A través de un comunicado, la Fundación Vida, que rige al templo evangélico Misión Vida, negó ser responsable de la rotura de la faja de clausura que le había impuesto el Municipio.
“Fuimos interrumpidos en nuestras actividades por el (ex) Edecom y nos dispusimos amigablemente a favor de la justicia, llegando como conclusión a la clausura de nuestra sede, estableciéndose una faja en nuestros accesos, interrumpiéndonos la continuidad de las mismas. La que luego de unas horas fue retirada por personas y motivos que desconocemos”, señala el texto.
Además, dicen ser víctimas de “hostigamiento, persecución, calumnias e injurias por algunos medios y los entes administrativos, menoscabando nuestros derechos, afectando también nuestra libertad de conciencia, nuestra trayectoria y el nombre de nuestra institución”.

