Muchos riocuartenses hicieron ayer su desembarco en el microcentro de la ciudad con el fin de comprar los regalos correspondientes al Día del Padre.
Las calles céntricas eran un hormiguero de gente, en virtud de las flexibilizaciones de los rubros comerciales, en el marco de la cuarentena que se ha establecido a nivel nacional.
La ciudad de Río Cuarto pasó del confinamiento propiamente dicho al distanciamiento social, es decir a una cuarentena con menos restricciones.
Sin embargo, en los últimos días se observó una relajamiento en los riocuartenses en cuanto a las medidas preventivas, lo que obligó a las autoridades municipales a pedir que no se dejen de lado los cuidados.
Mucha gente se agolpó en los ingresos de los comercios locales, que vieron repuntar sus ventas, aunque puertas adentro hicieron pasar a pocos.

