Este tiempo de pandemia, sin fútbol nos ha hecho repasar la vida de varias instituciones de la ciudad que tienen que sobrevivir como pueden y con el ingenio a flor de piel para hacer este tiempo lo mas llevadero posbile.
Carlos Gariboglio vive en Rio Cuarto hace 16 años, es rosarino, fanático de Rosario Central, por eso fundó hace ya varios años el Rosario Fútbol Club, que tiene como gran premisa sacar a los chicos de la calle, de una zona carenciada y postergada de Rio Cuarto (Quenon y Pje. Bach, Barrio Hipódromo). Dialogó con Puntal AM comentando la situación en la actualidad, de los chicos y de las chicas, además de la dificultad para las categorías infantojuveniles de poder volver a jugar habida cuenta de la dificultad en torno a traslados que conlleva.
-En su momento me propuse hacer un club para darle posibilidades a todos los chicos de jugar en una liga semiprofesional. Hoy nos toca vivir esto que nadie lo esperaba, estamos muy tristes y es una realidad. Tener todos los chicos parados es una lástima, uno se prepara a principio de año para hacer una actividad y esto nos golpeó muy fuerte, por lo económico y porque los chicos están sin actividad. Nos hace muy mal y lo único que nosotros estamos tratando es de hablar con ellos, que tengan paciencia. Hoy la realidad es negra porque no hay perspectivas de comenzar en el corto plazo.
-Son un club que nunca ha cobrado cuotas a los jugadores, ¿cómo hacen para sostenerse económicamente y atender la demanda de los socios?
- Indudablemente nuestro club se caracteriza por eso, por no cobrar cuotas y estar pendiente de las familias. Hemos podido conectarnos con la Agencia Córdoba Deportes, que nos dio la posibilidad de ayudar a las familias con bolsones, nos hemos estado moviendo bastante en ese tipo de cosas. Y a nivel club a nosotros nos preocupa poder pagarle a los profes y a la liga. Por ese motivo nos autorizaron a hacer una pollada que es algo que nos caracteriza. Estamos acostumbrados a ese tipo de cosas para poder sobrevivir. Por ahí cuesta juntar a la gente cuando no estamos en activi-dad, la gente respondió muy bien y eso nos da mucha alegría. La gente está muy pendiente del club.
-Hasta el 3 de agosto los clubes están sin actividad y te quiero preguntar por las categorías in-fantojuveniles, que pareciera mucho mas dificil que larguen por los traslados y todo ello.
-Yo creo que va a ser imposible en ese aspecto, sino empiezan las clases no va a empezar el fútbol. Creo que ningún papá va a dejar al chico para que juegue. Todo lo contrario a una reserva o primera división. En lo que es infantojuvenil se va a hacer complicado en este año, es difícil controlar a los chicos a veces y mas con el tema del protocolo, eso nos limita demasiado para empezar.
-¿Desde que edad comienzan a recibir chicos y chicas?
-A partir de los 4 años ya los hacemos participar en la escuelita, para nosotros no importa el resultado, nosotros queremos integrar-los, sacar chicos de la calle, hemos trabajado este año con las vecina-les, buscando chicos ahí para que se integren a un club y no puedan estar en la calle. Al margen de eso el club les da la posibilidad de jugar una liga federada y sin cuota social. Con respecto a las chicas están en la misma condición, preguntando cuando se va a empezar y todo eso que también está muy limitado y será muy difícil que vuelvan a las canchas, esperaremos hasta después del 3 de agosto a ver que se resuelve.
-En lo personal, ¿quedaste con relaciones en Rosario?
-Tengo mis hijos en Rosario y una hija en Italia, donde lo padecieron al coronavirus y pasandolo mal, yo por eso venía advirtiendo a la liga porque se venía bastante fuerte y hoy se está viendo. El resto de mi familia está en Rosario.
- ¿Cómo está tu hija allá?
- Ellos estuvieron casi 80 días sin salir a la calle. Recién ahora le han dado el permiso para poder salir y recrearse, en los trabajos pasa lo mismo, con los protocolos y trabajando algunos días si y otros no. A ellos los agarró muy fuerte pero estuvieron con mucho cuidado.
-¿Qué te motiva a seguir trabajando por el club?
-Estuve yo antes dos años en otro club y veía que muchos chicos no podían jugar por el motivo económico, de no poder pagar la cuota. Entonces viendo esas dificultades pensé que tenía que hacer un club para todos y hoy tengo la alegría de armar un club y saber que humanamente es muy rico. Tenemos la primera división, el fútbol femenino, hoy Rosario FC le abre las puertas a todos los chicos que no puedan pagar y vengan a jugar. Eso no tiene que ser un impedimento para chicos y mayores de jugar en una liga federada.
-Sabiendo la vinculación afectiva que tenés por Rosario Central, ¿cuál es tu ídolo Canalla?
-Yo siempre jugué de marcador central y para mi siempre fue Daniel Killer (en 1984 jugó en Estudiantes de Río Cuarto el Nacional de aquel año y es de los últimos en jugar en Central y Newells), es una muy buena persona, por supuesto muy buen jugador y somos muy conocidos. Puse los colores de Central que llevo en el corazón.

