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"Cuando me fui de mi casa lo primero que me planteé fue venir a ascender"

El Chivo Juan Reynoso paga con goles la confianza depositada en su juego. El equipo barilochense se armó para lograr el premio mayor y lo está demostrando en las fechas que ha jugado, con puntaje ideal

En diálogo con El Deportivo, el Chivo Juan Reynoso contó de su presente en Bariloche y las ganas de volver a competir a nivel profesional. La experiencia patagónica en Cruz del Sur de un hombre acostumbrado a los ascensos. Así se siente.

“Me siento muy bien, es algo totalmente nuevo, sobre todo el clima, acostumbrándome a eso. Cada día que pasa siento que es un día para ir a conocer o disfrutar del paisaje, no sé si tanto para vivir, acostumbrado a otras cosas. Estoy muy metido con lo que es el objetivo que tenemos, concentrado de lleno para lograr lo que nos propusimos”, precisa.

-Ha sido un gran comienzo en lo futbolístico, ganando, goleando y vos convirtiendo goles.

-Muy contento, desde que me trajeron acá y me presentaron el proyecto que había, me convenció, me sedujo mucho; si bien a principios de junio podría haber ido a otra categoría, pero hablando con mi representante y allegados sentía que no tenía ganas de ir a lugares donde daba lo mismo jugar y que sea sólo eso. Quería ir a un lugar donde se peleen cosas y objetivos grandes. Cuando me llamó la empresa que gerencia el club me dijo del proyecto, me encantó. Los objetivos acá son muy grandes a corto plazo, eso fue lo que me motivó y desde que llegue me puse a trabajar a la par del grupo, de saber y entrenar aparte muchas veces para tratar de marcar esa diferencia, de estar bien en lo físico y futbolístico. Uno siendo más grande ya tiene otra madurez, otra manera de ver el fútbol y brindarle toda la confianza a la gente que confió en mí.

-¿Qué club es Cruz del Sur, más allá de lo futbolístico?

-En cuanto a la infraestructura, está muy lejos de lo que son los clubes de Córdoba incluso la Liga Regional; el fútbol de Bariloche a nivel local es muy bajo en comparación con otras ligas que me ha tocado vivir de cerca. Pero sí me encontré con muy buenos jugadores, que estaban jugando el torneo local y eso fue muy bueno para que los refuerzos nos acoplemos lo más rápido posible, los chicos que juegan en la local marcan una diferencia muy grande, si bien ahora el plantel está dividido entre lo que es Federal y la Liga. En cuanto a la infraestructura hace poco hicieron una cancha sintética, que nosotros no la usamos, jugamos en el estadio Municipal. Es muy lindo, con césped de otra categoría, hacemos de local ahí. Es un club muy amateur pero los objetivos hacen que todo se vaya acomodando lo más rápido posible para que se logren.

-Después de tu paso por Desamparados ¿cuánto tiempo estuviste sin jugar?

-Pasaron ocho meses, más o menos. Después de haber estado en San Juan estaba por ir a Ecuador, pero por el tema de la pandemia se cayó el pase, se me hizo muy cuesta arriba desde lo anímico salir a otros lugares. Tuve propuestas y les dije que no, que quería estar en mi casa. Me hubiera gustado poder jugar la Liga local pero no se pudo por temas de papeles, yo venía de rescindir y creía que podía jugar y no se dio. Después ya me quedé en mi casa, encaré unos proyectos personales, me estaba yendo muy bien y cuando me empezaron a llamar decidí quedarme. Hasta que me convencieron de acá y traté de asumir esa responsabilidad, con este proyecto de ascender al Federal A y si Dios quiere en 2022 estar jugando la Primera Nacional.

-¿Considerás un regreso a Estudiantes?

-Estudiantes es como mi casa futbolística, donde aprendí muchísimas cosas y un club que quiero muchísimo. A veces me cuesta entender el cariño de tanta gente que me pide que vuelva. En junio había tenido una charla y no se pudo dar, ellos saben que si el club me necesita no tengo drama en volver. Acá, personalmente, me cuesta el día a día; si bien uno es profesional, estar lejos de la familia me cuesta, pero cuando estoy dentro del campo de juego trato de hacerlo de la mejor manera, demostrándolo. Si me toca volver lo analizaré, no tendré ningún drama.

-¿Cómo es el día a día en Bariloche? ¿Qué hacés en los ratos libres?

-No he tenido tiempo de recorrer mucho. He tenido el fin de semana que pasó y lo aproveché para descansar en casa. Sí antes de que empiece el torneo viajé a algunos lugares pero, después, metido en lo mío como lo he hecho en cada lado. Hoy me toca asumir una responsabilidad muy grande porque a uno lo tienen como referente acá, muchos chicos, me sorprendió que me conozcan por lo hecho a nivel nacional. Uno trata de estar de la mejor manera, cuando no se entrena con los compañeros hacerlo aparte con un profe y ponerme lo mejor posible para brindar todo lo que sé y dar lo mejor para el club. Cuando me fui de mi casa lo primero que me planteé fue venir a ascender y estoy trabajando para eso. Estoy en un lugar hermoso, bajo y tengo el lago acá nomás. Pero, después, concentrado en lo mío, son pocos meses y con ganas de lograr el objetivo máximo.

-Has tenido que variar algo en tu juego, ¿cómo te has diversificado?

-Sí, mucho. La verdad es que, además de los goles, garra y sacrificio, me tiro más atrás para generarme los espacios. Por ahí ya no estoy tanto de espaldas como lo hacía antes, los golpes ya no son los mismos que a los 22, aunque sigo con las mismas mañas de siempre, pero tratando de estar bien perfilado para tener el arco de frente y definir. Pensé que el parate me iba a costar pero estuvimos de pretemporada en Mendoza, jugamos contra equipos de Primera Nacional como Maipú e Independiente Rivadavia y me sentí igual que cuando estaba en Estudiantes, eso me gustó. Sé que en esta categoría tenés que marcar la mayor diferencia posible, tenés que hacer eso. Por el momento lo vengo consiguiendo y tratando de mejorar todos los días.