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Las denuncias de la gente, claves en la sucesión de clausuras

Ayer se hizo un operativo en una panadería en la que había materia fecal de roedores. El Edecom destaca el aporte de los ciudadanos en el control

En lo que va del año hubo una inusual seguidilla de clausuras a comercios, de decomisos de productos alimenticios o de sustancias peligrosas para la salud pública. Supermercados, transportes de materias primas, panaderías y hasta el insólito secuestro de un camión que transportaba 1.110 litros de orina de mujer y que iba perdiendo su carga en la vía pública.

Ayer, a partir de una denuncia realizada a la guardia del Edecom, personal de Zoonosis y Bromatología fue a inspeccionar una panadería de Paunero al 975, “La Flor del Trigo”. Allí se encontró con que, tal como había denunciado un vecino, había materia fecal de roedores. Por eso, aplicaron la clausura preventiva hasta tanto se haga la limpieza y el control de plagas obligatorio.

El 30 de enero había habido un decomiso de 900 docenas de huevos, el 19 de febrero se secuestraron 800 kilos de pollos en dos supermercados de la ciudad, el 22 Bromatología decomisó 500 kilos de carne vacuna y el 23 de este mes se clausuró un supermercado porque había excremento de roedores.

¿A qué se debe la cantidad de operativos? ¿Se ha empeorado la situación de higiene y salubridad de los comercios? ¿Está más activo el Edecom? ¿O es la gente que está más atenta a situaciones irregulares y denuncia?

Pablo Pellegrini, titular del ente de control municipal, indicó que se trata de una combinación de factores, que ha sido importante la redefinición de algunos objetivos y acciones en el Edecom pero, también, la participación de los vecinos. También destacó la colaboración de los empleados municipales, que están comprometidos con la política de control.

“Este año y medio nos sirvió para ir evaluando puntos débiles del ente. Tenemos 2.800 comercios en Río Cuarto y decidimos generar una impronta para este 2018. Se estableció como eje principal la salud pública y, segundo, la educación vial. Dentro de la salud pública la movida grande fue a fines del año pasado, cuando generamos cambios en las áreas del Edecom, pusimos a gente joven, profesionales con otro empuje y otra visión de las cosas. Eso generó dinamismo hacia abajo y contagió la idea de tener una mayor participación en el control”, indicó Pellegrini.

Agregó que sabían que era deficiente el trabajo en salubridad. “Pero lo que nos sorprendió en el último mes fue la activa participación pública. El Estado no es un pulpo, no puede estar en todos lados y nos llamó la atención la participación de la gente. Con todo esto se empezaron a movilizar engranajes estatales que no estaban movilizados”, planteó el titular del Edecom.

Llamados

En la mayoría de las clausuras, antes hubo una denuncia de un vecino que se topó con una irregularidad. Por ejemplo, eso ocurrió en el caso de la orina que era transportada por un camión. También en el caso de la materia fecal de roedores encontrada en un supermercado y una panadería.

Pero Pellegrini también destacó que, por cambios en el Edecom, ahora la gente llama a la guardia y tiene una atención especializada. “Todos los días incorporamos nuevos elementos. Ahora tenemos una megacentral telefónica que divide los reclamos por áreas. Antes era una guardia genérica; el mismo empleado atendía todos los reclamos. Ahora no es así. Además, los llamados se graban para tener un control sobre cómo se atiende a la gente y qué respuesta se da”, manifestó Pellegrini.

Agregó que el Edecom era un ente que estaba dormido. “La idea es que estos controles tengan continuidad en el tiempo. Queremos que el Estado tenga mayor presencia en estos aspectos y que no sea sólo el tránsito. Creemos que hay mucho por descubrir, pero también vamos a poder hacerlo con la ayuda de la gente, que nos advierte de situaciones irregulares y nos ilustra”, declaró el presidente del Edecom.