Río Cuarto | Colegio de Psicólogos de Río Cuarto | Marcos Faletti | salud mental

Piden fortalecer el trabajo en el campo de la salud mental

Desde el Colegio de Psicólogos de Río Cuarto analizaron la importancia de trabajar en esta materia en un contexto marcado por la pandemia

- En un contexto como el actual, tras el escenario de la pandemia, ¿qué desafíos debe marcarse el trabajo con la salud mental?

- Si la pandemia vino a interpelar el modo en que vivíamos y en el que las instituciones daban respuesta a las necesidades de la población, un escenario como el de hoy, en el que la urgencia sanitaria parece habernos dado un respiro, el desafío es poder fortalecer el sistema de salud mental. En este tiempo vivido se han producido dolores y pérdidas que han devastado la vida emocional de familias y de grupos humanos. Hay que acompañar el dolor y promover la resolución de duelos; aquietar el malestar producto de la incertidumbre y del temor al contagio, resocializarnos luego de un aislamiento que nos hizo ver al otro como potencial peligro. Trabajar sobre políticas públicas y acciones colectivas que jerarquicen el rol de la salud mental y promover la investigación y formación para que quienes somos efectores en el campo de la salud mental estemos preparados para alojar a aquel que padece y que ha quedado en condiciones de vulnerabilidad psico-social.

- ¿Cómo se viene trabajando desde el Colegio de Psicólogos local en la capacitación de los profesionales para encarar esta realidad?

- Desde nuestra delegación la profesionalización es un eje de trabajo fundamental y para ello la formación es una instancia en la que permanentemente se desarrollan acciones. Desde el aislamiento sanitario las instancias virtuales cobraron protagonismo y se generaron formaciones en diferentes formatos. Las convocatorias abiertas a presentación de proyectos para referentes locales derivaron en formaciones cuatrimestrales en las que participan no sólo colegas, sino estudiantes de las carreras de Psicología, lo cual denota el interés creciente por formarse para un futuro ejercicio profesional responsable y acorde a las exigencias actuales. Los ciclos de conversatorios con referentes nacionales también permitieron nutrirnos de experiencias de profesionales destacados de todo el país y además acercar estas voces a los colegas de la ciudad, la región y el resto de la provincia. Por otra parte, el trabajo articulado con otras instituciones formadoras y con congresos posibilita el acceso a espacios externos de formación en los que nuestra institución beca a colegas para que se formen y proyecten sus investigaciones en otros espacios académicos nacionales. Además de la capacitación, hemos generado investigaciones locales que se vienen sosteniendo y posibilitan producir nuevos conocimientos que jerarquizan la labor de los colegas locales y nos nutren de experiencias locales en torno a los padecimientos locales y regionales.

Desde nuestra delegación la profesionalización es un eje de trabajo fundamental y para ello la formación es una instancia en la que permanentemente se desarrollan acciones Desde nuestra delegación la profesionalización es un eje de trabajo fundamental y para ello la formación es una instancia en la que permanentemente se desarrollan acciones

- ¿Cómo debería ser el trabajo de las instituciones para fortalecer los vínculos de cara a esta nueva normalidad: educativas, trabajos, ONG?

- Tres concepciones fundamentales que consideramos claves en las acciones institucionales son el establecimiento de sinergias con otras instituciones para sumar esfuerzos y desarrollar el trabajo colaborativo; enfatizar en la perspectiva interdisciplinaria para hacer frente a las problemáticas que emergen no sólo en salud mental sino en general, ya que a partir de una mirada plural se desarrollan acciones integrales que llevan a cambios superadores y, finalmente, la idea del extensionismo entendiendo al mismo como la proyección de las instituciones hacia los diferentes espacios sociales para dar lugar al intercambio de ideas. Generar intercambios institucionales y concebir espacios plurales seguramente dará lugar a transformaciones que no pueden lograrse si trabajamos aisladamente. Toda salida superadora requiere del trabajo colectivo.

- Tras un período en el que el aislamiento fue clave, ¿cómo se deben recuperar los lazos y la nueva vida en sociedad?

- Lo que nos cabe como sociedad es revitalizar los espacios de participación colectiva que se vieron trastocados por la imposibilidad del encuentro. La virtualidad no siempre puede ser aplicada a instancias grupales masivas en las que el cara a cara, la riqueza de la palabra y la espontaneidad juegan papeles centrales. Recuperar las reuniones de equipos de trabajo, de colegas, de estudiantes, las asambleas y todos aquellos espacios colectivos que son generadores de acciones mancomunadas. Esos espacios son claves en la vida social porque visibilizan mucho más que las pantallas de cualquier dispositivo. Ese es el lazo social más perjudicado, el que surge del encuentro con otro y que moviliza la empatía, la sensibilidad y el trabajo colectivo.

- ¿La virtualidad seguirá siendo parte de estos entramados?

- Sin lugar a dudas la interacción remota basada en la virtualidad se ha instalado como un modo efectivo para generar encuentros sociales, laborales, educativos, culturales e institucionales, más allá de sus particularidades. Ante un devenir incierto marcado por lo disruptivo de la pandemia y la falta de seguridades ante posibles rebrotes de este u otros virus, la virtualidad ya ha sido integrada como instancia de socialización. Convivir con este repertorio ampliado de modos de encontrarnos con el otro es el gran aprendizaje que podemos capitalizar después de todo lo que se ha vivido. La necesidad de seguir sosteniéndonos unidos y en contacto con los otros ha sido una condición para sobrevivir a los avatares emocionales del aislamiento y seguramente no resignaremos todo lo aprendido, más allá del anhelado retorno a la plena presencialidad y a la interacción cara a cara como formas esenciales de socializar.

- Ante cualquier dificultad y afección a esta salud mental, ¿qué recomiendan hacer para solicitar asistencia?

- Nuestra ciudad y la región cuentan con instituciones públicas y privadas en las que se encuentran colegas que ejercen con mucho esfuerzo y vocación su profesión. Los servicios de salud mental en instituciones públicas, los espacios de asistencia en los centros barriales, los programas de asistencia que trabajan en espacios comunitarios, las instituciones privadas y quienes ejercen de manera independiente en sus consultorios. Inclusive las obras sociales y prepagas cuentan con equipos de psicólogas y psicólogos que forman parte de su cartilla de profesionales o bien han realizado convenio con la Delegación Río Cuarto del Colegio de Psicólogos y eso habilita a sus asociados a acceder a un gran número de profesionales. Dirigirse a esos espacios es clave para poder tomar un primer contacto con profesionales matriculados que podrán orientarlos y acompañarlos de la manera más adecuada. La salud mental es clave para el desarrollo pleno e integral y colocar esa condición humana en manos de profesionales competentes es un acto de conciencia y responsabilidad.