Las lluvias generalizadas en Córdoba, ocurridas desde el comienzo de la semana pasada hasta este miércoles al mediodía, generaron buenas condiciones para que las sembradoras se multipliquen en los lotes y den inicio a la campaña gruesa en Argentina.
Hubo en la provincia picos de precipitaciones que se acercaron a los 200 milímetros en lo que va del mes, una marca que sin dudas da cierta tranquilidad al menos por un tiempo. Los máximos se dieron en los departamentos Calamuchita y Tercero Arriba, pero luego se sumaron también con marcas similares localidades de Marcos Juárez y de Roque Sáenz Peña, como La Cesira con 143 milímetros.
El último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires remarcó que “en un contexto clave en la definición de rendimientos de los cultivos de fina y en medio de la ventana de siembra de los cultivos de gruesa, las recientes precipitaciones han mejorado las condiciones en zonas que hasta hace una semana sufrían una marcada falta de humedad”.
Hace dos semanas, en el Panorama Agrícola Semanal (PAS), se advirtió que el avance de siembra de maíz y girasol estaba limitado por la falta de humedad. La zona núcleo mostraba niveles de humedad subóptimos para el maíz, lo que retrasó su avance y comprometía alcanzar el área proyectada. De manera similar, el girasol presentaba retrasos en la siembra por la escasez de humedad en el centro y norte del área agrícola, generando que a nivel país se registre un avance de siembra del 10,3%, el más bajo de los últimos 25 años, según nuestros registros.
En cuanto al trigo, la condición regular a mala empeoró en casi todas las regiones, salvo en el sur del país, donde las condiciones hídricas fueron adecuadas al momento de la siembra y se han mantenido estables durante el ciclo de crecimiento. En el centro agrícola, el porcentaje de cultivos en malas condiciones ha aumentado al 28%, mientras que en julio no se reportaban problemas significativos. Asimismo, en la región centro oeste, la situación se ha deteriorado, pasando del 3% de cultivos en malas condiciones al 54%, y en la región norte, del 5% al 74%.
A pesar de que las recientes lluvias mejoraron las condiciones para la siembra de cultivos de la gruesa y el estado de los cultivos de fina, “será clave seguir de cerca la evolución del clima y los cambios en las variables de mercado en las próximas semanas para obtener una visión más clara de lo que puede ocurrir en este ciclo”.
Hasta el momento, se mantienen las proyecciones con 52 millones de toneladas para soja, 4 millones para girasol y 3,3 millones para sorgo, lo que representaría incrementos interanuales del 3%, 11% y 10%, respectivamente. En maíz se espera una producción de 47 millones (disminución del 5,1%).

