medición con la efectuada noviembre 2019, podemos observar algunos cambios interesantes. En noviembre de 2019, ante un inminente cambio de gobierno, las principales perocupaciones estaban relacionadas con la incertidumbre política (19%), financiamiento y acceso al crédito (17%) y retenciones (17%), mientras que el clima aparecía recién en cuarto lugar (15%). En el 2020 han perdido peso el financiamiento y acceso al crédito las retenciones e incertidumbre política, con un peso preponderante del clima y la incertidumbre macroeconómica, en plenas negociaciones con el FMI y discusión del presupuesto 2021.

Agrupando las preocupaciones por capítulos se observa que se volvió a poner el foco en las variables productivas y políticas, bajando la intensidad de la preocupación por la marcha de la economía y el acceso al crédito.

Por último, al analizar los desafíos para los próximos 5, los productores siguen preocupados por el factor climático con un peso levemente menor que para la próxima campaña. La incertidumbre económica tiene un nivel similar al caso de un año (13%), y se observa que gana peso la incertidumbre política (12%). Otro tema interesante que surge es el de la adopción de tecnología (7%) lo cual refleja el permanente espíritu innovador del productor agropecuario argentino. Estos desafíos muestran un cambio frente a 2019, donde era la inestabilidad política, el financiamiento y las retenciones las principales preocupaciones de los productores a 5 años.