Clínicas de la ciudad ya están posponiendo operaciones porque no llegan las prótesis.
En el marco de la crítica situación por la que están pasando, en virtud de la complicada coyuntura económica, los sanatorios están tomando una serie de medidas, a los fines de sortear los escollos que les pone la actual realidad.
“Como no nos llegan las prótesis, hemos decidido postergar las operaciones que ya estaban planificadas”, aseguraron ayer a Puntal fuentes consultadas.
Días pasados, este diario informó sobre la determinación de los médicos de cobrar un copago de entre 1.200 y 2.200 pesos por cada consulta, por el atraso en los aranceles.
En ese sentido, las clínicas lanzaron un ultimátum a las obras sociales y prepagas para evitar el plus planteado.
“No es ajena a la situación económica y financiera de público conocimiento, que afecta al subsector salud y a toda la población en general. Para no empeorar la situación antes mencionada se ha decidido que las instituciones que conforman la Aesa seguirán cumpliendo con los convenios firmados con los financiadores u obras sociales”, se comunicó.
A la compleja situación de los centros de salud privados se sumó también la de los bioquímicos, que se declararon en estado de alerta:“Con la situación económica que estamos atravesando en el país es prácticamente imposible mantener el valor que tenemos con los aranceles de las diferentes entidades prestadoras”.
Por su parte, a través de la Asociación de Prestadores de Hemodiálisis y Trasplantes Renales de Córdoba (APHEYTRC), los nefrólogos de la provincia señalaron que están atravesando “una crisis terminal ya que, pese a todos los intentos realizados, los insumos que reciben vienen con aumentos desmedidos, la importación de los productos es prácticamente imposible, el valor de cada sesión ha quedo desvirtuado por la inflación y la morosidad de algunas obras sociales elevan su deuda por más de mil millones de pesos”.
El tesorero de la entidad, Carlos Borgatello, resaltó: “Es fundamental cobrar lo que nos deben para poder afrontar los pagos a nuestros proveedores y los aumentos que corresponden a nuestros empleados”.
“Como no nos llegan las prótesis, hemos decidido postergar las operaciones planificadas”.
“La situación ha llegado a tal punto que, en pocos días más, los nefrólogos cordobeses se verán obligados a no recibir nuevos pacientes de diálisis. No es que no queramos sino, lamentablemente, nos vemos imposibilitados de recibir nuevos pacientes pues los costos superan con creces nuestras posibilidades”.
Ante este agobiante escenario, el directivo admitió que “muchos centros están en serio riesgo de cierre y, con ello, las posibilidades de discontinuar el tratamiento de diálisis a muchos de los 2.092 pacientes de la provincia”.

