Un operativo de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) en el barrio IPV 360 terminó de forma dramática este jueves.
La principal investigada por comercialización de estupefacientes falleció tras ingerir dosis de cocaína en un intento por ocultar la evidencia.
El caso suma un componente institucional crítico: la pareja de la mujer, un agente de la Policía de Córdoba, fue detenido e imputado.
El procedimiento se inició en una vivienda señalada como punto de venta de drogas. Al irrumpir el personal táctico, la mujer se dirigió rápidamente al baño e ingirió varios envoltorios de estupefacientes. Minutos después, comenzó a sufrir un cuadro de descompensación severo con vómitos y convulsiones.
A pesar de ser asistida de inmediato por los uniformados y trasladada de urgencia al Hospital de Pronta Atención Cura Brochero —donde fue inducida a un coma farmacológico— su estado se agravó. Tras ser derivada al Hospital de Urgencias, se confirmó su deceso a las 8 de la mañana a causa de un shock cardiogénico.
En el mismo domicilio se encontraba la pareja de la fallecida, un miembro activo de la Policía de Córdoba. El efectivo fue detenido en el acto y quedó imputado por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
Durante el registro del inmueble, los investigadores de la FPA lograron incautar: alrededor de 100 dosis de cocaína, un arma de fuego con dos cargadores y 35 cartuchos, dinero en efectivo, un automóvil y diversos elementos vinculados al fraccionamiento de la droga.
La causa quedó bajo la órbita de la Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico del Primer Turno, que dispuso el traslado del policía detenido a sede judicial y el secuestro de todo el material hallado. La justicia busca ahora determinar el grado de participación del agente en la red de comercialización que operaba en la vivienda.

